Castillos-hoteles para sentirse príncipes y princesas

Castillo hotel

Dormir en un antiguo castil­lo o palacete es una expe­ri­en­cia que uno debe dis­fru­tar algu­na vez en la vida. Nosotros lo hemos hecho en algu­nas oca­siones y real­mente no hay nada que emo­cione más, estando de via­je, que abrir los ojos por la mañana y des­cubrir que has dormi­do en una habitación digna de la realeza. Aho­ra que muchos de estos castil­los han sido recon­ver­tidos en bel­lísi­mos hote­les, en muchos casos gra­cias (y a pesar) del aban­dono que sufrieron hace años, podemos darnos el capri­cho de alo­jarnos en castil­los que pare­cen saca­dos de un cuen­to. Porque aunque parez­ca men­ti­ra, y pese a que muchos de estos hote­les cobren tar­i­fas astronómi­cas, otros tan­tos te dan la posi­bil­i­dad de pasar una noche fan­tás­ti­ca por ape­nas 70 euros la habitación, para que te sien­tas como un rey (o como una reina). En defin­i­ti­va: el que no se da el gus­ta­zo es porque no quiere.

 

Castil­lo de Olite

Olite

Del esplén­di­do castil­lo de Olite ya te hablam­os en el artícu­lo ded­i­ca­do al via­je que hici­mos por Navar­ra y el País Vas­co francés. Casi era obligación comen­zar el artícu­lo con él porque si hay un castil­lo que respon­da abso­lu­ta­mente a la idea de castil­lo de drag­ones y prince­sas de largas tren­zas, es este. La bue­na noti­cia es que pese a la exclu­sivi­dad del enclave, con­sid­er­a­do Mon­u­men­to Nacional, las tar­i­fas son bas­tante ase­quibles, a par­tir de 100 euros la habitación doble (136 euros si añadís desayuno).

Aunque los pre­cios sub­an en el mes de Agos­to, es recomend­able venir en estas fechas, cuan­do se cel­e­bran las Fies­tas Medievales de Olite y las calles se llenan de mer­cadil­los de arte­sanía, trovadores y juglares y se orga­ni­zan vis­i­tas teatral­izadas. Además, bue­na parte de los restau­rantes de la vil­la pre­sen­tan menús inspi­ra­dos en la gas­tronomía del medie­vo.

Olite

 

Castil­lo de Curiel de Duero

Curiel Duero

En la provin­cia de Val­ladol­id, a ape­nas 4 kilómet­ros de otro castil­lo del que ya te hablam­os en este artícu­lo, el de Peñafiel, se encuen­tra el Castil­lo de Curiel de Duero, la for­t­aleza más antigua de la región. Gra­cias a la reha­bil­itación que se llevó a cabo para con­ver­tir­lo en hotel, se le salvó del esta­do ruinoso en el que se encon­tra­ba. Sus 24 habita­ciones lle­van los nom­bres de per­son­ajes famosos que allí per­noc­taron y como veis en la fotografía, la dec­o­ración ha inten­ta­do man­ten­erse fiel a la estéti­ca de antaño.

En el restau­rante del castil­lo se sir­ven menús de temáti­ca medieval y se orga­ni­zan catas de vino en las bode­gas cer­canas (recor­dad que nos encon­tramos en los valles de la rib­era del Duero). La pisci­na de la azotea se encuen­tra a los pies de la torre del hom­e­na­je y brin­da esplén­di­das vis­tas de la zona. Habita­ciones a par­tir de 82 euros (con desayuno).

Curiel Duero

 

Caste­lo de Mon­ter­rei

Castelo Monterrei

El Caste­lo de Mon­ter­rei, ubi­ca­do en tier­ras gal­le­gas (en la provin­cia de Orense más conc­re­ta­mente), fue una de nues­tras recomen­da­ciones en el artícu­lo Paradores de España: hote­les que son pura magia. Este pre­cioso hotel de cua­tro estrel­las se ha con­ver­tido por dere­cho pro­pio en uno de los alo­jamien­tos más boni­tos del norte del país no sólo por el mag­ní­fi­co castil­lo que ocu­pa sino tam­bién por el entorno nat­ur­al que le rodea. Cier­to es que cues­ta algo lle­gar con el coche pero a cam­bio te alo­jarás en lo alto de un cer­ro rodea­do de bosques de cas­taños.

Con habita­ciones que entre sem­ana pueden encon­trarse a par­tir de 75 euros (sin desayuno), como detalle de cortesía se ofrece gra­tuita­mente a los hués­pedes una visi­ta guia­da por la antigua for­t­aleza. La intim­i­dad está más que garan­ti­za­da al con­tar el enclave con sólo 12 habita­ciones, dis­tribuidas en dos com­ple­jos difer­entes. Pre­vio pago, se puede dis­fru­tar tam­bién del cam­po de golf situ­a­do en los alrede­dores.

Monterrei

 

Castil­lo de Artea­ga

Arteaga

Nos vamos has­ta Euska­di, a la Reser­va de la Bios­fera de Urdaibai (aquí podrás vis­i­tar pre­ciosos pueb­los como Bermeo o Munda­ka), para alo­jarnos en el pre­cioso Castil­lo de Artea­ga. Aunque fue con­stru­i­do en el siglo XIII, el glam­our actu­al del que hace gala nació fru­to de la restau­ración que Napoleón III y Euge­nia de Mon­ti­jo hicieron a medi­a­dos del siglo XIX. Se con­vir­tió así en uno de los recin­tos palac­i­e­gos más ele­gantes de la cos­ta norteña, refu­gio de la nobleza de la época.

Aunque es uno de los alo­jamien­tos más caros de los que aquí os pro­ponemos (170 euros la habitación doble con desayuno), hay que recono­cer que la dec­o­ración es sober­bia y los cuar­tos muy amplios (algunos de ellos cuen­tan con lus­trosas chime­neas). Además, podrás dis­fru­tar, si acom­paña el buen tiem­po, de com­er en la ter­raza de la azotea, con unas extra­or­di­nar­ias vis­tas de las verdes mon­tañas que lo rodean. 

Arteaga

 

Parador de Alar­cón

Alarcon

El Parador de Alar­cón, a medio camino de Madrid y Valen­cia, se con­vierte en una intere­sante prop­ues­ta en la que gas­tar el fin de sem­ana si además no cono­ces Cuen­ca y quieres vis­i­tar la Ciu­dad Encan­ta­da. Si vienes entre diario, te arries­gas a encon­trarte con el pueblo desier­to. Pero tam­bién es ver­dad que la habitación te costará 100 euros menos (130 euros entre sem­ana sin desayuno / 230 euros fines de sem­ana desayuno inclu­i­do).

El Castil­lo de Alar­cón, cuya lla­ma­ti­va Torre del Hom­e­na­je puede divis­arse per­fec­ta­mente des­de la car­retera al encon­trarse en lo alto de un cer­ro, tiene orí­genes árabes y lle­va más de ocho sig­los pres­en­cian­do la con­vul­sa his­to­ria de estas tier­ras castel­lanas. Guer­ras, ase­dios, establec­imien­to de la corte del rey Alfon­so VIII, las guer­ras carlis­tas… Las penurias sufridas se rec­om­pen­saron con una exhaus­ti­va restau­ración del com­ple­jo, que acabó con­vir­tién­do­lo en Parador Nacional des­de medi­a­dos de los años 60. Qué mejor opción para dormir que con estas priv­i­le­giadas vis­tas al río Júcar den­tro de un esplén­di­do recin­to amu­ral­la­do.

Alarcon 2

 

Castil­lo del Buen Amor

Buen Amor

En la provin­cia de Sala­man­ca, en un pueblo casi aban­don­a­do en el que sólo viv­en una dece­na de per­sonas, Vil­lanue­va de Cañe­do, se encuen­tra este boni­to castil­lo del siglo XV, con­sid­er­a­do uno de los más espec­tac­u­lares de Castil­la-León. Alo­jamien­to ide­al para los que busquen desconec­tar de las prisas de la gran ciu­dad, en mitad de una dehe­sa per­di­da en el cam­po, el Castil­lo del Buen Amor se ha con­ver­tido en sinón­i­mo de tur­is­mo de alto niv­el per­fec­ta­mente inte­gra­do en el entorno rur­al. Y todo ello por un módi­co pre­cio: 90 euros con desayuno inclu­i­do.

Al encon­trarse a poco más de 20 kilómet­ros de la ciu­dad de Sala­man­ca, puede resul­tar el refu­gio ide­al si bus­cas per­noc­tar en un lugar espe­cial com­binán­do­lo con las vis­i­tas cul­tur­ales. Las habita­ciones, como ves en la fotografía infe­ri­or, han con­ser­va­do el encan­to del medie­vo sin ced­er las como­di­dades del siglo XXI (wifi, aire acondi­ciona­do, tele­visión de pan­talla plana). Además, si vienes en ver­a­no, puedes com­bat­ir el calor en su pisci­na al aire libre, refu­gia­rte en la bib­liote­ca o bajar a tomar un refres­co al restau­rante situ­a­do en las antiguas maz­mor­ras.

Castillo Buen Amor

 

Castell D’Em­pordà

Hotel Castell D'empordà

Nos vamos aho­ra a Girona, a la Cos­ta Bra­va, más conc­re­ta­mente a la exu­ber­ante zona rur­al de Empordá para encon­trar escon­di­do entre árboles este castil­lo de ensueño. Un pala­cio del siglo XIV situ­a­do a diez min­u­tos de coche del que está con­sid­er­a­do uno de los pueb­los más espec­tac­u­lares de Cataluña, la vil­la medieval de Pals, com­ple­men­to per­fec­to de este hotel que parece saca­do de un cuen­to de hadas.

Si el castil­lo en sí es impre­sio­n­ante (el pro­pio Sal­vador Dalí inten­tó en su día adquirir­lo para regalárse­lo a su enam­ora­da Gala), no lo es menos la dec­o­ración inte­ri­or, total­mente per­son­al­iza­da por los dueños, quienes se tra­jeron de sus múlti­ples via­jes por el mun­do mue­bles y teji­dos para las habita­ciones. El hotel ofrece paque­tes tan intere­santes como el Love & Drag­ons Escape, que por 175 euros ofrece una noche de alo­jamien­to con copa de cava y desayuno y cena para dos.

Hotel Castell D'empordà

 

Castil­lo Son Vida

Castillo Son Vida

Damos el salto has­ta la isla de Mal­lor­ca. Allí encon­tramos a ape­nas siete kilómet­ros del cen­tro de Pal­ma el que está con­sid­er­a­do uno de los hote­les más lujosos de las Balear­es, el Son Vida. Ocu­pa un antiguo castil­lo del siglo XIII, con unas espec­tac­u­lares vis­tas de la bahía de Pal­ma y en un entorno priv­i­le­gia­do, en una de las zonas más exclu­si­vas de la isla. Su cat­e­goría (cin­co estrel­las) jus­ti­fi­ca los 370 euros que cobran por noche.

Rodea­do por cam­pos de golf de lo más selec­tos y varias pisci­nas, el hotel pone a dis­posi­ción de los clientes ser­vi­cios de spa, jacuzzis, ser­vi­cios de masajes, pelu­quería, salones de belleza, ham­man, pista de tenis y unos fron­dosos jar­dines.

Son Vida

 

Castil­lo de Suances

Hotel Castell D'empordà

Aunque Cantabria ten­ga fama de cara a la hora de bus­car alo­jamien­to, nos encon­tramos con un ver­dadero chol­lo si tienes en cuen­ta que alo­jarse en el Castil­lo de Suances cues­ta poco más de 55 euros la noche (en tem­po­ra­da baja, eso sí). Cono­ci­do como el Castil­lo de Ceruti por el que fue su primer dueño, el barón del mis­mo nom­bre, y con vis­tas a la Playa de los Locos, es el más “jovenci­to” de los castil­los que aquí te pre­sen­ta­mos. Se con­struyó en 1904 y se reha­bil­itó casi un siglo después para con­ver­tirse en un hotel de lo más espe­cial. 

Con el atrac­ti­vo de con­tar en las cer­canías con lugares tan intere­santes como San­til­lana del Mar y las Cuevas de Altami­ra con sus pin­turas rupestres, hemos de recono­cer que su arqui­tec­tura es cuan­to menos impac­tante, fusio­n­an­do en un mis­mo edi­fi­cio mod­ernidad con tradi­ción. Nueve habita­ciones de lo más acoge­do­ras que te harán sen­tir como en casa pero con el sonido de las olas acunán­dote cuan­do te duer­mas.

Castillo de Suances

 

Torre Pala­cio de los Alvara­do

Torre Alvarado

La comar­ca de Las Merindades, en la provin­cia de Bur­gos, está con­sid­er­a­da una de las más intere­santes de nue­stro país para hac­er tur­is­mo rur­al. El boni­to pueblo de Puent­edey, los kilómet­ros de cuevas y galerías de Ojo Guareña, la cas­ca­da del Peñón o el impre­sio­n­ante salto del río Nervión son algunos de los secre­tos de este área. Pero para secre­to, el de este hotelito encan­ta­dor en el que se alo­jaron en el pasa­do per­son­ajes tan ilus­tres como los reyes Car­los V o Fer­nan­do VII. Que cuan­do dec­i­mos lo de “lugares para dormir como un rey” es por algo.

Este pala­cio del siglo XVIII se con­struyó jun­to a una torre más antigua (de dos sig­los antes) y cuen­ta con su propia capil­la pri­va­da. Cada habitación es úni­ca (no hay ningu­na dec­o­ra­da igual), sien­do la más lujosa una suite con bañera de hidro­masaje. Merece la pena hac­erse con algu­na ofer­ta, como la que ofrece por 219 euros la pare­ja dos noches de alo­jamien­to y desayuno.

Torre Alvarado

 

Castil­lo de Valdés Salas

Castillo Valdes Salas

Con­tin­u­amos por el norte, en este caso en Asturias. En la comar­ca de Salas, cer­ca del Par­que Nat­ur­al de Somiedo, encon­tramos este castil­lo del siglo XV, propiedad antaño de un famoso inquisidor. Aunque su aspec­to exte­ri­or resulte algo sobrio (ya sabéis, el esti­lo de aque­l­la época), el inte­ri­or es de lo más acoge­dor. Un cuco patio inte­ri­or con mac­etas, muy al esti­lo de las casas de los indi­anos, con barandil­las de madera, da al hotel un sel­lo de iden­ti­dad pro­pio.

Pre­cios de lo más ajus­ta­dos, a par­tir de 69 euros la habitación doble con desayuno inclu­i­do. El restau­rante ofrece comi­da casera con pro­duc­tos de la zona y se puede vis­i­tar la capil­la aledaña, que aho­ra acoge un cen­tro de exposi­ciones.

Castillo de Valdés Salas

 

La Torre del Vis­co

Hotel La Torre del Visco

En la provin­cia de Teru­el, en la zona de Matar­raña, dis­fru­taréis de este exclu­sivísi­mo hotel bou­tique en el que dormir no suele bajar de 300 euros la noche (y ojo que la habitación no tiene tele­visión, que ya que desconec­tas, desconec­tas de todo). Eso sí, jus­ti­f­i­can sus pre­cios argu­men­tan­do el para­je úni­co en el que se encuen­tra: en ple­na nat­u­raleza, con un huer­to ecológi­co y con una pisci­na con las mejores vis­tas de la comar­ca.

Una bode­ga gigan­tesca, un restau­rante con platos de lo más refi­na­dos, desayuno con biz­co­chos caseros y unas habita­ciones pre­ciosas en las que se ha escogi­do con gus­to has­ta el últi­mo detalle. El fin de sem­ana sale por un pico pero regre­sas a casa como nue­vo. 

Hotel La Torre del Visco

 

Castil­lo de San­ta Catali­na

Hotel Castillo de Santa Catalina

El exclu­si­vo grupo empre­sar­i­al Soho Bou­tique Hotels fue el encar­ga­do recien­te­mente de con­ver­tir el Castil­lo de San­ta Catali­na en Mála­ga en un extra­or­di­nario hotel de lujo de cin­co estrel­las. Y cuan­do dec­i­mos “lujo”, es en el sen­ti­do más estric­to de la pal­abra. En tem­po­ra­da alta, pongá­mosle el mes de Agos­to, la suite con ter­raza puede lle­gar a costar casi 500 euros la noche.

El castil­lo, que se con­struyó en 1932 al esti­lo rena­cen­tista árabe (influ­en­cias que aún se con­ser­van en algu­nas habita­ciones, como la que veis ahí aba­jo), fue dis­eña­do por los arqui­tec­tos france­ses Levard y Lahalle. Se encuen­tra en una de las zonas más caras de Mála­ga, El Limonar, rodea­do de veg­etación y ape­nas a 15 min­u­tos de la playa de La Malague­ta. Su vein­te­na de habita­ciones (que incluyen ocho suites) han sido dec­o­radas de un modo total­mente per­son­al­iza­do e incluyen todo tipo de como­di­dades, así como azule­jos orig­i­nales en los cuar­tos de baño.

Hotel Castillo de Santa Catalina

 

Castil­lo de Grisel

Hotel Castillo de Grisel

Cer­ca de Tara­zona y del Par­que Nat­ur­al del Mon­cayo, en la provin­cia de Zaragoza, hal­lam­os el encan­ta­dor castil­lo de Grisel, que después de una restau­ración de 30 años, ha acaba­do con­ver­tido en un mag­ní­fi­co alo­jamien­to rur­al. Abrió al públi­co en el año 2014 y des­de entonces, sus ocho habita­ciones están con­sid­er­adas unos de los lugares más espe­ciales para dormir en tier­ras aragone­sas. Porque no todos los días puede uno decir que se ha alo­ja­do en un castil­lo góti­co del siglo XIV que mantiene intac­ta su estruc­tura orig­i­nal.

Cada habitación con­ser­va un aro­ma espe­cial y úni­co, ya que han sido dec­o­radas inspi­radas en difer­entes temas como la lit­er­atu­ra, el cine negro, los via­jes o la his­to­ria. Los pre­cios parten des­de los 75 euros noche has­ta los 180 euros que cues­ta esta suite con ter­raza y bañera de hidro­masaje. Se ofre­cen difer­entes paque­tes como el Fin de Sem­ana Román­ti­co (alo­jamien­to de dos noches con desayuno, visi­ta guia­da y botel­la de vino por 249 euros la pare­ja) o la Expe­ri­en­cia Medieval para gru­pos de 10 per­sonas, en la que os podréis vestir con tra­jes medievales, degus­tar gas­tronomía de hace sig­los y asi­s­tir a recrea­ciones históri­c­as.

Hotel Castillo de Grisel

 

Cap Rocat

Cap Rocat

Otro de los hote­les más boni­tos de Mal­lor­ca y tam­bién de los que sólo se pueden per­mi­tir unos pocos (a par­tir de 605 euros la noche). Hablam­os del impre­sio­n­ante Cap Rocat, situ­a­do en una antigua for­t­aleza de col­or arenis­ca con vis­tas a la bahía de Pal­ma. La suite más exclu­si­va de la trein­te­na de habita­ciones cuen­ta con su propia pisci­na pri­va­da y cues­ta 1900 euros la noche.

El proyec­to de restau­ración y recon­ver­sión en hotel, que ha obtenido difer­entes pre­mios, ha sido lle­va­do a la prác­ti­ca por el estu­dio de arqui­tec­tos de Anto­nio Obrador y se ha respeta­do al máx­i­mo tan­to la propia for­ti­fi­cación como el área nat­ur­al donde ésta se ubi­ca. Estanques, embar­cadero, una pisci­na de agua sal­a­da, salones con chime­nea, ham­man y spa, cen­tro de fit­ness… En Cap Rocat no vas a echar en fal­ta nada si lo que vienes es bus­can­do una expe­ri­en­cia que te ale­je del estrés y las pre­ocu­pa­ciones. 

Cap Rocat

 

Castil­lo de Car­los V

Carlos V

El Parador de Hon­dar­rib­ia es uno de los lugares más espec­tac­u­lares para alo­jarse en Euska­di. Y es que no sólo damos fe de que el pueblo es espec­tac­u­lar (uno de los que más nos ha gus­ta­do en nue­stros via­jes por el País Vas­co) sino que además cuen­ta con uno de los hote­les más boni­tos de Euska­di. El castil­lo de Car­los V, reha­bil­i­tadas sus 36 habita­ciones con vis­tas a la bahía de Txin­gu­di y al pueblo de Henda­ia, se encuen­tra a ape­nas 20 min­u­tos en coche de San Sebas­t­ian y es uno de los hote­les favoritos de los vas­cos para rela­jarse cer­ca de la playa.

Las habita­ciones no son baratas (a par­tir de 380 euros la doble) pero hay que recono­cer que son pre­ciosas y han sabido com­bi­nar bien esa fusión entre lo antiguo y lo mod­er­no. Los muros de piedra del inte­ri­or del castil­lo aco­gen armaduras, escu­d­os y largas mesas de come­dor que tan­to recuer­dan a las fies­tas del medie­vo. 

Carlos V


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2 Comments

  1. Patrynature

    at

    Es increíble la de sitios que has via­ja­do!! Tienes mucho con­tenido, buen tra­ba­jo. Gra­cias

  2. Mil y un Viajes por el Mundo

    at

    Muchas gra­cias!!❤️

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