Preparativos para un primer viaje a Japón

De todos los via­jes que he hecho en mi vida,sin duda éste es el que más tiem­po me ha costa­do preparar.Poniéndome en serio con el viaje,varios meses de búsque­da y con­traste de información.Antes de eso,años y años leyen­do acer­ca de la his­to­ria y cul­tura japone­sas, vien­do sus películas,siguiendo a sus escritores.Japón para mí era uno de mis grandísi­mos via­jes soña­dos y aunque espero que sea el primero y no el único,ya que mi plan es volver para cen­trarme por com­ple­to en el Japón rur­al y de pueb­los pequeños, quería orga­ni­zarme lo mejor posi­ble para,sin agobios,aprovechar el tiem­po allí de la mejor man­era posi­ble y eso requiere mirar mil­lones de cosas,sobre todo en un país tan ale­ja­do de nosotros en miles de aspectos,no sólo geográficos,y con el incon­ve­niente de que muchas de las pági­nas que nos podían servir de ayu­da esta­ban sólo en japonés.Pero tam­bién os digo que es un via­je que dis­fruté muchísi­mo preparando,me per­mi­tió des­cubrir muchos lugares intere­santes y cos­tum­bres curiosas y me ali­men­tó aún más las ganas,si cabe,de cono­cer tier­ras niponas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Lo primero a ten­er en cuen­ta antes de coger ningún billete,que ese será nue­stro segun­do paso: ele­gir las fechas en las que quieres ir a Japón.En nue­stro caso,y para evi­tar las marabun­tas de tur­is­tas en ver­a­no y la suma de que allí en ver­a­no hace una humedad mor­tal, opta­mos por irnos en pleno invierno,a primeros de diciembre.Que te arries­gas a que te coja una ola de frío (en Japón nie­va muchísi­mo)? Pues si, pero como siem­pre digo,ropa calen­ti­ta y car­retera y manta.Mi expe­ri­en­cia es que tuvi­mos una suerte con el tiem­po increíble, excep­tuan­do un día que nos dilu­vió en Yoko­hama, inclu­so muchas mañanas tuve que ir con la cazado­ra en la mano y nos bril­ló mucho el sol.Así que ahí depen­des del azar…

Tema vuelos.Hace no tan­tos años, volar a Japón era pro­hibiti­vo, los pre­cios de los bil­letes rond­a­ban las 200.000 pese­tas y era un lujo reser­va­do a privilegiados.Sin embar­go, con el abaratamien­to en los bil­letes por la com­pe­ten­cia atroz entre las com­pañías aéreas y el interés del Gob­ier­no japonés por atraer tur­is­mo de todo el mun­do, agua de Mayo para un país que se pasó los años noven­ta en pleno crack económi­co, ha prop­i­ci­a­do que aho­ra ten­gas la suerte de poder volar por allí por muy poco dinero y más, si como yo, aprove­chas para via­jar en tem­po­ra­da baja.Te doy mi pro­pio ejem­p­lo: ida y vuelta a Tokio con Lufthansa hacien­do escala en Frank­furt, pre­cio final 480 euros.Una autén­ti­ca ganga.Además, he vola­do muchas veces con la todopoderosa com­pañía ale­m­ana, la más impor­tante del mundo,y sus aviones son una gozada.Consiguen que se te hagan bas­tante cómodas las once horas de vue­lo des­de Alemania.Los españoles no nece­si­ta­mos visa­do si nue­stro via­je es por tur­is­mo y durante menos de tres meses.

Tiem­po de duración.¿Con cuán­tos días cuen­tas para tu via­je? Yo no recomen­daría hac­er un via­je de esos express de una sem­ana no sólo porque esté lejísi­mos sino por algo mucho más impor­tante y no solu­cionable: vas a ver poco, mal y deprisa y cor­rien­do (es decir, como ven las cosas los japone­ses cuan­do vienen a España pre­cisa­mente porque la may­oría sólo tienen una sem­ana de vaca­ciones al año).Si aún así es tu caso, te acon­se­jo entonces que te lim­ites a Tokio y a Kyoto, que ya bas­tante es.Nosotras en 17 días,y gra­cias a lo rapi­dis­i­mos y pun­tuales que son allí los trenes, estu­vi­mos en Tokio,Kyoto,Osaka,Fushimi Inari,Himeji,Nara, Hiroshi­ma y Yoko­hama, pero tened en cuen­ta que algu­nas de estas ciu­dades son excur­siones que sólo os ocu­parán un día, el grue­so del via­je se lo lle­van Tokio y Kyoto.En nue­stro via­je, por ejem­p­lo, una de las que venía se emper­ró en que metier­amos con calzador un par de días en Takaya­ma y en la prác­ti­ca, cuan­do estu­vi­mos allí, con­fir­mamos que era una locu­ra si queríamos ver Tokio y Kyoto en condi­ciones, así que allí mis­mo sobre la mar­cha can­ce­lam­os las noches del ryokan para dárse­las a cam­bio a las dos ciu­dades más vis­i­tadas de todo el país.Y si volviera atrás, volvería a hac­er lo mismo.Creo que el plan­ning final del via­je al final estu­vo súper com­pen­sa­do.

jap2

Si vives en Barcelona o Madrid, te recomien­do encar­e­ci­da­mente que estés pen­di­ente de los actos de todo tipo que con­tin­u­a­mente están orga­ni­zan­do la gente de Casa Asia,echad un vis­ta­zo a su pági­na web.Constantemente orga­ni­zan exposi­ciones, con­fer­en­cias, cic­los de cine, cur­sos de todo tipo, de país­es asiáti­cos y con la “japan­ma­nia” que se vive en Occi­dente, es muy habit­u­al que haya even­tos ded­i­ca­dos a Japón.Me acerqué una tarde a una con­fer­en­cia que dio el emba­jador de Japón en España para explicar las facil­i­dades que se esta­ba dan­do a los tur­is­tas para moverse sin prob­le­mas en un país donde prác­ti­ca­mente nadie habla inglés.

Otra de las cosas a las que me encan­tó asi­s­tir orga­ni­za­da por Casa Asia fue pre­cisa­mente la pre­sentación que vino a hac­er Héc­tor Gar­cía de su libro “Un geek en Japón”, basa­do en su pro­pio blog per­son­al, donde rela­ta su vida diaria en el País del Sol Naciente y que yo ya seguía por la red des­de hacía meses.Este ali­can­ti­no, un genio de la infor­máti­ca que tra­ba­ja en Tokio para una com­pañía nipona, nos explicó de un modo muy dis­ten­di­do y con mucho humor cómo un español sobre­vive en una cul­tura tan her­méti­ca como la japone­sa y la can­ti­dad de sat­is­fac­ciones que da vivir en un país que es úni­co en el mun­do a todos los niveles.Insisto en que tires mucho de su blog para recopi­lar infor­ma­ción ya que da ideas para vis­i­tas muy curiosas y te ríes un mon­tón con las anéc­do­tas sur­re­al­is­tas que se va encon­tran­do en su vida diaria, fran­ca­mente divertido.El libro me le leí antes de ir y tam­bién tremen­da­mente útil, es una com­bi­nación de guía de via­jes con un man­u­al de “cómo inten­tar com­pren­der la retor­ci­da men­tal­i­dad del japonés medio”.

jap4

Ya que he toca­do el tema libros, pues recomien­do algu­nas lec­turas que os pueden acer­car de difer­entes man­eras a la enrevesa­da cul­tura japonesa.El prin­ci­pal, uno de mis escritores favoritos de toda la vida,Kenzaburo Oe.Y un libro en par­tic­u­lar, muy duro pero muy descrip­ti­vo de lo duro que es el pueblo japonés, su capaci­dad de aguante gra­cias a esa men­tal­i­dad de “con­tro­la tus sen­timien­tos” que les meten en la sesera des­de niños.El libro se lla­ma “Arran­cad las semi­l­las, fusilad a los niños” y es una parábo­la acer­ca de un grupo de huér­fanos que, en mitad del caos de la guer­ra, se les aís­la en una cru­el cuar­ente­na en un pueblo, acu­sa­dos de propa­gar una epidemia.Abandonados a su suerte, por medio de ellos Oe nos trans­mite cómo vive el japonés las situa­ciones extremas.Un libro espec­tac­u­lar.

Más libros recomendables:“Geisha” de Liza Dalby.Liza, una antropólo­ga esta­dounidense, más en con­cre­to japonologa,que hizo su tesis doc­tor­al basa­da en la vida de las geishas, ha sido la primera mujer occi­den­tal que ha con­segui­do ser geisha en Japón, aunque lle­va ya muchos años que aban­donó esta del­i­ca­da pro­fe­sión a la que hay que dedi­carse en cuer­po y alma.De las geishas ya hablaré en más pro­fun­di­dad cuan­do llegue a la eta­pa de Kyoto pero creo que este libro es un sendero ide­al para acer­carse a la fasci­nante vida de estas mujeres.También tienes el archicono­ci­do “Memo­rias de una geisha”, que tam­poco es un mal libro, pero me gustó mucho más “Geisha” por ser una his­to­ria real y por describir tan fiel­mente cómo sufrió las exi­gen­cias de un ofi­cio tan duro una mujer occidental.Fiona Graham,otra antropólo­ga aus­traliana y cuya foto os pub­li­co abajo,ta,bién con­sigu­ió su sueño de con­ver­tirse en la geisha Sayu­ki.

jap5

Más autores recomendables.Mi escrito­ra favorita:Amelie Nothomb.Pese a que su nacional­i­dad ofi­cial es la bel­ga, nació en Japón, en Kobe, pasó gran parte de su vida en el país ya que su padre era el emba­jador de Bél­gi­ca, habla japonés per­fec­ta­mente y ella mis­ma se con­sid­era más japone­sa que europea.Varios de sus libros están ambi­en­ta­dos en su infan­cia en Japón (te recomien­do todos pero “Metafísi­ca de los tubos” es muy especial).Y si hay uno que tra­ta de una for­ma muy diver­ti­da y total­mente verídi­ca cómo son las entrañas de cualquier empre­sa japone­sa y cómo fun­cio­nan por den­tro los rig­ores de las jer­ar­quías, éste es el destern­il­lante “Estu­por y tem­blores”, donde Amelie nos cuen­ta cuan­do volvió a Japón sien­do vein­teañera para tra­ba­jar en una ofic­i­na de Tokio y las miles de anéc­do­tas que la tocó vivir.También es una pre­ciosi­dad una de sus obras más recientes,“Ni de Eva ni de Adán”, en la que nar­ra de una man­era fic­ti­cia y con mucho humor cómo fue su enam­oramien­to de un joven japonés y lo ale­jadas que muchas veces se encon­tra­ban sus cul­turas (no hay que olvi­dar que pese a vivir en Japón, los padres de Amelie eran bel­gas).

Más lec­turas que puedes llevarte:“Kitchen” de Banana Yoshi­mo­to, un boni­to cuen­to acer­ca de un niño que pierde a su madre,y su padre, en un curioso acto de amor, decide trav­e­s­tirse y con­ver­tirse en mujer para que su hijo no la eche de menos.En los últi­mos tiem­pos se ha hecho muy famoso a niv­el mundi­al Haru­ki Murakami.No es de mis escritores preferi­dos (algunos de sus libros se me hacen muy car­gantes) pero reconoz­co que “Tokio Blues” es una pequeña joya.Hay otro libro que no se si se llegó a edi­tar en castel­lano, ya que me le com­pré en inglés, que se lla­ma “Snakes and ear­rings” de Hit­o­mi Kane­hara y es un retra­to bas­tante curioso de un deter­mi­na­do sec­tor de la juven­tud japonesa.No olvides tam­poco otros grandes análi­sis de estos ado­les­centes tan par­tic­u­lares con el opre­si­vo “Azul casi trans­par­ente” de Ryu Muraka­mi (no con­fundir con el otro Muraka­mi), tam­bién en inglés “Lost in Japan” de Alex Kerr y “Ride in the neon sun” de Josie Dew.

Sigu­ien­do con los libros, yo de guías esta vez eché mano, como siem­pre, de la Lone­ly Planet,y añadí la de Insight Guides, que pese a ten­er menos datos prácticos,están bas­tante curradas.Ambas las com­pré en el Ama­zon inglés de segun­da mano, suman­do el pre­cio de ambas, ni diez euros.Las ver­siones españo­las de ambas suman 54 euros.Así que otro diner­i­to que puedes ahorrarte.Aún así, vas a ten­er que inda­gar muchas cosas por la red porque pese a que la de la Lone­ly es muy com­ple­ta, casi mil pági­nas, Japón da tan­to de si que hay muchas cosas que las cubre por encima.Así que lo recomend­able es que recopiles todo lo que puedas por la red.Aparte de esta mag­ní­fi­ca web de Los Via­jeros, donde me resolvis­teis muchas dudas, date una vuelta por la web cita­da de Héc­tor Gar­cía, Kirai.net, Viajeajapon.com, Portaljapon.com, y la pági­na ofi­cial de tur­is­mo japonés, vas a poder sacar un mon­tón de información.De todas for­mas, dos cosas para que vayáis más tran­qui­los: en el pro­pio Japón vais a poder con­seguir en las ofic­i­nas de tur­is­mo todos los mapas y fol­letos que necesiteis,y luego allí todo os va a resul­tar mucho más fácil que lo que os imag­ináis antes del via­je!

jap7

Lo que os recomen­daría tam­bién echar en la male­ta, al menos yo lo hice y me vino muy bien, es un pequeño dic­cionario de japonés con los tér­mi­nos más básicos.Yo com­pré tam­bién en Ama­zon uno de bol­sil­lo ingles-japonés y me vino de lujo para explicar sobre todo en las tien­das algu­nas cosas que buscaba.Cuando os digo que en Japón no habla inglés nadie, es “nadie” lit­er­al, qui­tan­do algún caso raro por ahí, inclu­so en las recep­ciones de muchos ryokan las pasan canu­tas para hac­erse enten­der, así que en serio, te ven­drá muy bien y así apren­des unas pal­abri­tas de japonés, que nun­ca sobra…

Lleg­amos aho­ra al asun­to del Japan Rail.Es impens­able ir a Japón y no lle­var­lo con­ti­go; sin él, claro que te podrás mover por el país pero allí los bil­letes de tren dan pavor, por pon­erte un ejem­p­lo un trayec­to ida y vuelta de Tokio a Kyoto salía por unos 250 euros.Si tienes en cuen­ta que por entre 350 y 400 euros este bono te per­mite moverte por todo Japón en los trenes que quieras cuan­tas veces te apetez­ca durante un peri­o­do de dos sem­anas (hay bonos con otros pre­cios para 7 y 21 días), las cuen­tas están ya echadas.Sólo se puede con­seguir en las ofic­i­nas de Madrid y Barcelona.En Madrid puedes hac­erte con el en Via­jes HIS, en Prince­sa 25 3a plan­ta y en Barcelona en Roger de Lluria 44 Ati­co 1.Cuando empiece la eta­pa de Tokio ya os expli­caré cómo fun­ciona pero en las propias ofic­i­nas os darán mucha infor­ma­ción de cómo va el tema, que es mucho más fácil de lo que parece.

Una vez que tengáis defini­da la ruta — es bueno que con­sul­teis antes lo que tar­dan los trenes en lle­gar de una ciu­dad a otra para orga­ni­zarnos mejor los días, daos cuen­ta que hay casos donde se tar­da muy poco, entre Kyoto y Osa­ka, aunque parez­ca increíble, sólo hay una sep­a­ración de quince min­u­tos de tren- toca ir con el tema de los alojamientos.No os ago­b­ieis en abso­lu­to con lo de que dormir en Japón cues­ta un ojo de la cara porque es una leyen­da urbana.Si quieres ir en plan lujo y a hote­les de corte europeo, pues si, te van a meter una clava­da de 200 euros por noche. Pero a lo largo y ancho del país, hay miles de ryokan (hotel esti­lo japonés) y hostales,yo no pagué ningu­na noche más de 40 euros la doble.En cada eta­pa ya os iré dan­do bas­tantes detalles de los sitios tan encan­ta­dores donde dormi­mos pero insis­to en que Japón no es tan caro como nos venden (estuve una vez un fin de en Oslo y os ase­guro que eso sí que es caro!) y por pon­er una com­para­ción, me gasté menos en este via­je que cuan­do me recor­rí Cal­i­for­nia en coche.Os iré detal­lan­do pre­cios de unos artícu­los y otros pero yo fui la primera sor­pren­di­da al con­statar que muchas cosas eran más baratas que en España, lo que nos vino de mar­avil­la para ir más hol­gadas de dinero.Japón es muy ase­quible a la hora de moverte por tu cuen­ta, de ver­dad, que no os eche para atrás el tema económi­co.

Ya que hemos lle­ga­do al tema dinero, con los yenes no me compliqué.Cambié 500 euros al lle­gar en el pro­pio aerop­uer­to de Nari­ta y el resto lo fui sacan­do en cajeros, hay gente que se que­ja de haber tenido prob­le­mas con las tar­je­tas cuan­do lle­garon allí pero lo cier­to es que yo usé sin prob­le­ma ninguno tan­to la VISA como la Mas­ter­card y no tuve incon­ve­nientes en ningún sitio para sacar dinero.Hace tres años, el yen tenía un val­or aprox­i­ma­do a la antigua pese­ta, por lo que con el cam­bio pen­sé todo el via­je en pese­tas y no en euros.Así, sabías que mil yenes eran mil pelas y te resulta­ba todo más fácil.

Más recomendaciones.Llévate un buen botiquín con las med­i­c­i­nas más impre­scindibles. Evi­den­te­mente, en Japón vas a poder encon­trar cualquier medica­men­to que nece­sites, el prob­le­ma es que quizás en las far­ma­cias no sep­an enten­der qué les estás pidiendo.En casos más graves, que os tran­quil­ice saber que en Japón hay muchos hos­pi­tales con per­son­al que habla inglés para aten­der pre­cisa­mente a cualquier extranjero.El seguro médi­co, como siem­pre, le hice con Inter­mundi­al, unos ‚80 euros por los 17 días.

Vamos con la gastronomía.En mi opinión,Japón goza de la mejor ofer­ta culi­nar­ia del mun­do (amo la comi­da nipona!) y para todo el que sea fan de su comida,es el paraí­so porque enci­ma es baratísima.Hay miles de restau­rantes gira­to­rios donde te van pasan­do los dis­tin­tos platos que puedes coger.Y unos establecimientos,de los que tirábamos mucho,donde te vendían difer­ente comi­da prepara­da al peso (dece­nas de platos distintos,para el que aún crea que “sólo comen pesca­do crudo”),podías com­er /cenar por un pre­cio aprox­i­ma­do de 5 o 6 euros (veis como si te lo mon­tas Japón es un país barato?).A algunos sabores no estarás acos­tum­bra­do y hay algu­nas cosas a las que cues­ta acostumbrarse,caso de ese hela­do de té verde amar­go tan popular,pero en gen­er­al me encan­taron los cien­tos de platos nuevos que probamos.Ya los iré comen­tan­do.

En cuan­to a los que por más que lo intentais,no podéis con la comi­da japonesa,que tam­bién puede ser el caso,no os preocupeis.Tokio sobre todo está pla­ga­do de restau­rantes de comi­da inter­na­cional de todo tipo y las fran­qui­cias habituales,nosotras inclu­so una noche estu­vi­mos cenan­do en un australiano.Además,en los super­me­r­ca­dos puedes encom­trar pro­duc­tos de todo el mundo,incluso has­ta españoles.Aquí el embu­ti­do español es con­sid­er­a­do una delicattessen,hasta el pun­to de que un troc­i­to de salchichón de 300 gramos puede costar unos 12 euros,del jamón ya ni hablamos.Por cierto,en los restau­rantes el agua es gratuita.Y algo muy importante:ni se os ocur­ra nun­ca dejar­les propina.El japonés se lo toma como una ofen­sa despec­ti­va.

Lo ide­al es que comáis en los restau­rantes locales.Aparte de los más económicos,son los que ofre­cen una comi­da japone­sa “más casera”.El úni­co incon­ve­niente es que la car­ta viene en japonés y punto.Pero ellos,que son más lis­tos que el hambre,lo solu­cio­nan rapidamente.Hacen répli­cas en cera de los platos,los ponen en los escaparates y tú señalas con el dedo lo que te apetece.Los platos son tan real­is­tas que dan ganas de hin­car­les el diente.

Répli­cas fic­ti­cias de los platos reales en un restau­rante de Tokio

jap8

Los enchufes japoneses,recordadlo,son difer­entes a los europeos.Lo mejor es com­prar un adap­ta­dor uni­ver­sal de los que ofre­cen clav­i­jas de todo tipo.En cuan­to a los móviles,yo cuan­do fuí con mi antiguo móvil no me funcionaba.Ahora con los smart­phones supon­go que allí nos ofre­cerán ya roam­ing las com­pañías japonesas.Llamar con tar­je­ta des­de cabinas,aparte de un poco complicado,sale caro;lo mejor es que os conecteis a inter­net des­de el hotel,que casi todos te lo ofre­cen si por lo que sea tu móvil no pil­la wifi,y así char­lais con vues­tra gente en España,es lo más cómo­do y barato.Los tecla­dos son japone­ses y al prin­ci­pio te lías un poco pero luego ya le coges el tran­quil­lo.

Los cuar­tos de baño,otro tema curioso.Allí ya sabéis que los WCs son modernísimos.Tienen un man­do adi­cional donde puedes pon­er músi­ca, echar ambi­en­ta­dor, calen­tar el asiento…Al prin­ci­pio lla­man mucho la aten­ción pero luego ya te acostumbras.Rara es la casa que no tiene uno.Aun así,todavía en muchos establec­imien­tos los ser­vi­cios son de corte asiático,basicamente un agu­jero en el suelo.Pero en los ryokan y hostales que estuvimos,eran todos de tipo occi­den­tal.

Tema fumadores:un ejem­p­lo de cómo se puede hac­er una ley que no per­judique a nadie y ben­e­fi­cie a todos.En Japón se fuma mucho,muchísimo.Al mis­mo tiempo,son tan estric­tos con la tóni­ca “no molestes a los demás” (y bien que hacen) que,por ejemplo,en el cen­tro de Tokio no se puede fumar por la calle.Cada 800 met­ros más o menos,hay delim­i­ta­dos en la acera unos espa­cios (un recuadro pin­ta­do en el sue­lo) para fumar.Pero aun así,en muchísi­mos restau­rantes hay zona para fumadores y ya ni dig­amos de los trenes,que tienen su cor­re­spon­di­ente vagón para fumadores,luego ya tú eliges el que te apetezca.Eso se lla­ma respetar a unos y a otros.

Cos­tum­bres japonesas,otro tema de vital importancia.Os iré detal­lan­do poco a poco,a través del rela­to del viaje,las difer­en­cias tan abis­males que vas a encon­trar pero ante todo ten en cuen­ta que para ellos lo más impor­tante del mun­do son los modales y la bue­na edu­cación (pese a que luego se pon­gan cie­gos de sake y no veais las que mon­tan en los restaurantes,acaban subidos enci­ma de la mesa bai­lan­do con la cor­ba­ta en la cabeza).Por ejemplo,hablar en el metro (y mucho menos por móvil) está muy mal visto,pues se con­sid­era que molestas a los demás y más en una ciu­dad como Tokio,con mil­lones de per­sonas trasladán­dose en metro a diario.Asi que allí no ven normal,como aquí,que nadie vaya con el móvil con el reagge­ton a todo trapo mole­stando al que al lado inten­ta leer un libro.Sonarse la nar­iz en públi­co tam­bién está muy mal vis­to (para ellos el uso del pañue­lo es con­sid­er­a­do antihigiénico).Aparte de muy hipocondriacos,son muy respetu­osos con lo de no pegar los con­sti­pa­dos a los demás,verás que en los met­ros va muchísi­ma gente con mas­car­il­la.

En cuan­to a seguridad,pues ton­tería es decir­lo pero no he esta­do en un país más seguro en la vida.Para un japonés,la idea de robar a alguien por la calle es un deshon­or que no sólo le destrozaría social­mente a él sino a todo su clan familiar.Asi que ándate con ojo de que te meta mano en el bol­so un geek (extran­jero para ellos) pero un japonés,difícil.Pongo de ejem­p­lo que el día de Yoko­hama volvíamos tan empa­padas y muer­tas de frío que nos quedamos dormi­das en el vagón con los bol­sos medio abiertos;nos des­per­ta­mos una hora después sin que hubiera ocur­ri­do abso­lu­ta­mente nada.

Avi­so a los que como yo estéis tatuados.Pese a que vimos algún japonés esporádi­co tatuado,en el país están muy mal con­sid­er­a­dos ya que se aso­cian con la yakuza,la mafia japonesa.Por este motivo,aunque com­pren­den que entre los occi­den­tales es algo habitual,no per­miten la entra­da a los onsen a gente tatuada,por este moti­vo no fui a ninguno.Quizás si llevas uno pequeño,hacen la vista gorda,pero yo,que lle­vo los dos brazos,ni lo inten­té.

Si vais a estar bas­tantes días,no os vayais car­ga­dos de ropa ya que allí hay lavan­derías públi­cas a porrillo.Son automáticas,incluyen secado­ra y son muy baratas.Si no,en los pro­pios hostales os ofre­cerán el servicio.Lo que no os dan en la may­oría son toallas,eso sí que es impor­tante que no lo olvidéis.

En cuan­to a compras,intentad ale­jaros de los focos turísticos,que siem­pre son más caros,y meteros en las tien­das de cualquier callejuela,que encon­trareis cosas pre­ciosas por cua­tro yenes.Aun así,incluso los sou­venirs me parecieron súper baratos.Un kimono bien boni­to de algo­dón puede salirte por unos 15 o 20 euros (yo com­pré una yuka­ta pre­ciosa por 16),una imitación de katana por 10…no se pasa­ban en abso­lu­to con clavar al tur­ista.

No vayáis con pre­juicio ninguno de que el japonés,pese a la bar­rera del idioma o lo her­méti­co de su caracter,no va a inten­tar ayudaros,al contrario.Poca gente en el mun­do más hospitalaria,se des­viv­en para de un modo u otro,por gestos,preguntando a otros,poder echarte una mano.Además,a la may­oría les encan­ta ten­er con­tac­to con los extranjeros,sobre todo las adolescentes.Dad por seguro que os per­dais donde os perdais,siempre habrá alguien dis­puesto a echaros un cable.Además,como comenta­ba el emba­jador japonés,se facil­ta al extran­jero moverse por su cuen­ta ponien­do las cosas más impor­tantes señal­izadas en inglés (esta­ciones de mtero, ofic­i­nas de tur­is­mo, monumentos…en Tokio es muy fácil moverse aunque no lo parezca).Aparte,está todo dis­eña­do con una lóg­i­ca y efec­tivi­dad tan aplas­tante que muchas cosas se deducen por sen­ti­do común.Aunque en muchas zonas de Tokio las calles ni siquiera ten­gan nombre,de un modo u otro siem­pre acabas encon­tran­do el camino.Por otro lado,os vais a mover por sitios a los que van muchos tur­is­tas y se facili­ta mucho el acce­so a cualquier lado,ya veréis como volvéis encan­ta­dos.

Por ahora,creo que a grosso modo estos son los fac­tores más a ten­er en cuen­ta antes de un primer via­je a Japón.El resto de la información,muy abundante,os la iré des­granan­do poco a poco en las sigu­ientes etapas.Espero que de momen­to toda esta infor­ma­ción te haya ter­mi­na­do de con­vencer para ani­marte algún día.El país es… ¡inigual­able!


Descubre más desde Mil y un viajes por el mundo

Suscrí­bete y recibe las últi­mas entradas en tu correo elec­tróni­co.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Mil y un viajes por el mundo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo