Bosnia-Herzegovina no suele ser el primer país que viene a la mente cuando uno piensa en un viaje por carretera en Europa. Muchos viajeros la pasan por alto, limitándose a pisar Mostar en una excursión desde Croacia o a recorrer Sarajevo en un par de días antes de seguir hacia Montenegro. Sin embargo, organizar un road trip por Bosnia es una de las mejores decisiones que hemos tomado en nuestros viajes por Europa: ha sido una maravillosa sorpresa encontrar un país que, a pesar de su pequeño tamaño, encierra paisajes de montaña de una belleza sobrecogedora, pueblos cargados de historia y ciudades que pese a que han sido escenario de algunos de los capítulos más duros del siglo XX, han sabido renacer de sus cenizas y hoy en día brillan con esplendor.
La ventaja principal de recorrer Bosnia en coche es la libertad. No se trata solo de ir a tu aire sino de poder detenerte donde quieras, de improvisar paradas en lugares remotos, de entrar en pequeños pueblos donde los autobuses no llegan y de trazar tu propia ruta sin estar pendiente de horarios. Bosnia es un país que cambia radicalmente en pocos kilómetros: pasas de carreteras de montaña con curvas infinitas a llanuras con campos de cultivo, de pueblos que parecen detenidos en la Edad Media a ciudades modernas que buscan abrirse camino tras la guerra. Hacerlo en coche te da la posibilidad de vivir todos esos contrastes.
A nivel práctico, Bosnia es un país manejable para conducir. No tiene la extensión de sus vecinos más grandes y aun así, ofrece kilómetros de carreteras que se convierten en parte de la experiencia. Hay que tener claro que el ritmo de viaje no es rápido: no esperes autopistas interminables ni velocidades de vértigo. Aquí se viaja con calma y esa lentitud forma parte del encanto. Conducir por Bosnia no es simplemente un medio para llegar al destino sino una manera de descubrir rincones que de otra forma quedarían invisibles.

Antes de lanzarse a la carretera en Bosnia conviene tener claros algunos aspectos prácticos que marcarán la diferencia entre un viaje fluido y otro lleno de imprevistos. Bosnia no es un país complicado para organizar un roadtrip, al menos a nosotros en ese aspecto nos ha sorprendido para bien, pero sí tiene particularidades que merece la pena conocer. Aquí te dejo los puntos clave que deberías tener preparados antes de arrancar el motor.
Documentación necesaria
Para entrar en Bosnia y Herzegovina, la mayoría de viajeros europeos no necesitan visado. Basta con un pasaporte en vigor o, en el caso de ciudadanos de la Unión Europea, incluso el DNI es suficiente en la frontera. Ahora bien, para conducir hay algunos documentos adicionales que debes tener en cuenta:
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Carnet de conducir: si eres ciudadano europeo, tu permiso de conducir nacional es válido. No necesitas el Permiso Internacional de Conducir, aunque algunas compañías de alquiler lo piden por costumbre, así que nunca está de más llevarlo. Nosotros lo llevamos: puedes hacer los trámites en este link de la Dirección General de Tráfico. Cuesta 10 euros; rellenas los datos y te avisan cuando lo tengan listo: generalmente tardan dos días y has de llevar un par de fotografías de carnet y tu permiso de conducir.
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Papeles del vehículo: si viajas con tu propio coche, asegúrate de llevar la documentación original del mismo. Si lo alquilas, revisa antes de abandonar la agencia que todos los papeles estén en regla.
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Seguro del coche y Carta Verde: es imprescindible que tu seguro tenga cobertura en Bosnia. La llamada Carta Verde es el documento que acredita que tu seguro es válido en este país. Si alquilas coche dentro de Bosnia, ya lo incluyen; si entras con tu vehículo desde Croacia o Montenegro, revisa que esté al día.
Bosnia tiene fama entre sus vecinos europeos de ser un país bastante rígido en lo que a controles de carretera se refiere, no es raro ver coches parados en arcenes para una revisión rutinaria. Estos controles son frecuentes, nosotros nos topamos con bastantes; los agentes suelen pedir tanto tu pasaporte como los documentos del coche, así que lo más práctico es tenerlos siempre a mano. A nosotros nos paró la policía cerca de la frontera y nos los solicitaron, así como en los propios puestos fronterizos a la entrada y salida del país.
Alquiler de coche en Bosnia
En nuestro caso, veníamos con el coche alquilado de Croacia pero te especifico algunos detalles importantes si alquilas directamente en Bosnia.
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Edad mínima: la mayoría de compañías establecen un mínimo de 21 años, aunque algunas suben el límite a 23. Si tienes menos de 25, es muy probable que apliquen un suplemento por conductor joven.
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Tarjeta de crédito: casi siempre es necesaria para bloquear la franquicia. Asegúrate de que tu tarjeta tenga saldo suficiente porque el bloqueo puede ser alto.
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Condiciones de cruce de fronteras: muchas veces los viajeros combinamos Bosnia con países cercanos, como fue nuestro caso. Si quieres llevar el coche alquilado a otro país, hay que avisar en el mostrador y pagar un extra. Ojo: no hacerlo puede invalidar el seguro.
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Flota de coches: en Bosnia los coches de alquiler suelen ser pequeños y de cambio manual. Si prefieres automático, pídelo con mucha antelación.
Una ventaja de alquilar dentro de Bosnia frente a hacerlo en Dubrovnik o Split (donde muchos viajeros comienzan su ruta) es el precio. Los alquileres en Bosnia suelen ser más económicos, tanto en tarifa diaria como en depósito bloqueado.
Gasolina y estaciones de servicio
El combustible en Bosnia es más barato que en la vecina Croacia, así que llenar el depósito aquí es un ahorro. En el momento de nuestro viaje la Súper 95 estaba a 1,20 euros. Hay gasolineras en todas las ciudades y carreteras principales, aunque conviene repostar con antelación si vas a zonas rurales o de montaña.
La mayoría de estaciones aceptan tarjeta pero algunas más pequeñas funcionan solo con efectivo. Ten en cuenta que la moneda local es el marco convertible bosnio (BAM), aunque en gasolineras cercanas a la frontera croata a veces aceptan euros.
Navegación y mapas
Conducir en Bosnia es sencillo si sabes por dónde vas pero el GPS puede jugar malas pasadas:
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Google Maps funciona, aunque en zonas rurales marca carreteras que en la práctica son pistas de tierra. Ojito con esto.
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Mapas offline: aplicaciones como Maps.me o Here We Go resultan muy útiles si pierdes cobertura.
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Señalización: en general es clara, aunque en pueblos pequeños los carteles pueden estar solo en cirílico. Conviene aprender al menos cómo se escribe Sarajevo, Mostar o Trebinje en ese alfabeto.
Un consejo práctico: calcula siempre un poco más de tiempo del que indica el GPS. Las carreteras bosnias no permiten grandes velocidades (la velocidad media en un viaje por Bosnia rara vez supera los 60 km/h) y es frecuente encontrarse con camiones lentos, curvas o pasos de montaña. Entre las ciudades principales suele haber autovía, como es el caso de Sarajevo o tramos que conectan con Croacia, pero en el momento en que te adentres en zonas más rurales, lo normal es que circules por carreteras de doble sentido.
Conducir en Bosnia
La forma de conducir no sólo en Bosnia sino en Europa del Este en general es mucho más temeraria que en nuestro país: lo hemos comprobado en varias ocasiones. Especialmente a la hora de hacer los adelantamientos. Nosotros vivimos la desagradable experiencia de encontrarnos en la montaña con un atascazo de órdago porque un motorista había realizado un adelantamiento cuando no debía y había acabado fallecido y cubierto por una manta. Mucho cuidado al volante. Viajar en coche por Bosnia exige flexibilidad. Si tu plan es ir siempre con el reloj en la mano, acabarás frustrado. Si lo asumes como parte de la experiencia, conducir se convertirá en una forma de conectar aún más con la esencia del país.
Los peajes son sencillos: se coge ticket al entrar en la autopista y se paga al salir. Los precios son mucho más bajos que en Croacia y por unos pocos marcos convertibles se recorren decenas de kilómetros de autopista moderna. Eso sí, recuerda lo de llevar efectivo porque como comenté antes, no siempre aceptan tarjeta.
La capital tiene su propia dinámica. Sarajevo combina tranvías antiguos, tráfico denso y peatones que cruzan sin previo aviso. El casco histórico no es el lugar más cómodo para circular en coche pero tampoco lo es para aparcar. Las cuestan son muy, muy pronunciadas y en muchas zonas los callejones son estrechísimos: si puedes, deja el vehículo en las afueras o en un parking vigilado y recorre la ciudad a pie. Así evitarás el estrés y disfrutarás más del ambiente. Nosotros alquilamos un apartamento con parking incluido y nos olvidamos del coche nada más llegar. Lo mejor que pudimos hacer.
Minas en zonas ruralesAunque la mayor parte del país es segura, todavía existen áreas rurales con minas antipersona, vestigio de la guerra de los 90. No es un riesgo al viajar por carretera pero sí es importante recordarlo: nunca salgas del asfalto en zonas remotas ni te aventures por caminos sin señalización clara. Allí donde hay riesgo, verás carteles rojos con calaveras. No es un adorno, es una advertencia real. No se trata de un peligro cotidiano en las ciudades o en las carreteras principales pero sí es un tema que hay que tener en mente si planeas hacer rutas de senderismo, adentrarte en caminos sin señalización o explorar por libre en áreas apartadas. Las zonas con riesgo de minas suelen estar señalizadas con carteles rojos, normalmente con el dibujo de una calavera y la palabra MINE. Nunca ignores estas señales. No intentes acercarte por curiosidad ni traspasar la zona. Lugares donde estar tranquilo
Lugares donde extremar precauciones
Consejos prácticos
Bosnia fue uno de los países más afectados por la colocación de minas durante la guerra de 1992–1995. Aunque se han realizado grandes esfuerzos de desminado, todavía quedan áreas pendientes. Por eso, aunque el riesgo para el turista que se mueve por rutas convencionales es mínimo, conviene mantener una actitud de respeto y precaución. En resumen: en carretera y en zonas turísticas no hay peligro pero no explores fuera de caminos señalizados en zonas rurales sin información previa. |
Dinero
Uno de los grandes aciertos del viaje fue el dineral que nos ahorramos ya que, en general, todo está a la mitad de precio que en España, sobre todo a la hora de salir a comer, que ibas a restaurantes chulísimos, comías a la carta sin privarte de nada y pagabas (con postres, bebidas y café incluidos) al cambio unos 10 o 12 euros por persona. En definitiva, que viajar por Bosnia y Herzegovina resulta muy asequible pero conviene entender bien cómo funciona la moneda local, el uso de tarjetas, dónde cambiar dinero y qué gastos conviene llevar en efectivo. Aunque el país está cada vez más acostumbrado al turismo internacional, todavía existen costumbres y limitaciones que hacen que manejar bien el dinero sea esencial para un viaje cómodo y sin complicaciones.
La moneda oficial: el marco convertible (BAM)
La moneda de Bosnia y Herzegovina es el marco convertible, conocido como BAM por sus siglas internacionales.
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1 euro = 1,95583 BAM (prácticamente el doble).
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El tipo de cambio es fijo con respecto al euro, lo que facilita calcular precios mentalmente: basta con dividir entre dos.
👉 Para que te hagas una idea de los precios…
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Comidas rápidas o económicas: 9–12 BAM
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Cena para dos (restaurante medio): ~60 BAM
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Café: entre 2.5 y 3 BAM
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Supermercado: leche 2.3 BAM, pan 1.8 BAM, arroz ~3.3 BAM
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Transporte: billete ~2 BAM, taxi ~2.5 BAM + 1.5 BAM/km
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Alquiler: centro de ciudad ~560–600 BAM por mes (2 hab.)

Efectivo vs. tarjeta
Aunque las tarjetas de crédito y débito se aceptan en muchos lugares, Bosnia sigue siendo un país muy dependiente del efectivo.
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Dónde puedes pagar con tarjeta sin problema:
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Hoteles (generalmente no en apartamentos).
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Restaurantes en zonas turísticas (Sarajevo, Mostar, Banja Luka).
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Supermercados de cadenas como Konzum, Bingo o Mercator.
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Gasolineras de autopistas.
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Dónde es imprescindible el efectivo:
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Pequeñas tiendas y panaderías.
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Mercados callejeros.
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Cafeterías y bares de pueblos.
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Aparcamientos públicos o privados en pueblos.
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Entradas a algunos museos o monumentos locales.
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👉 Consejo: lleva siempre al menos 50–100 BAM en efectivo (unos 25–50 €) para gastos.

Cajeros automáticos
Los cajeros (ATM) están presentes en todas las ciudades y pueblos medianos pero hay algunas cosas que conviene saber:
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La mayoría de bancos locales aplican comisiones al retirar dinero con tarjetas extranjeras.
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La comisión suele estar entre 3 y 5 € por retirada, más el tipo de cambio que aplique tu banco.
👉 Consejo práctico: retira una cantidad mayor de una sola vez para que la comisión compense.
Casas de cambio
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En Sarajevo, Mostar y otras ciudades grandes abundan las oficinas de cambio (mjenjačnica), con tipos muy justos gracias a la paridad fija con el euro.
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Lo ideal es cambiar parte de tu dinero al llegar y llevar algo de efectivo para empezar.
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Nunca cambies en aeropuertos: las comisiones son mucho más altas.
Uso de euros y otras divisas
Aunque la moneda oficial es el BAM, en zonas fronterizas y turísticas muchos establecimientos aceptan euros directamente. De hecho, los dueños de los apartamentos donde estuvimos insistían en que preferían que les pagáramos en euros porque ellos salen ganando con el cambio y además es una moneda más fuerte que la suya, que tiende a devaluarse. En Sarajevo y Mostar no es raro pagar un café o una comida en euros. Sin embargo, te darán el cambio en marcos y a veces redondeando de forma desfavorable.
👉 Consejo: usa euros solo en caso de emergencia. Sale más rentable pagar siempre en BAM.
Coste de vida y precios orientativos
Bosnia es uno de los países más baratos de Europa, ya te lo he comentado antes. Para que te hagas una idea, aquí tienes una lista de precios medios:
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Café bosnio: 1 € (2 BAM).
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Pan recién hecho: 0,50 € (1 BAM).
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Menú completo en un restaurante local: 7–10 € (14–20 BAM).
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Entrada a un museo: 2–4 € (4–8 BAM).
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Alojamiento medio en apartamento: 20–30 € la noche por pareja (40–60 BAM).
👉 Un presupuesto de 30–40 € diarios por persona alojamiento y comida incluidos permite viajar cómodamente.
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Bosnia es un país fácil de recorrer por libre, pero algunas excursiones organizadas pueden ser muy interesantes para entender mejor su historia. En ciudades como Sarajevo o Mostar hay visitas guiadas que explican el pasado otomano, la guerra de los Balcanes o los lugares más emblemáticos. 👉 Puedes ver excursiones y visitas guiadas en Bosnia aquí |
Alojamiento
La obligación de registrarse en los alojamientos en Bosnia
Una de las normas que sorprende a muchos viajeros en Bosnia y Herzegovina es que existe la obligación legal de registrarse en cada alojamiento en el que te hospedes. No se trata de un simple trámite burocrático: es un requisito que todos los turistas deben cumplir, y los hoteles, hostales y apartamentos están obligados a notificar tu estancia a las autoridades locales.

¿Cómo funciona el registro?
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Al llegar a un alojamiento, el propietario o recepcionista te pedirá el pasaporte (o el DNI si eres ciudadano de la UE).
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Con esos datos, te registran en el sistema oficial de la policía local.
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En algunos alojamientos te entregan un pequeño papel o comprobante de registro (potvrda o prijava boravka) que deberías guardar durante la estancia.
¿Por qué es obligatorio?
La normativa tiene dos fines principales:
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Seguridad: controlar quién entra y sale del país y dónde se aloja.
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Impuestos: el registro sirve también para garantizar que el alojamiento paga la tasa turística correspondiente.
¿Qué pasa si no te registras?
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La responsabilidad recae principalmente en el alojamiento pero en teoría el viajero también puede recibir una multa si es sorprendido sin registro en un control policial.
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Si viajas por tu cuenta y te alojas en casas privadas no registradas en plataformas oficiales (como Booking o Airbnb), asegúrate de que el dueño te registre correctamente. Si no lo hace, corres el riesgo de que tu estancia sea considerada irregular.
Diferencias según el tipo de alojamiento
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Hoteles y hostales: siempre registran automáticamente.
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Apartamentos en plataformas como Booking o Airbnb: en la mayoría también pero conviene preguntar al llegar.
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Casas privadas o alojamientos informales: aquí es donde hay que tener cuidado. Si alguien te ofrece quedarte “sin papeles” a un precio más bajo, recházalo: es ilegal y puede causarte problemas.
Aunque no es frecuente, la policía puede realizar controles en carretera o en zonas turísticas y pedir documentación a los viajeros. En ese caso, contar con el comprobante de registro evita cualquier inconveniente.
Consejo práctico
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Guarda siempre el comprobante de registro hasta el final del viaje.
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Si cambias de alojamiento cada noche (muy común en un roadtrip), recuerda que debes registrarte en cada lugar.
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No aceptes alojamientos que te propongan “mejor precio sin registro”: puede salir caro.
La tasa turística en Bosnia y Herzegovina
Además del registro obligatorio en los alojamientos, en Bosnia existe una tasa turística que todos los viajeros deben pagar cuando se alojan en hoteles, hostales o apartamentos. Esta tasa es una forma de impuesto local que se destina, al menos en teoría, a la promoción del turismo y al mantenimiento de infraestructuras.
El importe varía según la ciudad y el tipo de alojamiento, pero suele oscilar entre 1 y 2,50 marcos convertibles (0,50 – 1,30 €) por persona y noche.
En destinos turísticos como Sarajevo o Mostar la tasa tiende a estar en la parte alta de ese rango, mientras que en pueblos pequeños es más baja. En la mayoría de alojamientos la tasa está incluida en el precio final que ves en plataformas como Booking o Airbnb.
En algunos casos, sobre todo en apartamentos familiares, la tasa se cobra aparte al hacer el check-in o check-out. El pago suele hacerse en efectivo (en marcos convertibles), aunque en hoteles grandes también se puede pagar con tarjeta.
El registro de tu estancia no es solo un trámite policial: es también la manera en que el alojamiento declara tu visita y justifica el cobro de la tasa turística. Por eso es importante:
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Si un alojamiento no te registra, probablemente tampoco esté declarando la tasa.
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En ese caso, el riesgo es doble: el propietario puede recibir una sanción y tú puedes tener problemas si hay un control policial.
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Pregunta siempre si la tasa está incluida en el precio de tu reserva. Así evitas sorpresas en el check-out.
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Ten a mano unos cuantos marcos convertibles en efectivo, por si el alojamiento cobra la tasa aparte.
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Si te alojas en varios sitios durante tu road trip, recuerda que la tasa se aplica en cada lugar, no de forma global para todo el viaje.
A diferencia de Croacia o Montenegro, donde la tasa turística es más alta y estrictamente aplicada, en Bosnia es relativamente baja. Para un viaje de una semana, el gasto total en tasas por persona raramente supera los 7–10 €, lo que no supone un gran impacto en el presupuesto.
Internet: cómo estar conectado en todo momento
En un viaje por carretera, disponer de internet en el móvil no es un lujo sino una necesidad. No solo para usar el GPS sino también para comprobar reservas, buscar restaurantes o contactar con el alojamiento si vas a llegar tarde. En Bosnia y Herzegovina, la conexión es bastante buena, incluso en zonas rurales, siempre que tengas claro cómo organizarte desde el principio.
Bosnia no pertenece a la Unión Europea, así que las compañías de teléfono europeas no aplican el roaming gratuito que sí funciona en Croacia, Eslovenia o Italia. Eso significa que, si activas tus datos sin más, la factura puede ser astronómica. Antes de viajar, conviene consultar las tarifas que ofrece tu operador para Bosnia. Algunas compañías tienen bonos internacionales que permiten un uso limitado de datos sin arruinarte.

Para tener internet durante el viaje, lo más práctico es comprar una tarjeta SIM local, barata y con buenos datos. Así podrás usar el GPS sin depender de wifi. Las compañías principales como BH Telecom o HT Eronet tienen buena cobertura en ciudades y carreteras principales, aunque en áreas de montaña la señal puede debilitarse. Una SIM local cuesta entre 5 y 10 euros y suelen incluir entre 10 y 15 GB de datos, más que suficiente para un viaje de una o dos semanas. Se pueden adquirir fácilmente en quioscos, gasolineras y tiendas oficiales. Si viajas en grupo, una buena estrategia es comprar una SIM local y usar el móvil como punto de acceso para todos. Así todos los viajeros tendrán internet sin necesidad de adquirir varias tarjetas.
Otra opción, cada vez más popular, es adquirir una eSIM internacional antes de viajar. Plataformas como Holafly venden planes específicos para Bosnia y la región de los Balcanes. La ventaja es que puedes instalarla en el móvil sin preocuparte de buscar una tienda al llegar. La desventaja es que suele salir algo más caro que la SIM local.
En la mayoría de hoteles, apartamentos y restaurantes de Bosnia hay wifi gratuito. La calidad varía pero normalmente es suficiente para tareas básicas. Eso sí, no conviene depender solo de estas conexiones: si conduces, necesitas datos para orientarte y evitar sorpresas.
Supermercados en Bosnia
Viajar en coche por Bosnia te da la libertad de detenerte en cualquier pueblo o ciudad y reponer provisiones en un supermercado. Es una opción ideal para quienes quieren ahorrar en comidas o simplemente disfrutar de productos locales sin necesidad de ir siempre a restaurantes. Nosotros, al estar alojados en apartamentos, solíamos hacer el desayuno y, en ocasiones, la cena en casa, ya no por precio (comer fuera es barato) sino por comodidad ya que así al levantarte no tenías que buscar cafeterías y por la noche, cuando llegabas y te duchabas, ya cenabas tranquilamente y no tenías que volver a salir. Algún día sí salimos a cenar pero en general era la comida de mediodía siempre la que hacíamos en restaurantes.
Cadenas más habituales
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Konzum: de origen croata, es una de las cadenas más grandes y está presente en prácticamente todas las ciudades. Tiene una buena sección de productos frescos.
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Bingo: cadena bosnia muy popular, con tiendas que van desde pequeños supermercados hasta enormes centros comerciales.
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Mercator: cadena eslovena presente también en Bosnia, algo más cara pero con más productos internacionales.
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Amko y Robot: cadenas locales con precios muy competitivos.
- Lidl es otra de las cadenas internacionales más extendidas del país
Bosnia es muy asequible en comparación con la mayoría de Europa:
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Una barra de pan: 0,40 €.
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Agua de 1,5 L: 0,30–0,50 €.
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Frutas y verduras de temporada: 1–2 € por kilo.
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Quesos y embutidos locales: desde 3 € por 200 g.
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Una cerveza nacional: 0,60–0,80 € en botella.
La mayoría de supermercados abren de 7:00 a 21:00 h.
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Los domingos suelen cerrar antes o no abrir en pueblos pequeños, aunque en las ciudades grandes casi siempre hay alguna opción abierta.
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En las gasolineras también encontrarás pequeñas tiendas abiertas 24 h, con precios algo más altos.
Idioma y comunicación
Bosnia y Herzegovina es un país pequeño en extensión pero diverso en cultura, religión y, por supuesto, en idioma. Oficialmente se hablan bosnio, croata y serbio, que en la práctica son muy similares entre sí pero con matices importantes según la región. La buena noticia para el viajero es que, aunque las diferencias internas existan, como visitante lo notarás poco: podrás comunicarte de manera básica sin necesidad de distinguirlos.
El alfabeto
Uno de los detalles más curiosos es el uso del alfabeto.
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En la zona bosnia y croata (Sarajevo, Mostar, la mayor parte del país), lo normal es ver carteles en alfabeto latino.
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En la zona serbobosnia (Banja Luka, parte de la República Srpska), es común que la señalización esté en cirílico.
Esto significa que en carretera puedes encontrar dos versiones para un mismo destino: por ejemplo, Mostar escrito como Mostar y también como Мостар. Aprender a reconocer algunos nombres en cirílico puede ahorrarte confusiones, sobre todo si viajas con mapas o GPS que muestran variantes.
El inglés no está tan extendido como en Croacia, aunque en hoteles y agencias de alquiler sí lo hablan. En restaurantes, los menús suelen tener fotos o traducciones parciales al inglés. En pueblos pequeños, lo normal es comunicarse con gestos, sonrisas y alguna palabra suelta de bosnio.
Saber un par de expresiones locales siempre abre puertas. Algunas básicas:
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Hvala → Gracias.
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Dobar dan → Buenos días.
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Molim → Por favor / de nada.
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Koliko? → ¿Cuánto cuesta?
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Izvinite → Perdón.
Los bosnios valoran mucho el esfuerzo del viajero por decir al menos una palabra en su idioma, aunque luego la conversación continúe con inglés, gestos o una mezcla improvisada. Si quieres ir sobre seguro, descarga una app de traducción offline (Google Translate permite descargar el bosnio) para consultas rápidas en zonas sin cobertura. Puede sacarte de apuros cuando la comunicación verbal se bloquee.
Costumbres a tener en cuenta
Viajar por Bosnia no solo es cuestión de carreteras y destinos, también lo es de entender un poco la cultura local. El país está marcado por su diversidad: conviven comunidades bosnias (de mayoría musulmana), croatas (católicos) y serbias (ortodoxas). Esta mezcla se refleja en el día a día, en la gastronomía, en la religión y en la forma de relacionarse. Respetar algunas costumbres sencillas hará que tu viaje sea más agradable.

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En Bosnia conviven mezquitas, iglesias católicas y ortodoxas, muchas veces en un mismo pueblo. Aunque la sociedad es bastante tolerante, conviene seguir algunas pautas: aunque Bosnia y Herzegovina es un país diverso en religión , en ciudades como Sarajevo, Mostar o Bihać la influencia musulmana es evidente en la vida cotidiana. No se trata de un islam rígido como el que se practica en algunos países de Oriente Medio sino de una versión más relajada y abierta. Pero aún así hay costumbres que merece la pena respetar. La llamada a la oración Cinco veces al día suena la llamada a la oración (ezan) desde los minaretes de las mezquitas. Para los locales es un sonido cotidiano y para el viajero resulta un momento muy especial que marca el ritmo de la ciudad. No es necesario hacer nada, simplemente escuchar y respetar ese instante. Vestimenta en lugares religiosos Si entras a una mezquita:
En las mezquitas principales de Sarajevo y Mostar están acostumbrados a los turistas pero mantener una actitud respetuosa es fundamental. Bosnia no es un país donde se espere una vestimenta extremadamente recatada pero en barrios musulmanes tradicionales conviene evitar ropa excesivamente llamativa, especialmente en mujeres. En ciudades como Sarajevo el contraste es visible: en una misma calle verás mujeres con pañuelo en la cabeza y otras vestidas con ropa moderna. Ambas realidades conviven en armonía. Durante el Ramadán En las zonas musulmanas, el Ramadán se vive de manera visible. Durante este mes, los creyentes ayunan desde el amanecer hasta la puesta de sol.
Si aún así tienes dudas, echa un ojo al artículo que escribí sobre cómo visitar países musulmanes en época de Ramadán. El alcohol está disponible en Bosnia, incluso en zonas musulmanas, pero no siempre está bien visto beber en exceso. Muchos restaurantes en barrios musulmanes no sirven alcohol, mientras que en los cafés lo normal es pedir té o café bosnio. Si no tienes claro si un lugar ofrece alcohol, basta con preguntar: nadie se ofende. Encontrarás muchos cementerios musulmanes. Son muy numerosos y fácilmente reconocibles por sus lápidas blancas. Muchos corresponden a víctimas de la guerra reciente (desgraciadamente la comunidad musulmana fue la gran perjudicada en la guerra de la ex Yugoslavia), por lo que son lugares cargados de emoción. Muéstrales el respeto que se merecen. |
La noción del tiempo en Bosnia es distinta a la de Europa occidental. Las reuniones, cenas o quedadas no suelen empezar exactamente a la hora prevista. En carretera, este mismo espíritu se nota: la gente conduce despacio y rara vez parece tener prisa. Asumir esta “relajación horaria” hará que disfrutes más del viaje sin frustrarte.
En los restaurantes no es obligatorio dejar propina pero se espera un redondeo de la cuenta o un pequeño extra del 10 %. El servicio suele ser amable, aunque no siempre rápido. No interpretes la lentitud como descuido: forma parte de ese ritmo tranquilo tan característico del país.
Es habitual, como en Japón o Escandinavia, quitarse los zapatos al entrar en una casa, en la mayoría de los apartamentos nos dejaban zapatillas en la puerta.
En Bosnia abundan monumentos y cementerios en memoria de las víctimas de la guerra. Aunque algunos puedan parecer discretos, son espacios muy sensibles. Conviene guardar silencio y si tomas fotos, hacerlo con discreción.
La frase “polako, polako” (despacio, despacio) resume mucho de la filosofía bosnia. No hay obsesión por la puntualidad: un encuentro que estaba previsto a las cinco puede empezar a las cinco y media sin que nadie se altere.
Carteles de “Prohibido entrar con armas”
Una de las cosas que más llama la atención al recorrer Bosnia es encontrarse, en la entrada de muchos bares, gasolineras, tiendas e incluso supermercados, con carteles donde se lee claramente “No weapons allowed” (Zabranjeno pusenje) acompañados del dibujo de una pistola tachada. Para un extranjero puede resultar chocante pero en Bosnia es algo habitual y normalizado.

¿Por qué tantos carteles?
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Herencia de la guerra: tras el conflicto de los años 90, las armas quedaron muy presentes en la sociedad bosnia. Durante mucho tiempo fue común que civiles tuvieran armas en casa.
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Cultura de la seguridad: aunque hoy en día la situación es tranquila, las autoridades y propietarios de locales quieren dejar claro que las armas no son bienvenidas en espacios públicos.
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Prevención: los carteles no significan que la gente vaya armada por la calle sino que los locales se curan en salud recordando explícitamente la prohibición.
Dónde los verás
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En la puerta de gasolineras.
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En bares y restaurantes, especialmente fuera de las grandes ciudades.
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En supermercados y centros comerciales.
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Incluso en algunos alojamientos pequeños.
Cómo interpretarlo como viajero
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No es motivo de alarma: Bosnia es un país seguro para viajar.
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El cartel es un recordatorio cultural y legal, más que una advertencia de peligro real.
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De hecho, para los locales forma parte del paisaje cotidiano, y no le dan mayor importancia.
Presupuesto aproximadoUno de los grandes atractivos de organizar un viaje en coche por Bosnia es que los gastos son mucho más bajos que en países vecinos como Croacia o Italia. El presupuesto depende de la duración del viaje, del tipo de coche y del nivel de comodidad que busques en alojamientos y comidas pero aquí tienes una estimación media para un viaje de una semana en pareja. Nosotros fuimos cuatro, por lo que nos salió aún más barato. Alquiler de coche
Gasolina El precio del combustible en Bosnia ronda 1,20 € el litro, bastante más barato que en Croacia. Para un viaje de unos 1.000 km (lo habitual en una ruta de una semana) puedes gastar alrededor de 100–130 € en gasolina. Peajes y aparcamiento
Alojamiento El alojamiento en Bosnia es muy asequible:
Comida y bebida Bosnia es un paraíso para comer bien y barato:
En resumen y para que te hagas una idea: nosotros estuvimos 14 días en Croacia, Bosnia y Herzegovina y Serbia y nos gastamos un total de 1000 euros por persona + 175 euros del vuelo Madrid-Zagreb. Nos abarató mucho el viaje el ir cuatro personas para compartir gastos de alojamiento (solíamos alquilar apartamentos de dos habitaciones y pagábamos 10 euros por persona/noche) y de los gastos de alquiler de coche (que al cogerlo en Croacia fue más caro) y de gasolina. |
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