Consejos para ahorrar en un viaje por USA

Chica rockabilly apoyada en un descapotable rosa en un pueblo de la Ruta 66 en Estados Unidos

Via­jar a Esta­dos Unidos no es pre­cisa­mente bara­to. Entre los vue­los, los hote­les, los alquil­eres de coche y las inevita­bles propinas, el pre­supuesto puede dis­pararse con bas­tante facil­i­dad. Sin embar­go, con un poco de plan­i­fi­cación y algunos tru­cos , es posi­ble recor­rer el país sin arru­inarse en el inten­to.

A lo largo de mis via­jes por Esta­dos Unidos he ido des­cubrien­do pequeños detalles que ayu­dan a reducir gas­tos: des­de cómo encon­trar vue­los más baratos has­ta qué errores evi­tar cuan­do reser­vas alo­jamien­to o alquilas un coche. Algunos pare­cen obvios, pero otros son tru­cos que pueden mar­car una difer­en­cia con­sid­er­able en el pre­supuesto final del via­je.

En este artícu­lo te cuen­to con­se­jos prác­ti­cos para ahor­rar dinero en un via­je por Esta­dos Unidos, para que puedas dis­fru­tar del des­ti­no sin que la tar­je­ta de crédi­to sufra más de lo nece­sario.

CONSEJOS PARA AHORRAR EN UN VIAJE A ESTADOS UNIDOS_Easy-Resize.com

 

Elegir bien la época del viaje

Uno de los fac­tores que más influyen en el pre­supuesto de un via­je a Esta­dos Unidos es la época del año en la que decides via­jar. A difer­en­cia de otros des­ti­nos donde los pre­cios varían poco, en Esta­dos Unidos las tar­i­fas de vue­los, hote­les y alquil­er de coches pueden cam­biar muchísi­mo depen­di­en­do de la tem­po­ra­da.

El ver­a­no es, con difer­en­cia, la época más cara. Entre junio y agos­to mil­lones de esta­dounidens­es están de vaca­ciones y el tur­is­mo inter­na­cional tam­bién alcan­za su pun­to máx­i­mo. Esto se tra­duce en hote­les más caros, vue­los con pre­cios ele­va­dos y atrac­ciones turís­ti­cas mucho más con­cur­ri­das. Si a eso se suma que muchas famil­ias via­jan durante las vaca­ciones esco­lares, el resul­ta­do es una deman­da enorme que dis­para los pre­cios en la may­oría de des­ti­nos.

Algo pare­ci­do ocurre durante Navi­dad y Año Nue­vo. Ciu­dades como Nue­va York, Las Vegas o Chica­go se llenan de vis­i­tantes atraí­dos por las luces, los mer­ca­dos navideños y el ambi­ente fes­ti­vo. Es una época muy espe­cial para via­jar pero tam­bién una de las más caras del año.

Escaparate navideño de una tienda en Nueva York decorada con luces y árboles de Navidad
Si via­jas a Nue­va York en Navi­dad, asume que los pre­cios se trip­li­can…

La pri­mav­era y el otoño sue­len ser, en cam­bio, momen­tos mucho más intere­santes para quienes quieren ahor­rar. Entre abril y mayo, o entre sep­tiem­bre y noviem­bre, el número de tur­is­tas suele ser menor y eso se refle­ja en pre­cios más mod­er­a­dos en vue­los y alo­jamien­to. Además, el cli­ma en muchas regiones del país sigue sien­do bas­tante agrad­able.

Otro peri­o­do a ten­er en cuen­ta es el lla­ma­do Spring Break, las vaca­ciones de pri­mav­era de los estu­di­antes esta­dounidens­es. Durante esas sem­anas —que sue­len caer entre mar­zo y abril— algunos des­ti­nos como Flori­da, Mia­mi o cier­tas ciu­dades de Cal­i­for­nia se llenan de jóvenes y los pre­cios pueden subir con­sid­er­able­mente.

Por eso, si tienes cier­ta flex­i­bil­i­dad a la hora de ele­gir fechas, lo más inteligente suele ser evi­tar los grandes picos turís­ti­cos. A veces bas­ta con ade­lan­tar o retrasar el via­je unas sem­anas para encon­trar vue­los más baratos y hote­les mucho más ase­quibles. Y, de paso, dis­fru­tar de los lugares con menos aglom­era­ciones, algo que siem­pre mejo­ra cualquier expe­ri­en­cia de via­je.

Trucos para encontrar vuelos baratos a Estados Unidos

Además de los con­se­jos clási­cos que sue­len apare­cer en cualquier guía de via­jes, exis­ten algunos pequeños tru­cos que muchos via­jeros uti­lizan para pagar bas­tante menos por los vue­los a Esta­dos Unidos. No siem­pre fun­cio­nan pero cuan­do lo hacen pueden supon­er un ahor­ro con­sid­er­able.

Uno de los más intere­santes es pro­bar a bus­car vue­los des­de aerop­uer­tos cer­canos al tuyo. Muchas per­sonas miran úni­ca­mente sal­i­das des­de su ciu­dad pero en oca­siones volar des­de otro aerop­uer­to puede ser bas­tante más bara­to. A veces bas­ta con desplazarse a otra ciu­dad cer­cana para encon­trar tar­i­fas mucho más intere­santes. Lo mis­mo ocurre con los aerop­uer­tos de lle­ga­da. Por pon­er un ejem­p­lo, San Fran­cis­co cuen­ta con tres aerop­uer­tos cer­canos, SFO, Oak­land y San Jose, y los tres están bien conec­ta­dos con la ciu­dad por trans­porte públi­co.

Otro tru­co útil es bus­car vue­los en modo incóg­ni­to o bor­rar las cook­ies del nave­g­ador. No es algo garan­ti­za­do pero algunos com­para­dores de vue­los pueden mostrar pre­cios lig­era­mente dis­tin­tos depen­di­en­do de las búsquedas pre­vias. Usar el modo incóg­ni­to evi­ta que el sis­tema reg­istre tus con­sul­tas ante­ri­ores.

Tam­bién puede fun­cionar muy bien dividir el via­je en dos bil­letes sep­a­ra­dos. En lugar de com­prar un úni­co vue­lo des­de tu ciu­dad has­ta Esta­dos Unidos, a veces resul­ta más bara­to reser­var un vue­lo económi­co a otra ciu­dad euro­pea y des­de allí tomar un vue­lo transatlán­ti­co. Ciu­dades como Lis­boa, Madrid, París o Dublín sue­len ofre­cer tar­i­fas bas­tante com­pet­i­ti­vas para cruzar el char­co.

Comer sin gastar una fortuna en

Mucha gente pien­sa que com­er en Esta­dos Unidos es siem­pre caro pero la real­i­dad es que exis­ten bas­tantes man­eras de man­ten­er el pre­supuesto bajo con­trol. Como ocurre en muchos país­es, todo depende del tipo de restau­rantes que eli­jas.

Los din­ers tradi­cionales, por ejem­p­lo, sue­len ofre­cer platos abun­dantes a pre­cios razon­ables. Son esos restau­rantes típi­ca­mente amer­i­canos donde sir­ven ham­bur­gue­sas, pan­cakes, huevos con bacon o cafés inter­minables. Además de ser una expe­ri­en­cia bas­tante autén­ti­ca, pueden resul­tar bas­tante más económi­cos que muchos restau­rantes turís­ti­cos. Los food trucks tam­bién se han pop­u­lar­iza­do muchísi­mo en muchas ciu­dades. Estos pequeños puestos de comi­da calle­jera sue­len ofre­cer platos bas­tante sabrosos y a pre­cios más ase­quibles que los restau­rantes con­ven­cionales.

Otra opción muy prác­ti­ca es com­prar comi­da en super­me­r­ca­dos. Cade­nas como Trad­er Joe’s, Whole Foods o inclu­so los super­me­r­ca­dos más sen­cil­los ofre­cen ensal­adas, platos prepara­dos o sánd­wich­es que pueden servir per­fec­ta­mente para una comi­da ráp­i­da y económi­ca.

Por últi­mo, con­viene ten­er en cuen­ta el tema de las propinas. En Esta­dos Unidos son prác­ti­ca­mente oblig­a­to­rias en restau­rantes y sue­len ron­dar entre el 15 % y el 20 % del total de la cuen­ta. Es un detalle que muchos via­jeros olvi­dan al prin­ci­pio y que puede aumen­tar el gas­to si no se tiene en cuen­ta. Ten­er­lo pre­sente des­de el primer día ayu­da a evi­tar sor­pre­sas en el pre­supuesto. Y si no comes fuera y sí en el aparta­men­to, te las ahor­ras.

Pareja comiendo hamburguesas en un diner americano retro mientras viajan por Estados Unidos

Elegir bien el alojamiento para no disparar el presupuesto

El alo­jamien­to es uno de los gas­tos que más puede influir en el pre­supuesto de un via­je a Esta­dos Unidos. En ciu­dades como Nue­va York, San Fran­cis­co, Boston o Los Ánge­les, una habitación de hotel puede super­ar fácil­mente los 200 o 300 dólares por noche. Sin embar­go, exis­ten bas­tantes for­mas de reducir ese gas­to si sabes dónde bus­car y qué tipo de alo­jamien­to ele­gir.

Uno de los primeros tru­cos es no obse­sion­arse con alo­jarse en pleno cen­tro. En muchas ciu­dades esta­dounidens­es bas­ta con ale­jarse unas pocas paradas de metro o unos kilómet­ros del cen­tro para encon­trar hote­les bas­tante más baratos. En Nue­va York, por ejem­p­lo, alo­jarse en bar­rios de Brook­lyn o Queens puede ser con­sid­er­able­mente más económi­co que dormir en Man­hat­tan, y el trans­porte públi­co per­mite lle­gar al cen­tro en pocos min­u­tos.

Tam­bién con­viene com­parar pre­cios en dis­tin­tas platafor­mas antes de reser­var. Muchas per­sonas uti­lizan direc­ta­mente Book­ing porque es muy cómo­do pero no siem­pre es la opción más bara­ta. A veces el mis­mo hotel aparece con pre­cios dis­tin­tos en pági­nas como Ago­da, Expe­dia o inclu­so en la propia web del hotel. Dedicar unos min­u­tos a com­parar puede supon­er un ahor­ro bas­tante intere­sante.

Otra opción muy pop­u­lar en Esta­dos Unidos son los mote­les de car­retera. Aunque su estéti­ca pue­da recor­dar a las pelícu­las amer­i­canas, siguen sien­do una alter­na­ti­va bas­tante prác­ti­ca, sobre todo si estás hacien­do un road trip. Cade­nas como Motel 6, Super 8, Days Inn o Red Roof Inn sue­len ofre­cer habita­ciones sen­cil­las pero fun­cionales a pre­cios bas­tante más bajos que los hote­les tradi­cionales.

Los aparta­men­tos turís­ti­cos tam­bién pueden ser una bue­na for­ma de ahor­rar, espe­cial­mente si via­jan varias per­sonas. Platafor­mas como Airbnb o Vrbo per­miten alquilar aparta­men­tos com­ple­tos, lo que además tiene una ven­ta­ja impor­tante: dispon­er de coci­na. Poder preparar algunos desayunos o cenas sen­cil­las puede reducir bas­tante el gas­to en restau­rantes durante el via­je.

Cómo ahorrar en el alquiler de coche

Si estás plane­an­do un via­je por car­retera por Esta­dos Unidos —algo muy habit­u­al en el país— el alquil­er de coche será casi impre­scindible. Sin embar­go, este gas­to puede vari­ar muchísi­mo depen­di­en­do de var­ios fac­tores.

El primer con­se­jo es com­parar pre­cios en dis­tin­tos bus­cadores antes de reser­var. Platafor­mas como Rental­cars, Dis­cov­er­Cars o Auto Europe per­miten ver ofer­tas de difer­entes com­pañías en un mis­mo lugar y encon­trar tar­i­fas bas­tante com­pet­i­ti­vas. Muchas veces las difer­en­cias entre una empre­sa y otra pueden ser de dece­nas de dólares por día.

Tam­bién es recomend­able reser­var el coche con antelación. Igual que ocurre con los vue­los o los hote­les, los pre­cios del alquil­er sue­len subir cuan­to más se acer­ca la fecha del via­je, espe­cial­mente en des­ti­nos muy turís­ti­cos. Haz una pre-reser­va por inter­net: puede supon­erte un ahor­ro de cien o doscien­tos dólares que pos­te­ri­or­mente podrás inver­tir en com­bustible.

Evi­ta pagar extras por un GPS (puede supon­er unos 20 dólares diar­ios) descargán­dote en el móvil o la tablet los mapas de car­reteras. Y aunque cueste algo más, con­tra­ta un seguro para no lle­varte sor­pre­sas después. En Esta­dos Unidos las com­pañías sue­len ofre­cer seguros adi­cionales que encar­e­cen bas­tante el pre­cio final. Antes de acep­tar­los con­viene revis­ar bien qué incluye la tar­i­fa que has reser­va­do, porque en muchos casos ya hay una cober­tu­ra bási­ca sufi­ciente.

Por últi­mo, si tu via­je es un road trip largo, inten­ta recoger el coche y devolver­lo después en el mis­mo pun­to ya que lo con­trario puede supon­er gas­tos adi­cionales.  Recuer­da que es indis­pens­able que ven­gas con el car­net de con­ducir inter­na­cional. 

Si en tu itin­er­ario incluyes ciu­dades de tamaño medio, puede com­pen­sar dejar aparca­do el coche en la puer­ta del hotel y uti­lizar el trans­porte públi­co. Te ahor­rarás gas­tos de park­ing. Muchas ciu­dades ofre­cen pas­es diar­ios de trans­porte públi­co, ten­lo en cuen­ta si vas a usar varias veces el metro o el tran­vía.

Chica recogiendo un coche de alquiler en un pequeño pueblo rural de Estados Unidos

Aprovechar los cupones descuento 

Una de las cosas que más sor­pren­den a muchos via­jeros cuan­do vis­i­tan Esta­dos Unidos por primera vez es la enorme cul­tura de los cupones des­cuen­to. En el país existe una autén­ti­ca obsesión por los cupones, y tan­to restau­rantes como tien­das, atrac­ciones turís­ti­cas o inclu­so super­me­r­ca­dos los uti­lizan con­stan­te­mente para atraer clientes. Si sabes dónde bus­car­los, pueden ayu­darte a ahor­rar bas­tante dinero durante el via­je.

Uno de los lugares más sen­cil­los para encon­trar­los son los pro­pios hote­les o mote­les. En muchas recep­ciones hay fol­letos turís­ti­cos de la zona que incluyen cupones para restau­rantes, activi­dades o tien­das. A primera vista pare­cen sim­ples guías turís­ti­cas pero muchas veces con­tienen des­cuen­tos bas­tante intere­santes.

Tam­bién es muy habit­u­al encon­trar cupones en las áreas de ser­vi­cio de las autopis­tas o en cen­tros de infor­ma­ción turís­ti­ca. Algu­nas cade­nas de restau­rantes ofre­cen pro­mo­ciones del tipo “com­pra uno y el segun­do pla­to es gratis” o des­cuen­tos direc­tos sobre el pre­cio del menú.

Inter­net tam­bién es una bue­na fuente de cupones. Pági­nas como Groupon o Liv­ing­So­cial sue­len ofre­cer ofer­tas para activi­dades, restau­rantes o expe­ri­en­cias en dis­tin­tas ciu­dades esta­dounidens­es. Si vas a pasar var­ios días en una ciu­dad conc­re­ta, echar un vis­ta­zo antes puede ayu­darte a encon­trar algún des­cuen­to intere­sante. Algunos super­me­r­ca­dos o cade­nas de tien­das ofre­cen cupones en sus propias pági­nas web o apli­ca­ciones móviles. Aunque muchas pro­mo­ciones están pen­sadas para res­i­dentes, en algunos casos los via­jeros tam­bién pueden ben­e­fi­cia­rse de ellas.

Utilizar aerolíneas de bajo coste para moverse dentro de Estados Unidos

Cuan­do pen­samos en aerolíneas de bajo coste sole­mos aso­cia­r­las a Europa, pero lo cier­to es que en Esta­dos Unidos tam­bién exis­ten com­pañías que ofre­cen vue­los bas­tante baratos entre ciu­dades. Uti­lizarlas puede ser una for­ma muy intere­sante de ahor­rar dinero, espe­cial­mente si tienes pen­sa­do recor­rer grandes dis­tan­cias den­tro del país. Esta­dos Unidos es enorme y, en muchos casos, desplazarse entre ciu­dades puede implicar recor­ri­dos de cien­tos o inclu­so miles de kilómet­ros. Aunque el coche es la opción clási­ca para hac­er un road trip, en algunos itin­er­ar­ios puede resul­tar más rápi­do y económi­co tomar un vue­lo inter­no.

Com­pañías como Spir­it Air­lines, Fron­tier Air­lines o South­west sue­len ofre­cer tar­i­fas bas­tante com­pet­i­ti­vas en rutas nacionales. En oca­siones es posi­ble encon­trar vue­los entre ciu­dades por pre­cios sor­pren­den­te­mente bajos si reser­vas con cier­ta antelación o aprove­chas algu­na ofer­ta pun­tu­al. Te lo con­té en el amplio artícu­lo que dediqué a las aerolíneas de bajo coste en USA: echa un ojo a toda la info porque seguro que te será muy útil. Eso sí, con­viene ten­er en cuen­ta que las aerolíneas low cost fun­cio­nan de for­ma sim­i­lar a las euro­peas: el pre­cio bási­co del bil­lete suele incluir úni­ca­mente el asien­to. Ser­vi­cios como equipa­je fac­tura­do, elec­ción de asien­to o embar­que pri­or­i­tario sue­len pagarse aparte. Por eso es impor­tante revis­ar bien qué incluye la tar­i­fa antes de reser­var. Si via­jas ligero, sin male­ta fac­tura­da, estos vue­los pueden ser una opción muy económi­ca para moverte den­tro del país.

Además, los vue­los inter­nos en Esta­dos Unidos sue­len ser bas­tante fre­cuentes, lo que per­mite encon­trar múlti­ples horar­ios entre ciu­dades impor­tantes. Esto da bas­tante flex­i­bil­i­dad a la hora de orga­ni­zar el itin­er­ario y puede ayu­darte a ahor­rar tiem­po y dinero durante el via­je.

Aprovechar las “free nights” de los museos

Muchas ciu­dades de Esta­dos Unidos tienen una ini­cia­ti­va bas­tante intere­sante para quienes quieren ahor­rar dinero durante el via­je: las lla­madas free nights o días de entra­da gra­tui­ta en los museos.

Numerosos museos ofre­cen acce­so gra­tu­ito en deter­mi­na­dos días del mes o en horar­ios con­cre­tos. A veces se tra­ta de una tarde a la sem­ana, otras veces de un día especí­fi­co del mes, y en algunos casos la entra­da es gra­tui­ta durante cier­tas horas del día. Estas ini­cia­ti­vas están pen­sadas para facil­i­tar el acce­so a la cul­tura a los res­i­dentes pero los via­jeros tam­bién pueden aprovechar­las.

Visitantes recorriendo un museo de arte en Estados Unidos durante una noche de entrada gratuita

En ciu­dades como Nue­va York, Wash­ing­ton, Chica­go o Los Ánge­les es rel­a­ti­va­mente fácil encon­trar museos que apli­can este sis­tema. Algunos grandes museos inclu­so fun­cio­nan con la fór­mu­la pay what you wish, que per­mite pagar la can­ti­dad que cada vis­i­tante con­sidere ade­cua­da. Eso sí, con­viene ten­er en cuen­ta que estos horar­ios gra­tu­itos sue­len ser bas­tante pop­u­lares y pueden atraer a bas­tante públi­co. Por eso, si planeas vis­i­tar un museo durante una free night, lo mejor es lle­gar con algo de antelación para evi­tar largas colas.

Antes de via­jar, merece la pena con­sul­tar la pági­na web ofi­cial de los museos que te intere­san, ya que allí sue­len indicar clara­mente los días y horar­ios en los que la entra­da es gra­tui­ta. Con un poco de plan­i­fi­cación, puedes vis­i­tar algunos de los museos más intere­santes del país sin gas­tar prác­ti­ca­mente nada.

Viajar en autobús por Estados Unidos: precios, rutas y trucos para ahorrar

Aunque muchas per­sonas aso­cian los via­jes por Esta­dos Unidos al coche o al avión, lo cier­to es que el auto­bús sigue sien­do una de las for­mas más baratas de desplazarse entre ciu­dades. Para quienes via­jan con pre­supuesto ajus­ta­do o sim­ple­mente quieren evi­tar alquilar coche, puede ser una alter­na­ti­va bas­tante intere­sante.

La red de auto­bus­es en Esta­dos Unidos es bas­tante amplia y conec­ta la may­oría de ciu­dades impor­tantes del país. Las rutas sue­len cubrir trayec­tos muy pop­u­lares como Nue­va York – Wash­ing­ton, Los Ánge­les – Las Vegas o San Fran­cis­co – Los Ánge­les pero tam­bién exis­ten conex­iones entre ciu­dades más pequeñas.

La com­pañía más cono­ci­da es Grey­hound, que lle­va décadas operan­do rutas por todo el país. Sus auto­bus­es conectan cien­tos de ciu­dades y per­miten recor­rer largas dis­tan­cias a pre­cios bas­tante razon­ables. Depen­di­en­do de la ruta y de la antelación con la que reserves, es posi­ble encon­trar bil­letes des­de unos 15 o 20 dólares en trayec­tos cor­tos.

En los últi­mos años tam­bién han apare­ci­do otras com­pañías que ofre­cen pre­cios muy com­pet­i­tivos. Empre­sas como Megabus o FlixBus oper­an muchas rutas entre grandes ciu­dades y sue­len lan­zar pro­mo­ciones bas­tante intere­santes. No es raro encon­trar trayec­tos por menos de 10 dólares si reser­vas con antelación o aprove­chas algu­na ofer­ta pun­tu­al.

Uno de los prin­ci­pales tru­cos para pagar menos es reser­var los bil­letes con tiem­po. Igual que ocurre con los vue­los, los pre­cios sue­len subir a medi­da que se acer­ca la fecha del via­je. Si tienes claro tu itin­er­ario, com­prar los bil­letes con var­ios días o sem­anas de antelación puede ayu­darte a encon­trar tar­i­fas bas­tante más bajas. Tam­bién con­viene ser flex­i­ble con los horar­ios. Los trayec­tos que salen muy tem­pra­no por la mañana o a últi­ma hora de la noche sue­len ser más baratos que los horar­ios más cómo­d­os.

Otra ven­ta­ja de via­jar en auto­bús es que muchas rutas lle­gan direc­ta­mente al cen­tro de las ciu­dades, lo que evi­ta ten­er que gas­tar dinero adi­cional en trans­porte des­de el aerop­uer­to. Además, la may­oría de auto­bus­es mod­er­nos cuen­tan con wifi, enchufes y asien­tos bas­tante cómo­d­os, algo que hace el via­je más lle­vadero. Eso sí, hay que ten­er en cuen­ta que Esta­dos Unidos es un país enorme y algunos trayec­tos pueden ser bas­tante lar­gos. Para dis­tan­cias muy grandes, a veces puede com­pen­sar más tomar un vue­lo inter­no. Pero para rutas entre ciu­dades rel­a­ti­va­mente cer­canas, el auto­bús sigue sien­do una de las for­mas más económi­cas de moverse por el país.

Ver obras de Broadway a mitad de precio

En muchas ciu­dades de Esta­dos Unidos exis­ten for­mas bas­tante inge­niosas de dis­fru­tar de activi­dades cul­tur­ales o espec­tácu­los sin pagar el pre­cio com­ple­to. Uno de los ejem­p­los más cono­ci­dos ocurre en Nue­va York con los musi­cales de Broad­way, una expe­ri­en­cia que suele apare­cer en la lista de deseos de muchos via­jeros pero que tam­bién puede resul­tar bas­tante cara. Sin embar­go, hay varias estrate­gias que per­miten con­seguir entradas con des­cuen­tos impor­tantes.

Una de las opciones más pop­u­lares es acud­ir a las taquil­las TKTS, que se encuen­tran en lugares como Times Square. En estos puestos se venden entradas para las fun­ciones del mis­mo día con des­cuen­tos que pueden lle­gar a ser bas­tante sig­ni­fica­tivos. Las obras disponibles cam­bian cada día pero es bas­tante habit­u­al encon­trar reba­jas impor­tantes respec­to al pre­cio orig­i­nal. Yo las util­icé cuan­do estuve en Nue­va York y me ahor­ré una pas­ta sim­ple­mente por ver un musi­cal a horas “intem­pes­ti­vas” (las 2 de la tarde).

Otra posi­bil­i­dad intere­sante son las lla­madas rush tick­ets. Algunos teatros reser­van un pequeño número de entradas que se ponen a la ven­ta el mis­mo día a pre­cios muy reduci­dos. Para con­seguir­las suele ser nece­sario acud­ir tem­pra­no a la taquil­la del teatro y esper­ar en la fila. A cam­bio, puedes con­seguir entradas para espec­tácu­los muy pop­u­lares por una frac­ción del pre­cio habit­u­al.

En algunos casos tam­bién exis­ten loterías de entradas. Muchos musi­cales orga­ni­zan sor­te­os diar­ios en los que los par­tic­i­pantes pueden optar a com­prar entradas muy baratas si resul­tan selec­ciona­dos. Hoy en día muchas de estas loterías se ges­tio­nan a través de apli­ca­ciones móviles o pági­nas web, lo que facili­ta par­tic­i­par inclu­so estando de via­je.

El pase anual para los parques nacionales de Estados Unidos

¿Sabías que des­de el 1 de enero de 2026, los no res­i­dentes may­ores de 16 años deberán abonar un recar­go adi­cional de 100 dólares (85 euros) por per­sona por entrar a algunos par­ques nacionales como el Gran Cañón o Yosemite?

Si durante tu via­je por Esta­dos Unidos tienes pen­sa­do vis­i­tar var­ios par­ques nacionales, existe un pequeño tru­co que puede ayu­darte a ahor­rar bas­tante dinero: el lla­ma­do Amer­i­ca the Beau­ti­ful Pass, el pase anu­al que per­mite acced­er a gran parte de los espa­cios nat­u­rales pro­te­gi­dos del país.

Esta­dos Unidos cuen­ta con una red impre­sio­n­ante de par­ques nacionales, mon­u­men­tos nat­u­rales, bosques y áreas recre­ati­vas ges­tion­adas por el gob­ier­no fed­er­al. En total son más de 2000 lugares pro­te­gi­dos repar­tidos por todo el ter­ri­to­rio.  Aquí es donde entra en juego este pase anu­al. El Amer­i­ca the Beau­ti­ful Pass per­mite acced­er a la may­oría de estos espa­cios nat­u­rales durante un año com­ple­to des­de el momen­to de la com­pra. Con una sola tar­je­ta puedes entrar en numerosos par­ques sin ten­er que pagar la tar­i­fa de acce­so cada vez que lle­gas a uno nue­vo.

Viajeros contemplando un paisaje espectacular en un parque nacional de Estados Unidos con montañas, bosque y cascada

El pase suele costar alrede­dor de 250 dólares y, en muchos casos, cubre la entra­da de todo el vehícu­lo, no solo del con­duc­tor. Es decir, si via­jas acom­paña­do, todos los ocu­pantes del coche pueden entrar al par­que uti­lizan­do el mis­mo pase. Por eso suele com­pen­sar muy ráp­i­da­mente cuan­do se vis­i­tan var­ios par­ques durante un mis­mo via­je.

Además, el pase tiene una validez de doce meses, por lo que inclu­so podría servir para más de un via­je si regre­sas al país den­tro de ese peri­o­do. Muchos via­jeros lo com­pran durante su primer recor­ri­do por los par­ques del oeste y luego lo siguen uti­lizan­do en vis­i­tas pos­te­ri­ores a otros par­ques del país.

Com­prar el pase es bas­tante sen­cil­lo. Puede adquirirse direc­ta­mente en la entra­da de muchos par­ques nacionales o a través de inter­net antes de ini­ciar el via­je. En cualquier caso, es impor­tante con­ser­var­lo durante todo el recor­ri­do, ya que ten­drás que mostrar­lo cada vez que accedas a un par­que. Con­viene ten­er en cuen­ta que el pase cubre úni­ca­mente la entra­da a los par­ques ges­tion­a­dos por el gob­ier­no fed­er­al. Algu­nas activi­dades den­tro de los par­ques, como excur­siones guiadas, camp­ings o cier­tos ser­vi­cios adi­cionales, pueden ten­er tar­i­fas inde­pen­di­entes.

En cualquier caso, para quienes planean explo­rar var­ios par­ques nacionales durante su via­je por Esta­dos Unidos, este pase anu­al suele ser una de las for­mas más sen­cil­las de ahor­rar dinero mien­tras se dis­fru­ta de algunos de los paisajes nat­u­rales más espec­tac­u­lares del país.

Asistir gratis a la grabación de un programa de televisión

Un plan bas­tante curioso —y además com­ple­ta­mente gra­tu­ito— que puedes hac­er en algu­nas ciu­dades de Esta­dos Unidos es asi­s­tir como públi­co a la grabación de un pro­gra­ma de tele­visión. Muchas pro­duc­ciones nece­si­tan espec­ta­dores para llenar el plató y por eso reparten entradas gra­tu­itas a quienes quier­an vivir la expe­ri­en­cia.

En ciu­dades como Nue­va York o Los Ánge­les es rel­a­ti­va­mente fácil con­seguir estos pas­es. Pro­gra­mas de entre­vis­tas, con­cur­sos o shows noc­turnos sue­len ofre­cer entradas para el públi­co, y aunque no siem­pre es seguro que con­si­gas sitio, inten­tar­lo puede ser una activi­dad difer­ente durante el via­je.

Algunos de los pro­gra­mas más cono­ci­dos, espe­cial­mente en Nue­va York, per­miten solic­i­tar entradas a través de inter­net con cier­ta antelación. Otros tam­bién reparten entradas el mis­mo día en la puer­ta del estu­dio, aunque en ese caso suele ser nece­sario lle­gar bas­tante tem­pra­no y esper­ar un poco de cola. Una de las pági­nas más uti­lizadas para con­seguir este tipo de entradas es 1iota, que dis­tribuye invita­ciones para dis­tin­tos pro­gra­mas de tele­visión, concier­tos o graba­ciones espe­ciales.

Usar lavanderías automáticas para ahorrar en equipaje y ropa

Un pequeño tru­co que muchos via­jeros uti­lizamos cuan­do recor­re­mos Esta­dos Unidos durante var­ios días o sem­anas es aprovechar las lavan­derías automáti­cas. Puede pare­cer un detalle sin impor­tan­cia pero uti­lizar este tipo de ser­vi­cios puede ayu­darte a ahor­rar dinero y tam­bién a via­jar con menos equipa­je.

En muchas ciu­dades esta­dounidens­es es muy común encon­trar laun­dro­mats, lavan­derías de autoser­vi­cio abier­tas al públi­co donde puedes lavar y secar tu ropa por un pre­cio bas­tante razon­able. Sue­len fun­cionar con mon­edas o con tar­je­tas y el pro­ce­so es muy sen­cil­lo: eliges una lavado­ra, añades deter­gente y después uti­lizas una de las secado­ras.

El pre­cio suele ser bas­tante ase­quible. Depen­di­en­do de la ciu­dad, una cola­da puede costar entre 3 y 5 dólares, y secar la ropa suele ten­er un pre­cio sim­i­lar. En poco más de una hora puedes ten­er toda tu ropa limpia y lista para volver a usar. Esto per­mite via­jar con menos ropa en la male­ta, algo espe­cial­mente útil si estás hacien­do un via­je largo o un road trip por varias ciu­dades. Lle­var menos equipa­je tam­bién puede ayu­darte a evi­tar pagar suple­men­tos por male­tas en vue­los inter­nos o a moverte con más como­di­dad.

Además, muchas lavan­derías se encuen­tran en bar­rios res­i­den­ciales o zonas menos turís­ti­cas, lo que puede con­ver­tirse en una pequeña opor­tu­nidad para ver la vida cotid­i­ana del lugar. Algu­nas inclu­so tienen máquinas de café, tele­visión o wifi para hac­er más lle­vadero el tiem­po de espera.

Visitar universidades famosas (y gratis)

Una activi­dad bas­tante curiosa que muchos via­jeros no tienen en cuen­ta cuan­do vis­i­tan Esta­dos Unidos es recor­rer algunos de sus cam­pus uni­ver­si­tar­ios. Muchas uni­ver­si­dades esta­dounidens­es son autén­ti­cas insti­tu­ciones históri­c­as y sus insta­la­ciones pueden vis­i­tarse libre­mente, lo que per­mite cono­cer lugares muy intere­santes sin gas­tar dinero.

A difer­en­cia de lo que ocurre en otros país­es, muchos cam­pus en Esta­dos Unidos fun­cio­nan prác­ti­ca­mente como pequeñas ciu­dades abier­tas. Es habit­u­al encon­trar bib­liote­cas, museos, par­ques, cafeterías e inclu­so galerías de arte den­tro de las propias uni­ver­si­dades. En muchos casos bas­ta con entrar y pasear para des­cubrir edi­fi­cios históri­cos y zonas muy agrad­ables.

Imagen de un campus universitario de Estados Unidos

Algu­nas de las uni­ver­si­dades más famosas del país orga­ni­zan además vis­i­tas guiadas gra­tu­itas para quienes quier­an cono­cer mejor el cam­pus. Estas vis­i­tas sue­len estar pen­sadas para futur­os estu­di­antes pero cualquier vis­i­tante puede unirse. Nor­mal­mente están guiadas por estu­di­antes de la propia uni­ver­si­dad, que expli­can curiosi­dades, his­to­ria y anéc­do­tas sobre el lugar.

Entre los cam­pus más intere­santes para vis­i­tar se encuen­tran Har­vard y MIT en Boston, Colum­bia Uni­ver­si­ty en Nue­va York, Stan­ford cer­ca de San Fran­cis­co o UCLA en Los Ánge­les. Muchos de ellos tienen edi­fi­cios históri­cos, jar­dines muy cuida­dos y museos uni­ver­si­tar­ios que mere­cen la pena. Por ejem­p­lo, el cam­pus de Stan­ford es famoso por su arqui­tec­tura inspi­ra­da en las misiones españo­las de Cal­i­for­nia y por sus enormes jar­dines. En Har­vard, uno de los lugares más vis­i­ta­dos es Har­vard Yard, el corazón históri­co de la uni­ver­si­dad, donde se con­cen­tran algunos de sus edi­fi­cios más antigu­os.

Comparar actividades en webs especializadas

Otra for­ma muy útil de ahor­rar dinero en activi­dades durante un via­je por Esta­dos Unidos es com­parar pre­cios en platafor­mas espe­cial­izadas en excur­siones y expe­ri­en­cias. Muchas veces estas pági­nas ofre­cen tar­i­fas más com­pet­i­ti­vas que com­prar las entradas direc­ta­mente en el lugar.

Una de las más cono­ci­das entre los via­jeros de habla his­pana es Civ­i­tatis, una platafor­ma que reúne miles de activi­dades, vis­i­tas guiadas y excur­siones en difer­entes ciu­dades del mun­do. La ven­ta­ja de este tipo de webs es que per­miten com­parar fácil­mente dis­tin­tas opciones antes de reser­var. En ciu­dades esta­dounidens­es muy turís­ti­cas como Nue­va York, Las Vegas, San Fran­cis­co o Mia­mi es posi­ble encon­trar en estas platafor­mas des­de vis­i­tas guiadas y tours por bar­rios históri­cos has­ta excur­siones en helicóptero, entradas a miradores o paseos en bar­co.

Además, muchas activi­dades incluyen can­celación gra­tui­ta o des­cuen­tos si se reser­van con antelación. Esto per­mite plan­i­ficar el via­je con más tran­quil­i­dad y evi­tar pagar pre­cios más altos una vez que lle­gas al des­ti­no.

Al final, via­jar bara­to no sig­nifi­ca renun­ciar a expe­ri­en­cias intere­santes, sino saber orga­ni­zar el via­je con algo más de estrate­gia. Y en un país tan grande y diver­so como Esta­dos Unidos, las opor­tu­nidades para des­cubrir lugares increíbles sin gas­tar demasi­a­do dinero están mucho más pre­sentes de lo que muchos via­jeros imag­i­nan.

 

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