Salzburgo: viajamos a la ciudad de Mozart

Salzburgo

Aus­tria era un des­ti­no más que pen­di­ente den­tro de nues­tras andan­zas por Europa. A excep­ción de una pequeña escapa­da que habíamos real­iza­do al Tirol e Inns­bruck hace bas­tantes años, enlazan­do esta región con nues­tra ruta por la Roman­tic Strasse en Ale­ma­nia , no habíamos vuel­to a pis­ar Aus­tria. Y para qué engañarnos, le teníamos muchas ganas. Así que un mes de Octubre, aprovechan­do que el ver­a­no se había dormi­do ya y el otoño traía con­si­go una baja­da de tur­is­tas (tam­poco creáis que estu­vi­mos solos, es exager­a­do el tur­is­mo que atrae el boni­to país aus­tri­a­co), nos pusi­mos de acuer­do con otra pare­ja ami­ga nues­tra que tam­bién esta­ba dese­an­do recor­rer esa zona y en ape­nas una sem­ana teníamos ya plan­i­fi­ca­do el via­je. Haríamos una ruta en la que comen­zaríamos y acabaríamos en Munich (Ale­ma­nia), dedi­caríamos unos días a Aus­tria y para el final dejaríamos Bratisla­va, la cap­i­tal de Eslo­vaquia, y Brno en la Repúbli­ca Checa. Así como quien no quiere la cosa, nos habíamos prepara­do un via­je chulísi­mo por Cen­troeu­ropa en un peri­quete.

El primer paso era adquirir los bil­letes de avión. Tenien­do en cuen­ta la poca pre­visión con la que hici­mos todo, ape­nas diez días antes, un Madrid-Munich con Air Europa a 150 euros ida y vuelta por cabeza nos pare­ció más que cor­rec­to, sobre todo tenien­do en cuen­ta que los horar­ios eran estu­pen­dos para aprovechar los días (sal­i­da muy pron­to por la mañana, estábamos en Munich sobre las 09.00 y el regre­so bien entra­da la tarde). Como madrugábamos bas­tante, no había a esas horas metro y nue­stros ami­gos venían des­de Valen­cia con su pro­pio coche, decidi­mos que dejaran su coche en uno de los múlti­ples park­ings low cost que hay cer­canos al aerop­uer­to de Bara­jas. Por aprox­i­mada­mente 30 euros a la sem­ana puedes dejar el coche allí esta­ciona­do y te despre­ocu­pas tan­to a la ida como a la vuelta. Estos park­ings tienen ser­vi­cio de lan­zadera las 24 horas para acer­carte o traerte del aerop­uer­to cuan­do te sea más con­ve­niente.

A la hora de lle­gar a Aus­tria, si no vas a dispon­er de vehícu­lo pro­pio y te vas a mover en trans­porte públi­co, recor­darte un par de cosas si tu primera para­da es Salzbur­go. La primera es que Salzbur­go cuen­ta con aerop­uer­to, el W. A. Mozart, situ­a­do bas­tante cer­ca de la ciu­dad y comu­ni­ca­do por el bus 77, que sale cada 15 min­u­tos. Pero como lo más prob­a­ble es que hayas vola­do a Viena o a Munich, aclararte el segun­do apunte, que es que des­de ambas ciu­dades se puede lle­gar en tren: el trayec­to des­de Viena (tres horas y media) cues­ta unos 35 euros y des­de Munich (una hora y cuarenta min­u­tos) unos 20 o 25 euros.

Como hemos men­ciona­do el tema del coche, comen­tar que medi­ante Rental­Cars hici­mos la reser­va del alquil­er de coche en el aerop­uer­to de Munich. Entre Munich y Ham­bur­go hay sólo hora y media de via­je (144 kilómet­ros), así que desayu­namos al solecito unos bocadil­los en un área de ser­vi­cio, rodea­d­os de vacas y mon­tañas, y nos dirigi­mos direc­tos al hotel para dejar las male­tas y comen­zar la jor­na­da.

Salzburgo

En gen­er­al en Aus­tria el alo­jamien­to es bas­tante caro (como casi todo en el país), inclu­so aunque via­jes en tem­po­ra­da baja como hici­mos nosotros. Por eso es recomend­able, si no quieres dejarte una pas­ta, que ojees los hote­les con tiem­po y no seas demasi­a­do exi­gente con la ubi­cación o los extras ofre­ci­dos. En Salzbur­go alu­ci­namos cuan­do vimos lo que suponía alo­jarse en pleno cen­tro, por lo que sabi­en­do que con­tábamos con coche pro­pio, decidi­mos mirar por las afueras. Así dimos con el Oeko­tel Slazburg Messe : 64 euros la habitación doble con desayuno inclu­i­do. Te despre­ocu­pas del prob­le­ma de aparcar por la noche ya que tienen park­ing pro­pio y te vas desayu­na­do. Habita­ciones bas­tante sim­plonas, eso sí, pero amplias y silen­ciosas. Tienen hote­les en otras ciu­dades aus­tri­a­cas, por lo que puede ser una bue­na opción si via­jas por el país y no te quieres dejar tam­poco mucho dinero.

Aunque al lado del hotel pasa­ba un auto­bús que comu­ni­ca­ba con Salzbur­go, situ­a­da a unos cin­co kilómet­ros, prefe­r­i­mos lle­varnos el coche, aún a sabi­en­das de que en Salzbur­go los park­ings baratos no son. Hay que ten­er en cuen­ta que Salzbur­go es el prin­ci­pal cen­tro com­er­cial del este de Aus­tria, cer­cano a la fron­tera ale­m­ana, por lo que aquí pasa bue­na parte del trá­fi­co que va hacia el sur de Europa. En Aus­tria el tema del aparcamien­to en la calle es muy estric­to (prob­a­ble­mente el más com­pli­ca­do de Europa porque además de por zonas de col­ores, va con temas de tar­je­tas blablabla). Vamos, que lo mejor es dejar­lo en algún park­ing y desen­ten­der­se del coche.

A las afueras de Salzbur­go hay dos park­ings de los que se denom­i­nan “Park & Ride” (más baratos de lo nor­mal), uno al sur a la altura de Hell­brunn y el otro al norte, el P&R Messezen­trum a la sal­i­da a la autopista pero tienen el incon­ve­niente de que has de coger un auto­bús para ir al cen­tro. ¿Con­clusión? Aparcamos en el cen­tro aunque nos saliera algo más caro.

Salzbur­go es una ciu­dad pequeña (150.000 habi­tantes, la cuar­ta más pobla­da de Aus­tria, que ya de por sí es un país tam­bién pequeño) cuyos prin­ci­pales mon­u­men­tos se con­cen­tran en el cen­tro históri­co, por lo que no es osa­do decir que orga­nizán­dote bien, en un día puedes ver lo más impor­tante.  Aunque existe una más que cor­rec­ta red de bus­es y trole­bus­es urbanos, las dis­tan­cias son cor­tas, por lo que es más que prob­a­ble que no la uses.

Puedes acer­carte has­ta la Ofic­i­na de Tur­is­mo de Mozart­platz para adquirir mapas y fol­letos y comen­zar a plan­ear tus rutas. Si quieres cono­cer la ciu­dad muy a fon­do, existe una tar­je­ta, la Salzburg Card, disponible para 24 (26 euros), 48 (34 euros) o 72 horas (39 euros) y que ofrece acce­so gra­tu­ito a los prin­ci­pales mon­u­men­tos, trans­porte públi­co gratis (inclu­i­do un bar­co y el tele­féri­co) y des­cuen­tos para concier­tos, even­tos cul­tur­ales y excur­siones. Puedes hac­erte con ella en las ofic­i­nas de tur­is­mo, en el aerop­uer­to y en las recep­ciones de la may­oría de los hote­les. Ojo con extraviar­la que no la repo­nen.

Salzburg Card

Salzbur­go se extiende a ambas oril­las del río Salzach y es pre­cisa­mente en la oril­la izquier­da, en lo alto del monte Mönchs­berg, des­de donde se obtienen las mejores panorámi­cas. La ima­gen de la ciu­dad más car­ac­terís­ti­ca la pro­tag­on­i­za su castil­lo, dom­i­nan­do el cen­tro urbano. Y es que el castil­lo es tan impor­tante para la ciu­dad que el pro­pio nom­bre de Salzbur­go sig­nifi­ca “castil­lo de sal”, en recuer­do de las bar­cas que en el siglo VIII trans­porta­ban este pre­ci­a­do min­er­al. Cer­ca se encon­tra­ban las minas de sal de Hallein, acti­vas has­ta el año 1989, y las de cobre de Mit­ter­berg. Gra­cias a ellas se enriquecieron los príncipes que regenta­ban este esta­do que durante muchos años fue inde­pen­di­ente.

El castil­lo de Hohrn­salzburg se sitúa a una altura de más de 100 met­ros por enci­ma del río. Puedes subir andan­do por la escalera de la calle Fes­tungs­gasse, en ascen­sor o en el funic­u­lar (el más antiguo de Aus­tria). El castil­lo, que nació como for­t­aleza en el siglo XI para pro­te­ger al arzo­bis­pa­do (y tam­bién a los ciu­dadanos, que en caso de ataque se refu­gia­ban aquí con sus ani­males), tiene el hon­or de no haber sido nun­ca toma­do por tropas extran­jeras, por lo que com­pro­barás que está impeca­ble­mente con­ser­va­do. Recuer­da que si lo vis­i­tas en domin­go, a las 11:45 los músi­cos de vien­to tocan des­de la Torre del Trompetista.

Salzburgo

Den­tro del castil­lo hay difer­entes museos: el Museo de la For­t­aleza, el Museo de las Mar­i­one­tas, el Museo del Regimien­to, aparte de salas donde se expo­nen difer­entes aparatos de tor­tu­ra y las habita­ciones palac­i­e­gas, que con­ser­van el mobil­iario orig­i­nal. Hay un restau­rante, el Panora­ma Fortress, donde por unos 45 euros por per­sona puedes cenar mien­tras escuchas en direc­to un concier­to con músi­ca de Mozart.

Horario:

De enero a abril: de 9.30 a 17
De mayo a sep­tiem­bre: de 8.30 a 20
De octubre a diciem­bre* de 9.30 a 17

Pre­cios

Entra­da Bási­ca (Incl. subi­da y descen­so con Funic­u­lar de la For­t­aleza)
Paseo con audio­guía, Museo de la For­t­aleza, Museo del Regimien­to de Rain­er, Museo de las Mar­i­one­tas, exposi­ción “Alm­pas­sage”, exposi­ción en arse­nal.
Adul­tos € 12,90
Niños (6 a 14 años) € 7,40
Tar­i­fa famil­iar € 28,60
Acce­so gra­tu­ito para per­sonas con dis­capaci­dad supe­ri­or al 50% entra­da reduci­da
Gru­pos a par­tir de 10 per­sonas por per­sona € 11,90
Gru­pos a par­tir de 10 niños/jóvenes (6 a 19 años) por per­sona € 6,80

A los pies del castil­lo encon­tramos el con­jun­to mon­u­men­tal más impor­tante de Salzbur­go, donde está la cat­e­dral (la Dom), fun­da­da por San Ruper­to y car­ac­ter­i­za­da por las tres puer­tas de bronce que sim­bolizan la cari­dad, la esper­an­za y la fe. La cat­e­dral cuen­ta con cin­co órganos y su cúpu­la debió ser recon­stru­i­da tras ser bom­bardea­da en la Segun­da Guer­ra Mundi­al. Citar además la car­retil­la rep­re­sen­ta­da jun­to a las estat­uas de los san­tos, que recuer­da a aquel trasla­do de la sal del que hablábamos antes. La fuente bautismal es la mis­ma en la que se bau­tizó a Mozart: llegó a ser organ­ista may­or de la cat­e­dral. Cer­ca está el cemente­rio de San Pedro (Peters­frieed­hof), donde los primeros cris­tianos excavaron las cat­acum­bas.

Catedral Salzburgo

La calle Getrei­de­gasse (la Calle del Cere­al) , que va des­de Alter Markt has­ta la plaza del museo y en cuyo ini­cio se ubi­ca el Ayun­tamien­to, es la prin­ci­pal calle com­er­cial de Salzbur­go, reple­ta de cafeterías y de tien­das de sou­venirs carísi­mos (un imán facil­mente te puede costar entre cin­co y seis euros). La calle (que antigua­mente se conocía como Tra­begasse, ya que “tra­ben” sig­nifi­ca “al trote”, debido a los cabal­los que por aquí pasea­ban) es una de las más vis­i­tadas por los tur­is­tas, a los que parece impor­tar­les poco pagar un din­er­al por un tro­zo de tar­ta en algu­na de sus coque­tas cafeterías.

Lo más car­ac­terís­ti­co de esta calle son, como veis en la fotografía, los boni­tos carte­les de hier­ro for­ja­do y los emble­mas gremi­ales. El ori­gen se remon­ta a sig­los atrás, cuan­do la may­oría de la población era anal­fa­be­ta, no sabía leer y nece­sita­ban este tipo de sig­nos para poder guiarse e iden­ti­ficar com­er­cios y tien­das. Actual­mente, aunque el idioma ofi­cial es el alemán, verás que los vis­i­tantes no nece­si­ta­mos este tipo de sig­nos porque mucha gente habla inglés. Pero quedan pre­ciosos en las calles.

Salzburgo Getreidegasse

Es pre­cisa­mente en dicha calle, en el número 9 más conc­re­ta­mente, donde nació el hom­bre del que más orgul­loso se sien­ten en Salzbur­go: Wolf­gang Amadeus Mozart. El que está con­sid­er­a­do por muchos el más bril­lante com­pos­i­tor de la His­to­ria fal­l­e­ció a la edad tem­prana de 35 años y está enter­ra­do en un cemente­rio a las afueras de Viena, en una fosa común (triste final para un genio). Pero su casa, perteneciente actual­mente a la fun­dación Mozar­teum de Salzbur­go y donde comen­zó a com­pon­er con ape­nas cin­co años, se encuen­tra en Salzbur­go y es indud­able­mente uno de los lugares más vis­i­ta­dos de Aus­tria. De hecho, sabrás donde se encuen­tra por las dece­nas de japone­ses que se agol­pan en la puer­ta, frente a su vis­tosa facha­da amar­il­la, y la pres­en­cia de algún espon­tá­neo dis­fraza­do del cono­ci­do com­pos­i­tor.

Mozart House

En el ter­cer piso se con­ser­va la casa orig­i­nal, donde se puede com­pro­bar cómo era una vivien­da bur­gue­sa de la época. Aún así, se expo­nen bas­tantes obje­tos per­son­ales de Mozart, entre ellos retratos, autó­grafos, doc­u­men­tos de entonces e inclu­so el vio­lín que Mozart usa­ba de niño.

Horario:

Todos los días de 9 a 17.30
Julio, agos­to: todos los días de 8.30 a 19

Pre­cios:

Adul­tos € 12,00
Niños (6 a 14 años) € 3,50
Jóvenes (15 a 18 años) € 4,00
Per­sonas con dis­capaci­dad (con acred­itación) € 10,00 — acce­so gra­tu­ito para acom­pañantes si están acred­i­ta­dos
Tar­i­fa famil­iar (2 adul­tos y niños has­ta los 18 años) € 25,00
Gru­pos a par­tir de 10 per­sonas (por per­sona), estu­di­antes (has­ta los 27 años), jubi­la­dos € 10,00
Gru­pos esco­lares (6 a 18 años) por per­sona € 3,00

La otra res­i­den­cia de Mozart en Salzbur­go en Makarplatz. Vivió aquí has­ta que se mudó a Viena en 1781. Tam­bién acoge un museo ded­i­ca­do al com­pos­i­tor.

Casa Mozart Salzburgo

Aquí tam­bién se cumple la tradi­ción de que los enam­ora­dos sell­en sim­bóli­ca­mente su amor con estos can­da­dos en un puente sobre el río Salzach.

Salzburgo

Se dice de Salzbur­go que, curiosa­mente, tiene más de dis­eño ital­iano que aus­tri­a­co. Y es que aquí no encon­trarás esas grandes avenidas majes­tu­osas que sí exis­ten en Viena sino una calle prin­ci­pal de la que salen pequeñas trav­es­ías y calle­jones. El cen­tro cuen­ta con cin­co plazas impor­tantes. La primera de ellas, Mozart­platz, ded­i­ca­da (no podía ser de otra man­era) a Mozart, cuen­ta con una estat­ua en hon­or del com­pos­i­tor que se colocó 50 años después de su muerte. Casi se habían olvi­da­do de Mozart cuan­do una sociedad crea­da a muchos kilómet­ros de allí, en Viena, decidió dedicar un mon­u­men­to al genio.

Esta plaza se comu­ni­ca con otra, la Res­i­dent­platz, la plaza más grande de Salzbur­go. La de aspec­to más ital­iano, con su Fuente de la Res­i­den­cia y su Res­i­den­cia Epis­co­pal (entra­da 9 euros), en la que no sólo se exhibe su recar­ga­do inte­ri­or bar­ro­co sino tam­bién nota­bles obras de arte, espe­cial­mente pin­turas. Salzbur­go, como comenta­ba antes, fue durante mucho tiem­po un esta­do inde­pen­di­ente gob­er­na­do por arzo­bis­pos-príncipes: has­ta el año 1816, tras la invasión napoleóni­ca, no pasaría a for­mar parte del impe­rio de los Hab­s­bur­go.

El Pala­cio de Mirabell y sus espec­tac­u­lares jar­dines prob­a­ble­mente sea el rincón más boni­to de todo Salzbur­go y el que mejor describe esa ele­gan­cia arrol­lado­ra que inun­da todas las calles de la ciu­dad. Pat­ri­mo­nio de la Humanidad, cuen­ta con la Sala de Már­mol, con­sid­er­a­do uno de los salones más boni­tos del mun­do.  Pero para mí lo real­mente reseñable son esos jar­dines tan de la nobleza, reple­tos de escul­turas. Entre ellas desta­ca la Fuente de Pega­so, el Jardín de los Enanos, el Jardín de las Rosas o el Teatro de los Setos, aparte de un inver­nadero de palmeras, la Orangerie.

Palacio Mirabell Salzburgo

Palacio Mirabell

¿Sabías que…?

Muchos teja­dos, verdes, son de cobre y han adquiri­do su car­ac­terís­ti­co col­or al oxi­darse por la llu­via.

⭐ Uno de los lugares que más nos gustó en Salzbur­go fue el par­que Furtwän­gler. El cen­tro de Salzbur­go acogía a la Uni­ver­si­dad, que en un prin­ci­pio no tenía cam­pus aledaño. La fac­ul­tad de med­i­c­i­na fue cer­ra­da en el siglo XIX por un pro­ce­so de sec­u­lar­ización y con­ver­ti­da en bib­liote­ca: el jardín botáni­co ady­a­cente se recon­vir­tió en este pre­cioso par­que de aires ver­salle­scos y en el que se pueden admi­rar escul­turas de Fritz Wotru­ba, Emilio Gre­co, Gia­co­mo Manzù y Anselm Kiefer.

⭐ En Kapitelplatz te encon­trarás un aje­drez gigante dibu­ja­do en el sue­lo y puedes jugar con peones y reinas que te lle­gan a la altura de la rodil­la. En el cen­to se puede ver la escul­tura Sphaera, con un hom­bre (fic­ti­cio) en lo alto.

Kapitel

⭐ En Salzbur­go se creó la bebi­da ener­gizante más famosa del mun­do, Red Bull, mis­mo nom­bre del equipo de fút­bol de la ciu­dad. Éste ha gana­do 13 Bun­desli­gas aus­tri­a­cas y en el año ’94 llegó a quedar sub­cam­peón de la Copa de la UEFA.

⭐ Aquí se rodó una de las pelícu­las más famosas de la his­to­ria del cine (y la ter­cera más vista), “Son­risas y lágri­mas”, pro­tag­on­i­za­da por Julie Andrews y que con­ta­ba las aven­turas en los Alpes de la famil­ia Trapp, quienes tenían unos niños con unas voces mar­avil­losas. La Ofic­i­na de Tur­is­mo ofrece un tour de cua­tro horas (“The sound of music”) en el que te lle­van de excur­sión a la región de los lagos sigu­ien­do los esce­nar­ios de la pelícu­la.

⭐Si nos pre­gun­taran cuáles son las deli­cias gas­tronómi­cas más típi­cas de Salzbur­go, lo ten­emos claro: la Salzburg­er Mozartkugel (un maza­pán de pis­ta­cho cubier­to de choco­late negro) y el Nock­erl, este postre tipo souf­flé que véis aquí aba­jo y que rep­re­sen­ta a tres de las mon­tañas de la ciu­dad.

Nockerl Salzburgo

⭐ El vil­lan­ci­co más pop­u­lar del mun­do, “Noche de Paz”, fue com­puesto en 1818 en un pueblecito de los alrede­dores de Salzbur­go.

⭐ Los fes­ti­vales de Salzbur­go están con­sid­er­a­dos de los más impor­tantes de Europa: engloban ópera, teatro y concier­tos. El más impor­tante es el fes­ti­val de ver­a­no, el Fest­spiel­haus. Se da el pis­to­le­ta­zo de sal­i­da cada mes de Julio en la plaza de la cat­e­dral con un auto sacra­men­tal. La sede prin­ci­pal del even­to está en la Casa de los Fes­ti­vales, con capaci­dad para más de 2.000 espec­ta­dores. Cada año los fes­ti­vales de Salzbur­go atraen a más de 250.000 vis­i­tantes: a lo largo del año hay cer­ca de 4.000 even­tos musi­cales que a menudo se retrans­miten en pan­tallas gigantes. Con­viene reser­var alo­jamien­to y entradas con var­ios meses de antelación.

⭐ ¿Sabías que en Salzbur­go exis­ten “limpiadores de mon­tañas”? Lle­van en acti­vo más de 350 años y se ocu­pan de evi­tar desprendimien­tos (la caí­da de rocas ha provo­ca­do en la ciu­dad 230 muertes a lo largo de su his­to­ria). La plan­til­la se com­pone de 12 tra­ba­jadores.

⭐ El Teatro de Mar­i­one­tas de Salzbur­go nació en el año 1913 y ha rep­re­sen­ta­do infinidad de obras por todo el mun­do, entre ellas “Son­risas y lágri­mas”, “Hansel y Gre­tel” o “Ali­cia en el País de las Mar­avil­las”. Las entradas cues­tan entre 22 y 35 euros.

⭐ A las afueras de Salzbur­go, a unos cua­tro kilómet­ros, se encuen­tra el Pala­cio de Hell­brunn (al que se lle­ga en el bus número 25), cono­ci­do por los estanques y el espec­tácu­lo Jue­gos de Agua, que se cel­e­bran entre el 1 de Abril y el 1 de Noviem­bre.


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2 Comments

  1. Muy chu­lo 😍 sobre todo la parte de ¿sabías que? Que mon­tón de infor­ma­ción intere­sante en esta entra­da 👏👏

  2. Mil y un Viajes por el Mundo

    at

    Gra­cias, qué bien que os haya gus­ta­do! 🥰

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