Por qué boicotear destinos no es la solución

Trump

Via­jar no es sólo via­jar (o al menos no debería sig­nificar sola­mente doblar y guardar tu ropa en un petate). El buen via­jero sabe que el hecho de decidirse a via­jar a otro lugar, esté este más cer­ca o más lejos, ha de traer con­si­go un resul­ta­do implíc­i­to, el de impli­carse, aunque sólo sea moral­mente (que ya es mucho), con la situación social y cul­tur­al del país que se visi­ta. No debe­mos ni podemos mirar sin ver, pues a fin de cuen­tas todo via­je es una expe­ri­en­cia. Siem­pre comen­to que si de algo pre­cisa­mente sirve el cam­biar de aires es para com­parar lo que hay ahí fuera con lo que vives en tu día a día. De algunos país­es envidiarás su niv­el de civis­mo y de otros pen­sarás “qué suerte ten­go de vivir donde vivo”. Pero de cualquier via­je hay que traerse un apren­diza­je que te deje un poso en el alma. Si no es así, habrá sido inútil haber vola­do miles de kilómet­ros. O lo que es peor: te habrás con­ver­tido en uno de esos tur­is­tas que úni­ca­mente via­ja para fotografi­ar mon­u­men­tos.

boicott

Elección de los destinos visitados

Par­tien­do de esta base, como via­jeros que somos, debe­mos saber que nues­tras deci­siones a la hora de via­jar aca­ban afectan­do de un modo u otro a muchos mil­lones de per­sonas. Puede pare­cer que tú como ele­men­to indi­vid­ual no tienes ni voz ni voto en este plan­e­ta inmen­so pero no es así. Es como cuan­do alguien va a la playa y deja tira­da en la are­na una bol­sa de plás­ti­co. Seguro que pen­sará “bueno, tam­poco es para tan­to”. Sí lo es. Porque cuan­do ese mis­mo gesto lo repiten mil­lones de seres humanos, se con­vierte en una hecatombe que está asesinan­do a nue­stros mares.

Con los des­ti­nos que elegi­mos a la hora de via­jar, ocurre lo mis­mo. Cuan­do un país cuyo motor económi­co prin­ci­pal es el tur­is­mo deja de recibir via­jeros, su sociedad colap­sa. Aumen­tan los despi­dos, crece la frus­tración, decae el niv­el de vida de sus habi­tantes, quienes en muchos casos se ven oblig­a­dos a emi­grar y aban­donar su hog­ar, bus­can­do una vida mejor. May­or niv­el de pobreza es sinón­i­mo de may­or inse­guri­dad, delin­cuen­cia, pros­ti­tu­ción adul­ta e infan­til. El prob­le­ma es que esta ausen­cia de tur­is­mo tiene fuerza para trasto­car (para mal) la vida de los locales pero no la sufi­ciente para, por pon­er dos ejem­p­los muy explíc­i­tos, garan­ti­zar la seguri­dad o quitar del gob­ier­no a jer­i­faltes tira­nos. Ahí ten­emos entonces la pescadil­la que se muerde la cola: estos país­es pasan de gozar de un gran atrac­ti­vo turís­ti­co a con­ver­tirse en unos parias a los que no quiere ir nadie. Y los prin­ci­pales afec­ta­dos son los que viv­en en él. Si ten­emos en cuen­ta que un 10% del pro­duc­to inte­ri­or bru­to mundi­al depende del tur­is­mo, ser­e­mos más con­scientes de las con­se­cuen­cias de nue­stros actos.

Trump: el peor embajador que pueda tener USA

Ten­emos la impre­sión de que estas situa­ciones, las del boicot turís­ti­co, las viv­en sólo país­es en vía de desar­rol­lo. Pero no es así. Pong­amos el ejem­p­lo del todopoderoso Esta­dos Unidos. Después de Fran­cia (y segui­do por España), es el segun­do país más vis­i­ta­do del mun­do. Hay ciu­dades que viv­en prác­ti­ca­mente en su total­i­dad del tur­is­mo, como es el caso de Las Vegas, por no hablar de las islas Hawaii. Además, saben que cuan­do alguien via­ja allí, no sólo va a gas­tarse el dinero en hote­les, restau­rantes y entradas de mon­u­men­tos. Son muchos los tur­is­tas que vis­i­tan los out­lets en los sub­ur­bios urbanos para venirse car­ga­dos de com­pras. El tur­is­mo mueve mucho dinero en Esta­dos Unidos.

USA

Des­de que el odioso de Don­ald Trump lle­gara al poder, se pudo com­pro­bar que su acti­tud racista y ultra­con­ser­vado­ra daña­ba mucho (y con razón) la ima­gen que se tenía del país en el exte­ri­or. Sólo en los primeros meses de su leg­is­latu­ra, el tur­is­mo inter­na­cional cayó un 4%. Lo que tra­duci­do en mil­lones de dólares, supone mucho, mucho dinero. Y esto no sólo se refer­ía al tur­is­mo sino tam­bién, por pon­er un ejem­p­lo, a los estu­di­antes cuyas famil­ias invierten un din­er­al en enviar­les a las uni­ver­si­dades esta­dounidens­es. Por primera vez en 12 años, decrecía el número de estu­di­antes extran­jeros que lle­ga­ban a las escue­las amer­i­canas. Prefer­ían irse a otros país­es donde sus diri­gentes no fuer­an unos xenó­fo­bos.

Es curioso que se dé esta situación cuan­do el dólar ha caí­do más de un 10% y en teoría es más bara­to via­jar a USA ¿ver­dad? Sobre todo si ten­emos en cuen­ta que pre­cisa­mente son los tur­is­tas de los país­es menos ricos los que están dejan­do de via­jar al país, cuan­do en teoría deberían ser los más ben­e­fi­ci­a­dos por el cam­bio de divisa. No les cul­pamos por sen­tir rec­ha­zo hacia Trump. Os con­fieso que la mañana pos­te­ri­or a las elec­ciones, nos des­per­ta­mos en casa y cuan­do abrí un ojo y Juan me dijo“vas a fli­par pero ha gana­do Trump”, lo primero que pen­samos fue esto: “no volve­mos a Esta­dos Unidos has­ta que se pire este gañán”. Al min­u­to nos dimos cuen­ta que nues­tra primera reac­ción (total­mente com­pren­si­ble) era ridícu­la. En todos los via­jes que habíamos hecho a Esta­dos Unidos, nos habíamos sen­ti­do inmejorable­mente trata­dos.

Con­tin­uan­do con el caso de Esta­dos Unidos ¿nos hemos para­do a pen­sar en todos esos mil­lones de per­sonas que no han vota­do a Trump y que, como nosotros, se lle­varon las manos a la cabeza cuan­do vieron el zoquete que iban a ten­er de pres­i­dente los próx­i­mos cua­tro años? Si echas un ojo a las noti­cias, verás que todos los días miles de per­sonas acu­d­en a man­i­festa­ciones que protes­tan por las leyes dis­crim­i­na­to­rias del gob­ier­no repub­li­cano.

Aunque algunos tengáis la idea de que USA es un país en el que nada más que viv­en red­necks cate­tos, en las grandes ciu­dades, espe­cial­mente en lugares como San Fran­cis­co o Nue­va York, bue­na parte de la población, por for­tu­na, aún mantiene una men­tal­i­dad lib­er­al. Esa que los fachas de turno cal­i­f­i­can de modo despec­ti­vo como “pro­gre” cuan­do defiende el mat­ri­mo­nio homo­sex­u­al, el abor­to libre, la tol­er­an­cia étni­ca y la igual­dad entre sex­os. Es decir, lo que debería ser lo nor­mal pese a que mucho retró­gra­do con­sidere que son dere­chos que la Humanidad no merece dis­fru­tar.

¿Por qué unos países sí y otros no?

Aunque a veces sea legí­ti­mo dejarnos lle­var por la vis­cer­al­i­dad, en cues­tiones de boicot (no sólo turís­ti­co), hemos dejar que impere la razón y ten­er la cabeza fría. Si nos dejáramos lle­var por nue­stro primer instin­to, negán­donos a via­jar a país­es donde imper­an las injus­ti­cias, os ase­gu­ramos que no sal­dríamos ni a la puer­ta de casa. Porque es cier­to que las dic­taduras de lugares como Corea del Norte, Ara­bia Sau­di­ta, Turk­menistán , Guinea Ecu­a­to­r­i­al o Ango­la se pasan por el for­ro los dere­chos humanos. Pero ¿aca­so creéis que los gob­ier­nos de muchos país­es del lla­ma­do Primer Mun­do son her­man­i­tas de la cari­dad?¿Gob­ier­nos que por motivos económi­cos se inven­tan guer­ras en país­es como Siria o Irak?¿Dejan los tur­is­tas de ir a Fran­cia por los con­flic­tos béli­cos inter­na­cionales en los que se involu­cran las tropas galas?¿Tachamos a Esta­dos Unidos de nues­tra lista de des­ti­nos soña­dos porque cualquiera pue­da ten­er un arma en la guan­tera del coche o dejan morir a sus ciu­dadanos si no tienen dinero para pagarse un seguro médico?¿Nos neg­amos a vis­i­tar Italia por el tra­to que están dan­do a los inmi­grantes que lle­gan a sus costas en pat­eras?

Arabia Mujeres
En Ara­bia Sau­di­ta, has­ta hace poco, las mujeres tenían pro­hibido con­ducir. Ara­bia Sau­di­ta es el “gran ami­go” de los país­es occi­den­tales.

Viaja, observa, escucha y juzga

Via­jar a un país en el que no estés de acuer­do con su rég­i­men políti­co no te hace cóm­plice de sus malas man­eras. Es más, con­sidero que es mucho más pos­i­ti­vo que via­jes a estos país­es e inter­cam­bies ideas y mod­os de pen­sar con sus habi­tantes a que te quedes en casa crit­i­can­do qué es lo que no te gus­ta. La may­oría de las veces, sobre todo en país­es donde las elec­ciones “democráti­cas” de democráti­cas tienen poco, los gob­ier­nos no refle­jan los ide­ales de los gob­er­na­dos. En muchas oca­siones, los pro­pios ciu­dadanos que allí viv­en son los primeros que no están de acuer­do con sus diri­gentes y día a día han de sufrir la repre­sión de estos caciques.

Vivir de cer­ca la real­i­dad de estos país­es, créeme, te ayu­dará a enter­rar muchos pre­juicios sobre su sociedad. Hay mucha gente luchan­do en aso­cia­ciones y orga­ni­za­ciones para der­ro­car estos regímenes. Serás de mucha más ayu­da vivien­do la situación in situ, al pie del cañón, que crit­i­can­do des­de detrás de la pan­talla del orde­nador. Cuan­do muchos de estos país­es no per­mitían a los extran­jeros traspasar sus fron­teras, como era el caso de los país­es que vivían tras el Telón de Acero o Bir­ma­nia, poco podíamos hac­er. No se conoce el caso de ningún país cuyo gob­ier­no haya caí­do porque dejen de ir los tur­is­tas: si esa fuera la solu­ción, os ase­gu­ramos que seríamos los primeros en apo­yar el boicot. Es más, cuan­do los gob­ier­nos actúan impune­mente, sin ten­er a nadie que les juzgue y que denun­cie sus abu­sos, lo tienen mucho más fácil para con­tin­uar lle­van­do a cabo sus atro­ci­dades. Pero cuan­do se per­mite el con­tac­to entre oprim­i­dos y vis­i­tantes, hay muchas más posi­bil­i­dades de que ese inter­cam­bio de ideas fluya entre unos y otros y se saque final­mente algo pos­i­ti­vo.

¿Puede el viajero ayudar de algún modo?

Por supuesto. De hecho, hace no mucho escribi­mos un artícu­lo sobre este tema, Cómo no com­por­tarte como un cretino cuan­do sales de via­je . Como comen­tábamos antes, cuan­do estés en deter­mi­na­dos país­es, en tu mano está no sus­ten­tar cier­tas prác­ti­cas reprochables y sí apo­yar, tam­bién económi­ca­mente, a las famil­ias locales y a las orga­ni­za­ciones que con sus esca­sos medios luchan para con­seguir una sociedad más jus­ta.

Vietnam Sapa

Os pon­go el ejem­p­lo de Rumanía. Hace años, lo más común eran las atrac­ciones de feria en las que los osos eran los pro­tag­o­nistas. Vivían en condi­ciones deplorables y eran mal­trata­dos con­tin­u­a­mente. El tur­is­mo dijo no a estas prác­ti­cas y hoy en día se han crea­do reser­vas donde estos ani­males son pro­te­gi­dos del ser humano, su peor ene­mi­go. Aunque aún que­da mucho por avan­zar, los tur­is­tas que se negaron a pres­en­ciar estos espec­tácu­los pusieron su gran­i­to de are­na para que acabaran desa­pare­cien­do.

La situación de Cuba: el gobierno y el embargo

Otro caso que me gus­taría men­cionar aquí (de ello ya hablé en mi segun­do via­je cubano) es el de Cuba. Quien me conoce, sabe de sobras que soy una per­sona de izquier­das. Muy, muy de izquier­das. El prob­le­ma es que mucha gente cree que ser de izquier­das equiv­ale a ser comu­nista, cuan­do el izquierdis­mo es algo mucho más amplio en el que con­viv­en difer­entes ver­tientes políti­cas.

No apoyo el comu­nis­mo porque este sólo se podría lle­var a la prác­ti­ca si todos los seres humanos fuéramos iguales a la hora de lo que quer­e­mos apor­tar a la sociedad con­jun­ta. Pero en la prác­ti­ca esto no es así. Sí apoyo que todos los seres humanos ten­gan igual­dad de opor­tu­nidades, que la edu­cación sea acce­si­ble para ricos y pobres. Pero lo que cada uno quiera hac­er después con ello es su decisión indi­vid­ual. Hay gente que no quiere pasarse media vida estu­dian­do para ser notario. Por ello no veo nor­mal un país en el que sean sim­i­lares los suel­dos de médi­cos o panaderos. Su labor no es la mis­ma ni se ha nece­si­ta­do el mis­mo esfuer­zo para con­seguir esos conocimien­tos. ¿Sig­nifi­ca que la labor de un panadero es menos impor­tante? En abso­lu­to, todos apor­tan su gran­i­to de are­na. Pero unos coci­nan bol­los y otros sal­van la vida de sus seme­jantes. No es cla­sis­mo: es una real­i­dad.

En Cuba, más que la propia dis­tribu­ción social (que tam­bién tiene muchas cosas bue­nas porque no todo en esta vida es blan­co y negro) me pre­ocu­pa mucho más con la mano fér­rea que el comu­nis­mo mane­ja a los cubanos. Ellos son los primeros que en la intim­i­dad se que­jan de la fal­ta de lib­er­tad de expre­sión o de las difi­cul­tades para poder crear sus pro­pios nego­cios sin que todo lo ten­ga que con­tro­lar Papá Esta­do. Es bueno que el Esta­do vele por los ciu­dadanos, cuidan­do de ellos y garan­ti­zan­do sus dere­chos bási­cos, que no se pri­vat­i­cen ser­vi­cios guber­na­men­tales. Pero no que éste se inmis­cuya en las lib­er­tades indi­vid­uales de cada uno. Y esto en Cuba ocurre, por mucho que haya gente que quiera con­venceros de lo con­trario (curiosa­mente, mucha gente que jamás ha puesto un pie en el país ni lo ha vis­to de cer­ca).

Cuba Habana

Pero ¿la situación cubana es sólo cul­pa de su gob­ier­no? No. Porque ahí al ladi­to, a poco más de 200 kilómet­ros, ten­emos a sus veci­nos yan­kees lle­van­do a la prác­ti­ca una de las medi­das más anti­democráti­cas del mun­do: el embar­go. La propia ONU lo declaró incon­sti­tu­cional y en el 2015 todos los país­es, a excep­ción de Esta­dos Unidos e Israel (qué casu­al­i­dad), votaron por lev­an­tar dicho embar­go, aunque la ONU no tuvo los cojones sufi­cientes para obligar a que dicho embar­go desa­pareciera (es decir, lo de siem­pre, protes­tar para luego bajar la cabeza).

Lo más iróni­co de todo es que, pese a la tozudez de su gob­ier­no, diver­sas encues­tas dicen que la may­oría de los esta­dounidens­es están en con­tra de dicho embar­go (y luego vamos a hablar­les a los cubanos de democ­ra­cia, cuan­do en USA hacen oídos sor­dos a lo que la población exige). Los que sí pare­cen estar de acuer­do con él son los exil­i­a­dos cubanos que viv­en en Flori­da, espe­cial­mente la élite de la famil­ia Bac­ar­di, tan próx­i­ma a los par­tidos políti­cos. Deberían expli­car­les a sus veci­nos que el embar­go a USA no le sale gratis y que anual­mente el país pierde más de un bil­lón de dólares en con­cep­to de las exporta­ciones que podrían hac­er a tier­ras cubanas.

El embar­go es una vio­lación abso­lu­ta de los dere­chos humanos más fun­da­men­tales. No cas­ti­ga a los miem­bros del gob­ier­no, que no se pri­van de lujos, sino a la población civ­il, que ha de con­vivir con la caren­cia de ali­men­tos y med­i­c­i­nas. Y esta es la excusa per­fec­ta para que los fidelis­tas digan “¿veis? todo lo que nos fal­ta es por cul­pa de Esta­dos Unidos”. Si no existiera el embar­go, Cuba (y sus diri­gentes) debería mostrar al mun­do que es auto­su­fi­ciente y está prepara­da para cuidar de sus habi­tantes.

El embar­go, además, es hipócri­ta. Porque mien­tras tan­to, USA y Europa con­sid­er­an un ali­a­do ami­go a Ara­bia Sau­di­ta, un país donde se decapi­ta a sus ciu­dadanos por ser homo­sex­u­ales o blas­fe­mar con­tra el islam, donde se con­sid­era ter­ror­is­mo cualquier idea que se opon­ga a la dic­tadu­ra de los jeques y donde aún está vigente la Sharia, que recor­ta los dere­chos bási­cos de las mujeres (no hay leyes con­tra el acoso sex­u­al y las mujeres nece­si­tan per­miso de su mari­do para casi todo). USA tam­poco se cor­ta de ten­er un fruc­tífero inter­cam­bio com­er­cial con Chi­na, país al que teme más que a nada en el mun­do, una nación que se declara abier­ta­mente comu­nista y donde los dere­chos humanos tam­poco son respeta­dos. Pero Cuba sigue sien­do el demo­nio y no estos otros país­es. Curioso.

En defin­i­ti­va: he ido dos veces a Cuba y ten­go inten­ción de, si puedo, regre­sar en el futuro. Me parece un país mar­avil­loso, espe­cial­mente su gente, y si mi dinero puede ir para estas famil­ias a las que poco a poco se les está empezan­do a dejar admin­is­trar sus pro­pios nego­cios, me lo gas­taré allí encan­ta­da. Si a los esta­dounidens­es se les ha pro­hibido via­jar a Cuba durante décadas (otra grave vio­lación de los dere­chos humanos ¿quién es un par­tido políti­co para decirte a ti a dónde debes via­jar y a dónde no?), aho­ra que las leyes se están flex­i­bi­lizan­do, deberían ver con sus pro­pios ojos la real­i­dad del país, juz­gar por sí mis­mos y asumir la parte de cul­pa que tienen los  cíni­cos políti­cos que ellos han vota­do en su pro­pio país.

No es un boicot: es simplemente miedo

Los país­es no sólo son boicotea­d­os por razones éti­cas sino tam­bién muchas veces por miedo a la situación que allí se vive. Sin embar­go, en este caso mati­zare­mos porque en mi opinión no es un tema de boicot: sim­ple­mente la gente está asus­ta­da Es lógi­co que  se piensen lo de via­jar a un país donde no sólo hay aten­ta­dos sino donde además el tur­ista es el obje­ti­vo prin­ci­pal. Pero ¿real­mente esta situación se vive en TODOS los país­es que han sufri­do la lacra del ter­ror­is­mo? No.

Nueva York
¿Hemos deja­do de via­jar a Nue­va York tras los aten­ta­dos del 11‑S? La respues­ta es no.

Pon­go el caso clarísi­mo de Nue­va York, Lon­dres, Madrid, París, Niza. Ciu­dades de país­es occi­den­tales que han sufri­do aten­ta­dos bru­tales y que pos­te­ri­or­mente la gente no dejó de vis­i­tar. ¿Por qué entonces sí bajan las vis­i­tas en Túnez o Turquía? Porque en la teoría, el incon­sciente dice a muchos de estos tur­is­tas que se sen­tirán más pro­te­gi­dos en estas ciu­dades occi­den­tales. Pero en la prác­ti­ca, se están toman­do muchas más medi­das de seguri­dad en país­es donde el islam es la religión may­ori­taria. Quizás porque viv­en más de cer­ca el caso de las célu­las yihaidis­tas.

Por pon­er un ejem­p­lo, Mar­rue­cos ha sufri­do aten­ta­dos pero ninguno de la mag­ni­tud del que tuvi­mos en Madrid. Sin embar­go, cuan­do vas a Marruecos,ves el triple de policía por la calle que en mi ciu­dad natal. Y, además, cada agente va pro­te­gi­do por dos mil­itares arma­dos. Cuan­do he via­ja­do por nue­stro país veci­no, os ase­guro que en sus calles me he sen­ti­do más segu­ra que cuan­do paseo por la calle Pre­ci­a­dos en fechas navideñas.

El caso más claro es el de Egip­to. Durante años, los tur­is­tas han vivi­do ame­naza­dos por los aten­ta­dos con­tra ellos. El más grave, el de Lux­or en 1997 (62 fal­l­e­ci­dos). Aún así, cifras que dis­tan mucho de los más de 3.000 muer­tos que dejó el der­rumbe de las Tor­res Geme­las neoy­ork­i­nas. Egip­to lle­va años ponien­do con­voys mil­itares que via­jan jun­to a los auto­bus­es de tur­is­tas que van a Abu Sim­bel y la pres­en­cia poli­cial en las calles es abru­mado­ra. Hay escáneres y con­troles por doquier pero el tur­ista sigue tenien­do miedo a via­jar allí. Pese a que un estu­dio aca­ba de cer­ti­ficar que de 135 país­es estu­di­a­dos, Egip­to ocu­pa el puesto 16 en lo que a seguri­dad se refiere.

Egipto

¿Se está mag­nif­i­can­do la situación egip­cia? Prob­a­ble­mente. Tras var­ios años de inesta­bil­i­dad políti­ca (y de que las Pirámides ape­nas reci­bier­an vis­i­tantes), el panora­ma en Egip­to no es mucho peor que en otros país­es. La difer­en­cia es que en Egip­to mucha gente vive del tur­is­mo y las voces que gri­tan por un regre­so de los via­jeros se cuen­tan por mil­lones.

¿Y si España sufriera un boicot turístico?

Cuan­do hablam­os de boicot turís­ti­co ¿nos paramos a pen­sar que ocur­riría si nue­stro pro­pio país lo sufriera? Vayamos con España, el ter­cer des­ti­no turís­ti­co del mun­do. ¿Qué pasaría si la gente dejara de venir porque con­tin­u­amos tenien­do cor­ri­das de toros, de las que tan­tos españoles nos avergonzamos?¿O que los tur­is­tas hubier­an tacha­do a España de la lista después de que orga­ni­za­ciones inter­na­cionales denun­cia­ran la cen­sura ejer­ci­da por el PP en lo que a lib­er­tad de expre­sión se refiere?

Yo, sin­ce­ra­mente, pre­fiero que ven­gan extran­jeros y que vean ellos mis­mos que somos muchos los que no esta­mos de acuer­do con muchas cosas que ocur­ren aquí. Que vuel­van a sus país­es y les cuenten a sus ami­gos por qué España tam­bién está llena de gente mar­avil­losa. En este país mil­lones de per­sonas viv­en del tur­is­mo y no es jus­to que nadie les quite sus puestos de tra­ba­jo. El señor que ha de cer­rar un hostal por fal­ta de clien­tela es el que paga el pato por la fal­ta de tur­is­mo, no el jer­i­falte que se llena los bol­sil­los a base de cor­rup­ciones. Y si crees que tu puesto de tra­ba­jo no depende del tur­is­mo direc­ta­mente, estás muy equiv­o­ca­do: en lo que a economía se refiere, todo tiene una conex­ión y al final, de un modo u otro, algo acabará afec­tán­dote a ti.

Conclusión

Nues­tra opinión está clara: boicotear des­ti­nos no sirve de nada. Lo que sí sirve es boicatear cier­tas prác­ti­cas con las que no estés de acuer­do y denun­cia­r­las cuan­do regre­ses a tu país. Porque no vayas a Rusia, no van a mejo­rar los dere­chos de los homo­sex­u­ales. Pero sí ayu­dará que via­jes allí, hables con gente del colec­ti­vo gay y te infor­men de su situación. Públi­ca­mente les estarás demostran­do tu apoyo. y com­pro­barás que la sociedad rusa no es homofóbi­ca: es el gob­ier­no el que sí lo es. Hablarás con conocimien­to de causa y ten­drás idea de a lo que se enfrentan homo­sex­u­ales y les­bianas. Harás mucha más pre­sión que si nun­ca das el paso para ver las cosas por ti mis­mo y no opinarás basán­dote en lo que te cuen­ta la tele­visión, que la may­or parte de las veces manip­u­la las noti­cias a su anto­jo.

Nos parece mucho más efec­ti­vo via­jar a Tai­lan­dia, negar­nos a mon­tar en ele­fante y expli­car­le al guía de turno por qué no quer­e­mos par­tic­i­par en esos tours. Cuan­do vea que, como nosotros, miles de tur­is­tas se dejan su dinero en Tai­lan­dia pero en otros lugares donde no se mal­tra­ta a los ani­males, tal vez se piense cam­biar de nego­cio.

No creemos en los boicots turís­ti­cos porque al final estos afectan a las per­sonas equiv­o­cadas: la población civ­il. El pobre señor que vive de una humilde tien­da de sou­venirs y se vuelve a casa cada tarde sin haber abier­to ni una sola vez la caja reg­istrado­ra. La famil­ia que regen­ta un hostal y tiene sus habita­ciones sin hués­pedes. El mat­ri­mo­nio cuyo sus­ten­to depende de un chirin­gui­to a pie de playa y ha de tirar la comi­da ante la fal­ta de tur­is­tas. Los gob­er­nantes cor­rup­tos que con mano fér­rea mane­jan a estas naciones como títeres tienen otras fuentes de ingre­sos de las que tirar, puedes estar seguro. Pero las famil­ias que viv­en de los tur­is­tas, no cuen­tan con otra alter­na­ti­va para ganarse la vida.


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4 Comments

  1. Exce­lente artícu­lo! con­cuer­do mucho con ust­edes. Yo tam­bién soy una via­jera que sim­pa­ti­za con la izquier­da (la úni­ca difer­en­cia es que yo soy muy, pero muy de izquier­da, pero bueno: lib­er­tad de pen­samien­to y expre­sión ante todo! :p ) Encan­ta­da con sus fotos y sus via­jes! espero podamos coin­cidir un día en algún lugar del mun­do 🙂

  2. Mil y un Viajes por el Mundo

    at

    Claro que sí, lib­er­tad de expre­sión ante todo! Me encan­ta que te haya gus­ta­do el artícu­lo ¡y sí, ojalá podamos coin­cidir algún día!¡Un besazo!

  3. Me encan­tó lo que escribiste! Sin dudas muchas per­sonas dejar de via­jar a deter­mi­na­do país por pre­juz­gar, o porque quizás han escucha­do algun comen­tario malo… pero al momen­to de des­cubrir­lo con tus pro­pios ojos todo cam­bia!

  4. Mil y un Viajes por el Mundo

    at

    Me ale­gro que te haya gus­ta­do el artícu­lo. Como bien dices, no hay nada como ver y juz­gar por uno mis­mo. ¡Un abra­zo!

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