Primer viaje a Tokio

Miedito me da pensar en la de horas que voy a necesitar para ir relatando toda mi estancia en Tokio.Por lo que he decidido dividir la etapa en dos partes,para que os resulte más cómoda la consulta.La ciudad más grande del mundo es también la más fascinante en la que he estado nunca.Ya veréis lo que da de sí.

Llegamos al aeropuerto de Narita cansadísimas tras once horas de viaje pero con muchas ganas de dejar las mochilas y empezar a movernos.Además,con el cambio horario allí llegábamos como a las ocho de la mañana y encima nos recibió un sol estupendo.Lo primero que hice fue cambiar en el propio aeropuerto mis yenes por euros.Como íbamos a estar 17 días y el Japan Rail sólo nos cubría 14,los tres primeros días en Tokio deberíamos movernos pagando billetes de metro pero la verdad que salió bastante más barato de lo que creía,el precio medio de los billetes era de unos 2 euros.Al no cubrirnos tampoco el Japan Rail el trayecto hasta Tokio,cogimos uno de los trenes,que te planta en la ciudad en unos 50 minutos.El precio aproximado del billete,unos 18 euros,es la forma más cómoda y económica de ir a la capital.

 

Cuando llegas a Tokio,la verdad es que al principio el tema del metro parece muy complicado pero luego no es para tanto.Las principales confusiones vienen porque hay varias compañías privadas que pasan por la misma línea pero realizando diferentes recorridos,por eso has de estar pendiente de que el metro que cojas sea el correcto.En cuanto a esas escenas que vemos en la tele de empleados empujando a los pasajeros para que entren en los vagones,no vivimos ninguna situación similar.Nos aclararon que eso sólo ocurre en determinadas horas punta de ciertos trenes pero lo cierto es que la mayor parte de los trayectos que hicimos fuimos sentadas y sin agobios.

 

Nuestro primer hotel en Tokio era el Sakura Ikebukuro,en el barrio del mismo nombre.Los Sakura son unos hoteles muy populares en Japón;son baratos,las habitacioners, como veis en la foto,son de estilo japonés,pero sin embargo los baños son occidentales.Se duerme en futones y sí,es comodísimo,muchísimo más que las camas tradicionales,yo por las mañanas me levantaba con la espalda como nueva.Nos salió muy bien de precio,unos 50 euros una triple y 40 una doble.Muy bien comunicado (Ikebukuro es una de las estaciones más importantes de Tokio,desde aquí vas directamente al aeropuerto) y con un restaurante abajo donde podías tener un desayuno continental,con huevos y tostadas,por sólo 2 euros.Estuvimos allí alojadas al principio del viaje y los días de la vuelta y quedamos encantadas.

 

La zona de Ikebukuro no es que tenga muchos monumentos para visitar pero tiene varias ventajas,entre ellas que aquí esté la segunda estación más importante de todo Tokio,por donde pasan las dos líneas más importantes, la Sebu y la Tobu,por lo que las comunicaciones con cualquier otro punto de la ciudad son excelentes, y que en sí es un barrio súper animado lleno de karaokes, restaurantes, tiendas,y con un montón de vidilla a cualquier hora del día y de la noche.

 

Vamos con el metro de Tokio.Parece al principio muy difícil moverse con él (nosotras la primera vez que le cogimos nos volvimos un poco locas) pero una vez le coges el truco,no es difícil.Los japoneses funcionan con una especie de trajeta prepago que cargan en el móvil y unicamente tienen que poner la pantallita en los tornos.Creo que también las pueden adquirir los turistas pero como nosotras sólo íbamos a usar el metro tres días,ya que con el Japan Rail luego nos cubría la Yamanote Line (una línea circular que te deja en los puntos más importantes de Tokio),tiramos por los billetes básicos.Hay también pases de un día que cuestan unos 700 yenes (unos 4 euros),que pueden merecerte mucho la pena si ese día vas a hacer varios viajes.

 

tok3

 

Como comentaba antes,la Yamanote Line nos vino de perlas para recorrer la ciudad.Es efectiva al máximo (pasa un tren cada dos minutos,de hecho la media de retraso en los trenes japoneses es una nimiedad de algo así como cuatro segundos),tiene 29 estaciones repartidas por toda la ciudad y la usan a diario casi cuatro millones de personas.Aun as,insisto en que quitando algún sábado,día de compras,no vivimos grandes aplastamientos ni empujones,viajar en Tokio es más cómodo que en muchos otros países (sólo hay que acordarse del metro de Londres).

 

Si hablamos de lo que es el «gran Tokio»,que acoge además a 27 ciudades circundantes, un condado y cuatro distritos isleños,nos vamos hasta los 40 millones personas.Hay gente que,pese a lo rapidísimos que son los trenes,tarda en llegar a su casa una media de tres horas,de ahí la existencia de los «hoteles-cápsula».En Japón se les conoce como kaposeru y es un fenómeno único en el mundo,que ha empezado a surgir ahora en otros países,con habitaciones que parecen nichos y en los que unicamente cabe una cama.Su precio también es muy barato,unos 25 euros por noche,por lo que a muchos trabajadores les compensa quedarse a dormir aquí de lunes a viernes.Aunque parezcan incómodos,dentro tienen hasta televisión.

 

Antes de empezar a recorrer la capital nipona,te recomiendo encarecidamente que te hagas con un buen mapa en cualquier oficina de turismo,que las hay a montones,sobre todo en las principales estaciones y las zonas más turísticas.La ciudad que antaño era conocida como Edo resurgió de sus cenizas tras los bombardeos estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial,que la dejaron arrasada,y actualmente es la ciudad más importante de todo el mundo,con un poderió económico incalculable.Su extensión es enormísima pero que esto tampoco te agobie;está tan bien comunicada en su interior que podrás ver un montón de cosas diferentes todos los días.

 

Lo mejor es empezar a dividirla por zonas,asi que voy a empezar con Akihabara

 
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
 

Akihabara significa «campo de las hojas de otoño»…y cualquiera lo diría viendo cómo es el barrio! Por algo se la conoce como «la ciudad de la electrónica»,son decenas de rascacielos con tiendas,tiendas y más tiendas.Incluso aunque no te gusten mucho los aparatejos,como es mi caso,es necesario que te des una vuelta para que constates por tí mismo por qué Japón es líder mundial del sector.Hay que ver la cabeza que tienen los nipones.Ví utensilios para la casa que recuerdo pensé «por qué esto no se comercializa en el resto del mundo,con lo útil que es?» Y lo mejor es que están a precios muy populares.Los que vayais buscando cámaras de fotos, vídeo y similar,buscad un dependiente que chapurre inglés (que aquí sí los hay,daos cuenta que viene mucho turista a comprar),para que os aclare si enchufes y dispositivos son compatibles con los de vuestro país.Si cogeis alguna marca conocida tipo Sony,normalmente la garantía te permite llevarlo a cualquier sucursal del mundo.

 

Para los amantes del manga,Akihabara también es el paraíso,hay edificios enteros dedicados a comics y muñecos.Y ahí viene el tema del problema que tiene el japonés medio con el sexo.Porque muchas de esas «muñequitas inocentes» del manga,que no medían más de 20 centímetros pero son pornografía pura,se exponen en vitrinas de cristal y ahí les veías a los japoneses,babeando ante las tetas de plástico,era para ver el espectáculo,de verdad.En Akihabara hay tiendas enormes dedicadas al hentai (el porno de dibujos animados) y mirad que yo me considero una persona sin tabú ninguno pero es que había tebeos que eran francamente desagradables y enfermizas (curiosamente,una de las cosas de las que más tira el porno japonés es de las violaciones y por si alguien no lo sabe,el término bukkake es japonés y su orígen está en una tradición del Japón Feudal,donde las mujeres adúlteras eran obligadas a arrodillarse en la plaza del pueblo y que todos los hombres,ya fueran 30 o 300, vinieran a eyacular en su cara como castigo).El caso es que me llamó mucho la atención ver cómo en un país donde en el porno se cubre en el cine el vello púbico,al mismo tiempo se venden en los kioskos revistas rollo Super Pop con adolescentes en plan guarrindongo como reclamo.Y hay un montón de publicaciones de ese tipo,se venden como churros.De hecho,otra de las cosas que me sorprendió muchísimo es ver en el metro placas con un dibujo dirigido a las estudiantes en plan «prohibido tontear».Os lo juro,me quedé ojiplática.Ya seguiremos hablando de cómo se vive el tema sexual aquí cuando lleguemos al Shinjuku nocturno pero lo de Akihabara fue de órdago,yo iba alucinando en las tiendas con cómo estaban los clientes,vaya tela.

 

Otra de las cosas muy típicas de Akihabara,aparte de sus gigantescos salones de juegos recreativos extrañísimos,son los «maid cafes» que tan bien publicita la japonesita de la foto de arriba (fotografié a esa pero había cientos).Este tipo de bar está atendido por señoritas disfrazadas de criadas y sirvientas «a la francesa» que no se quedan sólo con el atuendo sino cuya actitud es de total sumisión al cliente.Aunque al principio los clientes eran sólo hombres y frikis del manga,que las convirtieron en sus particulares heroínas,hoy en día tienen una clientela variada y van muchos turistas.

 
Barrio de Akihabara. ¡Y sobran las palabras!
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Y ya que hemos empezado por Akihabara,esa locura de luces y neón, sigamos con el pachinko,un fenómeno japonés bien particular.Todo el país está plagadito de locales de esta curiosa versión del pinball y la adicción va desde los adolescentes hasta oficinistas y amas de casa.Allí se pueden tirar horas y horas,fumando como camioneros y con ese pseudo techno japonés a un nivel infernal,que entras cinco minutos y de verdad,salías tarumba.Me recordó mucho a cuando estuve en Las Vegas y veías a la gente en los casinos con la mirada ausente,horas y horas.Supongo que será un buen remedio para escapar durante un rato de las exigencias que demanda la estricta sociedad japonesa pero es que hay gente que vive  únicamente para el pachinko,y eso es lo triste.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Barrio imprescindible en cualquier visita a Tokio,incluso las express:Asakusa.O lo que es lo mismo,el corazón de Shitamachi (literalmente «ciudad baja»),lo que era el casco antiguo de Tokio cuando esta se llamaba aún Edo.Su atracción estrella es el bellísimo Senso-ji,que atrae a cerca de veinte millones de visitantes cada año,y al que se accede por la Kaminari-mon,la Puerta del Trueno,esta preciosidad de la fotografía.Está custodiada por los dioses del Viento y del Trueno.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Este templo es el más antiguo de todo Tokio (data del año 645) y fue construído a raíz de la leyenda que cuenta como dos pescadores,Takenari y Hamenari,encontraron una estatua de la diosa Kannon cerca del río Sumida y pese a que la dejaron en el mismo lugar,se les aparecía una y otra vez.Por ello,decidieron traerla a un pequeño pueblecito que se ubicaba cerca de donde actualmente se encuentra Asakusa y el pueblo empezó a prosperar.

 

Una vez traspasada la Puerta del Trueno,se llega a Nakamise-dori,una callejuela entrañable llena de tiendecitas de souvenirs. Y,sorprendentemente pese a ser éste un sitio plagado de turistas,los souvenirs,repito,no son nada caros (son muy típicas las osembe,galletas de trigo muy populares en Japón pero encontrarás desde camisetas de Godzilla a palillos).Desde aquí se llega a la Puerta del Tesoro,la entrada principal al templo.

 

Fotografía de la pagoda de cinco plantas,Goju-no to,donde se guarda un hueso de Buda,regalo del Templo Real de Sri Lanka

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

El edificio principal es el propio templo de Senso-ji,una delicia para la vista,aunque en honor a la verdad,fue arrasado durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruído exactamente igual al original.Y no menos impactantes son sus jardines,donde la gente va a quemar incienso para que se cumplan sus deseos (se pasan después las manos por la cabeza) y donde hay unos paneles con cartelitos de madera donde la gente también escribe sus peticiones (que suelen abarcar desde la salud de un familiar al último modelo de Iphone).Por cierto,verás que en todo Japón hay lamparillas con dibujos de «esvásticas»:no son tal cosa sino un antiguo símbolo prehistórico que representaba al sol,otra cosa es que luego se lo «apropiaran» los nazis.

 

Este fantástico templo budista,que acoge la citada estatua de la diosa Kannon,diosa de la fortuna y el sufrimiento, pero que curiosamente jamás ha sido expuesta al público,alcanza su mayor nivel de explendor en primavera,cuando durante cuatro días se cierran las calles al tráfico cuando cae la noche y se celebra el Shinto,el festival matsuri más importante de la ciudad.Es tradición tocar la panza del Buda Nadi Botokesan para que nos de buena salud y purificarse en el agua de las fuentes,con estas cosas los japoneses son muy supersticiosos. También llaman la atención las pequeñas estatuas Jizo,unas esculturas chiquitinas con baberos o gorritos de lana rojos:son los que alcanzaron la iluminación pero decidieron renunciar a ella para enseñar a otros como alcanzarla.Son los protectores de las embarazadas pero sobre todo los de los niños no nacidos o nacidos muertos,un poco tétrico todo.Según la tradición budista,los niños no nacidos llevaron la tristeza a sus padres y por ese motivo son arrojados al río infernal,donde acumulan guijarros para hacer altares en honor a Buda pero un demonio siempre se los destroza.Por ello,la gente ha de rezar a los jizo,para ayudarles a escapar de esa situación.Y por ese motivo verás que a los pies de muchos jizos hay apiñadas montañitas de piedras.

 

Más imágenes del recinto del Senso-ji

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Aquí abajo tenemos a las famosas carpas japonesas,las koi,probablemente el animal más venerado de todo Japón.Parecidos a los humanos más de lo que creemos (llegan a alcanzar el metro de longitud y vivir 65 años),en Japón empezáron a salvarlas en rios y lagos de sus depredadores, que las exterminaban por sus llamativos colores, y actualmente se encuentran en millones de estanques por todo Japón,costumbre extendida posteriormente por todo el mundo.La carpa,además,es un símbolo para los nipones por su capacidad de fuerza y perseverancia,ya que deben nadar contracorriente y cuesta arriba para poder llegar a las tierras altas.Los tatuajes de las carpas eran muy populares ya entre los samurais;dependiendo en la posición que esté la carpa,simbolizaban una cosa u otra (hacia abajo,significaban una etapa de superación de problemas,hacia arriba,problemas ya muy superados).

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Recordarte que en esta zona puedes aprovechar para pasarte por la calle Kappabashi Dogugai, donde se realizan las réplicas en cera de los platos de comida de los que hablaba al principio del blog.Está a la izquierda de los jardines.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Nos vamos a Shinjuku,donde se encuentra la estación más transitada de todo el mundo (tres millones de personas la usan a diario y tiene más de 50 salidas diferentes).Este inmenso barrio se divide en tres partes,empezando por la zona oeste,Nishi-shinjuku, con sus altísimos rascacielos de oficinas…

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Aquí se encuentra el Metropolitan Government Building (el equivalente al ayuntamiento tokiota),con 243 metros de altura y unos miradores ¡gratuitos! con unas vistas del Gran Tokio de dejarte sin habla.Las fotografías os dirán más que yo.Por cierto,en la parte de atrás del Ayuntamiento se encuentra el Shinjuku Central Park,donde muchos trabajadores bajan a comer al solecito.En esta zona se encuentra también el hotel Park Hyatt Tokyo,donde se rodaron escenas de la película «Lost in Translation».La verdad es que este area sí que se corresponde fielmente con la idea de Tokio a lo «Blade Runner».

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

La parte este de Shinjuku, tiene una zona bastante entrañable y muy representativa de lo que era el Tokio antiguo, Shinjuku Golden Gai, un barrio pequeñísimo conformado por callejones y casitas de solo una planta,que acoge un montón de bares minúsculos,cerca de doscientos.Pero también está aquí Kabukicho, el «barrio rojo»,aunque también es famoso por sus restaurantes, cines, karaokes e izakayas (bares de tapas a la japonesa).Aquí se concentra toda la prostitución,salones de «masajes»,locales de striptease y un montón de Love Hotels (son hoteles con habitaciones en plan temático para llevar a cabo cualquier fantasía sexual,se veían muy bien en la película «Mapa de los sonidos de Tokio»).Pese a ello,Kabukicho no es como otros barrios rojos ya que es muy seguro (aquí los principales clientes son oficinistas),aunque te desaconsejo que entres a los locales ya que la mayoría están controlados por la yakuza (la mafia japonesa).Lo del tema de la prostitución es muy curioso en Japón,ya que por un lado parece que quieren mirar a otro lado como si no existiera (se supone que es ilegal aunque…¡sólo la penetración entre hombre y mujer!) pero por otro,esta zona está plagada de burdeles,tanto masculinos como femeninos (sí,sí,en Tokio hay mucha prostitución masculina,se veían un montón de prostitutos japoneses ofreciéndose a las niponas,a las extranjeras ni se nos acercan).En la parte oeste de Kabukicho se encuentra Nichome,la zona gay, y ya metiéndote en Shinjuku Sur,tienes la Takashiyama Times Square,donde se concentran un montón de tiendas.Cerca se encuentra el parque Shinjuku Gyoen,de casi 60 hectareas,con estanques con carpas gigantes.Además,también te puedes acercar a Okubo (el barrio de los inmigrantes coreanos).

 

tok16

Van pasando los días en Japón y nuestro siguiente destino tokiota es otro de sus barrios más conocidos: Shibuya.¿Cuántos cientos de veces hemos visto por televisión ese mítico paso de cebra donde miles de personas se cruzan todos los días en un ejercicio de organización perfecta? Y es que esa es una de las cosas que más me sorprendió para bien de la capital nipona.Vive muchísima gente,es cierto,pero hay un nivel de civismo tan enorme que apenas hay que esperar colas para hacer trámites de cualquier tipo,todo el mundo respeta las normas (y se recrimina duramente al que no lo hace) y la peor deshonra para alguien es faltar la atención al de enfrente.Por ello,cuando llegues a Shibuya,verás que con todo ese caos de gente,lo difícil es mantener un orden y una coherencia.Pues ellos lo consiguen,que para algo son japoneses.

Nada más salir de la estación de Shibuya,vas a darte con una de las estatuas más entrañables no sólo de Japón sino de todo el planeta:la del perro Hachiko.Para los japoneses es un auténtico heroe (y de hecho lo fue) y es una visita ineludible para los que como yo tengais animales.Hachiko fue un perro fiel hasta la extenuación.Todos los días acompañaba a su amo,un profesor universitario,hasta la puerta de la estación de tren cuando éste acudía a trabajar y todas las tardes volvía a esperarle.Pero un día su amo falleció de un par cardiaco y nunca regresó.Pese a ello y con la esperanza de volver a verle,Hachiko se quedó a vivir durante nueve largos años en la estación,con la esperanza de volver a ver su dueño.Su lealtad caló tan hondo en el corazón de los japoneses que se le levanmtaron dos estatuas,esta y la de la ciudad de Odate,y sus restos permanecen el Museo de Ciencias Naturales.Su figura se vió aún más popularizada a nivel mundial con la película que hizo Richard Gere «Hachiko,siempre a tu lado» y que pese a adaptarla a la versión norteamericana de un hombre en USA,refleja muy bien lo que implica tener un animal y lo que se puede llegar a quererlos.

to2

Shibuya es un barrio animadísimo ya que es el epicentro de los centros comerciales japoneses (el más famoso es el Shibuya 109 pero es que los hay uno detrás de otro).Volviendo al tema precios,pues insisto,me sorprendió muchísimo la cantidad de tiendas de ropa tirada en plan camisetas a seis euros y pares de zapatos por ocho y cosas así,es de las pocas veces que no me he podido traer más ropa a casa porque no podía cargar con más,no porque el dinero cundiera una barbaridad.Además,si buscas ropa y complementos súper modernos y originales,este y Harajuku es el lugar ideal para hacerlo ya que es el lugar donde vienen a nutrirse de parafernalia las lolitas japonesas y hay un montón de tiendas donde puedes encontrar desde uniformes y disfraces a chaquetas de lentejuelas, boas de plumas, sombreros de todo tipo…lo que a nosotros nos parecería un «disfraz» en Japón es visto con total normalidad.

Harajuku es el otro barrio comercial de Tokio (bueno,en Tokio…¿qué no es comercial?) pero este muchísimo más pintoresco,ya que aquí se dan cita todos los frikoides estos que vemos también por la tele,disfrazados de cualquier cosa (ahí abajo os dejo una foto como ejemplo).También es verdad que no es que vayas por la calle y vaya todo el mundo vestido así,tampoco vayamos a exagerar,pero suelen reunirse sobre todo los domingos por la mañana en el puente que lleva al parque Yoyogi.

to3

Si como digo buscais ropa así un poco freak,tanto vosotros como para regalar,que estas cosas vienen muy bien para sorprender a los amigos,entonces os recomiendo que tireis para la Takeshita Dori e inmediaciones.Está plagado de gente joven a la búsqueda de la última extravagancia (las jóvenes japonesas parecen llevar una competición entre ellas a ver quien se hace con el hallazgo más hortera) y podrás encontrar ropa bastante chula y original.Y os insisto en que a muy buenos precios,yo compré en plan botas a quince euros y lo mejor es que encima eran de buena calidad.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Tiendas de todo tipo en Harajuku
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Si vas buscando,por el contrario,ropa de marca y vestuario algo más elegante,entonces en esta misma zona acércate a la avenida Montesando,que es considerada los Campos Eliseos de Tokio o la Quinta Avenida de Nueva York:aquí se concentran todas las tiendas prestigiosas.Asi que a preparar la tarjeta de crédito,ya sabes.
 
Harajuku probablemente sea el barrio de Tokio que más opciones da diferentes para hacer,te puedes tirar aquí tardes enteras.Desde por un módico precio degustar diferentes tipos de sushi en combinaciones imposibles (o,a menos,no las combinaciones más básicas a las que acostumbramos en España) hasta ir a la caza y captura de artículos infantiles y juguetes de todo tipo (hay cientos de tiendecitas dedicadas a Hello Kitty) o descubrir la cantidad de locales de «Todo a cien yenes» (el equivalente a nuestro «Todo a un euro») que existen en Japón.Son un descubrimiento porque para cosas básicas que necesites en plan droguería o unas simples tiritas te vienen de maravilla pero es que encima venden miles de chorradas tiradas de precio que te pueden venir muy bien para llevar como regalo-souvenir.Sin embargo,una de las cosas que sí me decepcionó en Tokio fue lo de encontrar rarezas a nivel musical,en plan vinilos extrañísimos y cosas así.Quizás porque desde la llegada de internet ya tenemos acceso a comprar en cualquier lugar del mundo no encontré gran cosa que no hubiera comprado antes por la red.
 
A nivel de compras,hay otro mercado al que sin embargo se le da poca importancia en las guías,destacando otros nominoichi (los mercadillos japoneses) y,sin embargo,a mí me pareció el templo de las gangas,de hecho nos acercamos varios días a avituallarnos!Este es el mercado de Ameyayokocho,que se encuentra nada más salir de la estación de Ueno (puedes aprovechar a verlo el día que vengas a pasear por el parque de Ueno,del que hablaré más adelante), enseguida te darás de bruces con él porque se encuentra bajo las vías del tren.Su nombre viene de ame (dulce en japonés),ya que tras la segunda guerra mundial aquí se instalaron tiendas de caramelos que en realidad servían como tapadera para el tráfico negro.Puedes encontrar absolutamente de todo a precios tirados…aunque también te aviso que el 90% de los productos son Made in China,no Made in Japan.Está siempre hasta arriba de gente y habiéndolo disfrutado de día y de noche,yo me quedo con las horas del atardecer.Aprovecha para quedarte a cenar:junto a los puestos de pescado fresco,hay infinidad de restaurantes de comida asiática en los que comerás de lujo por muy bajo precio.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Y ya que estamos en el barrio de Taito-ku,pues nos vamos al parque de Ueno,el pulmón verde de la ciudad (aunque hay que reconocerle a Tokio que a pesar de sus rascacielos y de la gente apiñada por la falta de espacio se de tanta importancia a las areas verdes).Ueno fue una zona de su propiedad que el emperador Taisho «regaló» a los tokiotas en 1924 y desde entonces,al estilo de Central Park,se ha convertido en el lugar que los tokiotas eligen para desconectar de su vida frenética.Además,para el que tenga mayores inquietudes más allá de los paseos bajo los cerezos,a nivel cultural Ueno es otra perita en dulce:aquí se ubican el Museo Nacional de Tokio, Museo Nacional de Arte Occidental, Museo de Arte Metropolitano de Tokio, Museo Nacional de Ciencia de Japón, además de la Charca Shinobazu y el Zoológico de Ueno.
 
También dentro de Ueno podemos hallar uno de los lugares de meditación más atípicos de Tokio,el Santuario Toshogu (el santuario del dios-sol del Este).Se construyó en el siglo XVII y curiosamente no se erigió en honor de un dios sino de un hombre,Tokugawa Ieasu,uno de los políticos más importantes de la Historia de Japón y ayudar a la reunificación de la nación; a su persona hay dedicados templos por todo el pais.La estructura del Toshogu es muy similar a la del templo principal de Nikko,donde reposan los restos de Ieasu.Es uno de los edificios más antiguos de Tokio y uno de las construcciones sintoístas que mejor se conservan de la época Edo.Del templo Kaneiji original aún se conserva una espléndida pagoda de cinco plantas,la Gojuno-to.La entrada al templo por un camino de linternas de piedra es una auténtica maravilla.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Para purificarse antes de entrar al templo había que coger el cazo con la mano derecha, coger agua y verterla sobre la mano izquierda dejándola caer fuera de la fuente, hacer el mismo procedimiento con la otra mano, luego se coge agua con la mano derecha de nuevo y se lleva a la boca, se enjuaga uno la boca y sin tragarla se escupe fuera de la fuente y tras ese proceso ya estaríamos purificados para entrar al santuario.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Una de las curiosidades del parque Ueno es que pese a que en Japón la mendicidad es algo que apenas se conoce,es aquí donde se reunen los pocos vagabundos que hay en la ciudad.Pero incluso para estas cosas son los japoneses un pueblo súpercivilizado.Las chabolillas que se han montado están impolutas (incluso algunas tienen hasta unos pequeños jardincitos improvisados) y dentro de su humildad,son conservadas con la mayor de las dignidad y de las higienes.La mayoría de estos mendigos son ex altos ejecutivos que se vieron despedidos de sus empresas tras la crisis económica de mediados de los 90 y han preferido aislarse en esta pequeña comunidad de parias sociales antes que arrastrar a sus familias con la deshonra de la humillación de verse todos en la calle.A nuestra mente occidental le cuesta comprenderlo pero para el japonés el honor y su estatus social es lo más importante del mundo.Desde pequeños se les educa para nobuscar un beneficio propio individual,como hacemos en Occidente,sino para trabajar toda su vida en beneficio del bien común ya que esto,a la larga,derivará en el beneficio particular de cada uno de los miembros.De este modo,el japonés que es despedido por no hacer bien su trabajo no echa las culpas a la empresa sino a sí mismo,por no haber estado a la altura de lo que el grupo social exige.La mayor parte de los suicidios en el metro de Tokio están protagonizados por estos oficinistas que un día cayeron en desgracia.En un detalle bien feo de insensibilidad por parte de las autoridades locales,las familias del suicida han de pagar los retrasos que derive en la línea suburbana la muerte de su familiar.Es triste pero es así.
 
En las inmediaciones puedes aprovechar para pasarte por el Hard Rock Cafe de Ueno,está justo a la izquierda de la salida de la estación de trenes y allí puedes encontrar un montón de reliquias de gente como Elvis Presley,Kiss o Elton John.
 
Hablando de parques,vámonos al que fue uno de los rincones que más me gustaron en todo Tokio:el parque Yoyogi o Yoyogi Koen.Para llegar aquí has de bajarte en la estación de Harajuku y,sobre todo,que te coincida venir un domingo por la mañana.A lo largo de su historia,y pese a que ahora esté repleto de personajes de lo más pintoresco,sirvió como residencia de los oficiales estadounidenses e incluso como Villa Olímpica para los Juegos del ’64.Hoy en día es uno de los lugares preferidos por los tokiotas para venir a pasear con sus niños.Es de las pocas areas de Tokio donde se permite que los perros anden en libertad,aunque en esas zonas sólo pueden pasar los perros y sus amos.La mayoría de los tokiotas no pueden permitirse tener perro por sus minúsculas viviendas y,sobre todo,porque sus asfixiantes empleos no les dejan tiempo libre para sacar a los perros a pasear y hacer sus cosas.Y ahora viene la anécdota freak:ante estas ganas de querer y no poder,hay empresas que te alquilan el perro «por horas»,para que puedas sacarlo a pasear al parque.Supongo que es una forma de tener atendidos a animales de los que si no,no se ocuparía nadie pero yo que tengo dos gatos en casa,pues esto de alquilar a los animales para un ratito tampoco acabo de entenderlo muy bien.Extravagancias de los nipones.
 
Digo lo de acercaros al Yoyogi un domingo por la mañana porque como comento,es cuando allí se reunen los personajes más rocambolescos de la fauna tokiota.Lolitas, doncellas afrancesadas, cybertechnos,góticos,personajes de comics,aspurantes a actor y personajes de todo tipo y condición.Una de las cosas que precisamente me apetecía más ver era las competiciones que se montan bandas de rockabilly a la japonesa,que se llevan sus Cadillacs rosas y sus equipos de música con canciones de Stray Cats y se pican unos a otros para ver quien lo hace mejor.Se montan unas coreografías que te podrías quedar admirándoles horas.Y no es que sean los únicos que llevan a cabo su espectáculo en plena calle,verás a mucha gente cantando o realizando obras de teatro improvisadas, pero nada que se compare a este show rockero tan curioso y llamativo.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Dejando aparte esta «inusual clientela»,lo cierto es que el Yoyogi es un lugar delicioso para ir a pasear.Podrás darte incluso con alguna boda japonesa,como me ocurrió a mí,ya que muchas parejas vienen a hacerse las fotos del enlace,y a muchos niños vestidos «de domingo»,o lo que es lo mismo,con sus mejores galas niponas.De hecho,muchos de estos matrimonios también se celebran en el precioso santuario Meiji,donde nos topamos con una boda,ubicado en un bosque con 365 especies de árboles diferentes,una por cada día del año.Muchos de estos árboles tienen una especie de rayo de papel,lo que significa que son árboles sagrados porque su edad sobrepasa los cien años.Parece increible que dentro de una megaurbe como Tokio pueda existir este pequeño remanso natural (bueno,no tan pequeño,tiene más de 70.000 metros cuadrados).Para llegar al templo se atraviesa una imponente torii de madera de ciprés que es sólo la antesala de un lugar inolvidable.
 
Boda japonesa
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Los preciosos puentes de piedra del parque Yoyogi
 

to12

 
Linda niña tokiota vestida con su mejor trajecito
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Otra de las curiosidades de Japón,ya que anteriormente mencionábamos el Pachinko:las estrafalarias salas (gigantescas!) de juegos recreativos.Aquí se encuentran cabinas como las de esta foto,las purikura (la versión nipona de los «print club»).Estas máquinas son muy populares entre las adolescentes japonesas:es una especie de fotomatón donde las chicas se hacen fotos,las retocan por ordenador poniéndoles adornos y tonterías de todo tipo y luego las imprimen en pegatina.Nosotras nos hicimos unas cuantas por hacer el chorra,aunque con todas las instrucciones en japonés al principio era algo complicado enterarte del funcionamiento. Entramos en varias y había hasta que esperar cola de la cantidad de chavalinas que había pulando por el recinto dando chillidos histéricos.Para que luego digan que las japonesas no son pasionales,que hasta en sus primeras citas con los chicos les «obligan» a pasar por un invento de estos!!XD
 
Aunque en España los veamos en las puertas de muchos establecimientos chinos,en Japón también es muy popular el Gato de la Suerte,el Maneki Neko, que en japonés significa «el que invita a pasar» y que en China es conocido como Zhaocai Mao.Se puede encontrar en dos variantes.Con la pata derecha levantada,atrae el dinero a los negocios.Con la izquierda,da la bienvenida a los visitantes.Su origen radica en una leyenda que cuenta que un comerciante se encontró con una devastadora tormenta en mitad del campo.Cerca de donde se encontraba,un monje vivía en un templo con su gato.El minino le hizo señas con su pata al comerciante,quien se resguardaba del aguacero bajo las ramas de un árbol.Dos segundos después de moverse,un rayo fulminó el árbol y el comerciante comprendió que el pequeño felino le había salvado la vida.Se suelen encontrar a las puertas de muchos comercios japoneses,cuyos dueños esperan que atraigan la prosperidad.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Las barberías-peluquerías japonesas,unos locales súper especiales.Se mantienen con la bonita apariencia de antaño y parecen transportarte a épocas pasadas.Curiosamente,ese poste giratorio de colorines que señalaba la ubicación de las barberías como las cruces en las farmacias,en muchos lugares de Asia indica que ahí se encuentra…un prostíbulo.En cualquier caso,es bonito que conserven su aspecto original.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Creo que ya he mencionado antes las completísimas máquinas de refresco y bebidas calientes que puedes encontrar por todo Tokio.Son muy baratas y te vendrán de perlas para disfrutar de un tentempie tanto en invierno como en verano.Que Tokio es muy grande y hay mucho que andar.
 
Una de las mejores cosas de Tokio es que incluso siendo una ciudad tan enorme y futurista,consigue salvaguardar como pequeños tesoros barrios entrañables reducto del Japón más tradicional.Este es el caso del barrio de Nippori,el Barrio de las Telas, probablemente el que más me gustó de toda la ciudad.
 
Aunque hay gente que eso de pasear por los cementerios le da un poco de yuyu,a mí me encanta y lo cierto es que a lo largo y ancho del mundo hay cementerios que son auténticas obras de arte y no sólo lugar de descanso de gente famosa y gente que no lo es,que a fin de cuentas todos acabaremos convertidos en el mismo polvo.Visitar un cementerio japonés es una experiencia única y yo aproveché para hacerlo en varias ciudades en este viaje,no sólo en Tokio.Pero quizás este fue uno de los más bonitos que disfruté,el de Yanaka.Inundado de cerezos,es un rincón súper espiritual,donde sólo se escucha el piar de los pájaros y al que los japoneses han conseguido otorgar esa atmósfera de tranquilidad y sosiego que necesita todo viaje al más allá.Aquí reposan los restos de Tokugawa Yoshinobu,el último shogun del periodo Edo,pero pese a ello es un lugar en el que reina la calma y donde apenas hay turistas,por suerte.La calle que lo atraviesa (porque el cementerio es bien grande,no os creais) es la Sakura-Dori,flanqueada por tumbas elegantemente modeladas y donde hasta se puede encontrar una curiosa estatua de Buda en el templo Tennoji.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Una vez que hayas recorrido el cementerio, es hora de que acerques a la zona residencial de Nippori,que está al lado.Este es de los pocos lugares tokiotas que sobrevivió al devastador terremoto que arrasó la ciudad a mediados de los años 20 y los posteriores bombardeos norteamericanos en la Segunda Guerra Mundial.Se le conoce cariñosamente como el Barrio Edo y acoge más de 70 templos budistas y sintoistas.Es de los pocos barrios de Tokio donde aún se vive como en los pueblos,con los ancianos tomando el solecito sentados en los jardines y los niños jugando en las calles.En esta zona se agrupan también algunos de los ryokan más encantadores de Tokio,si aún no has acabado de cerrar el tema alojamiento.Es un lugar precioso para quedarse ya que la zona es tan tranquila que incluso es difícil ver pasar algún coche y de toda la ciudad,es el sitio donde mejor se respira el Japón más auténtico.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
Recorrido este precioso barrio,encaminate entonces a Yanaka Ginza,que es una calle peatonal abarrotada de comercios de todo tipo,principalmente de comida.Se encuentra entre dos colinas.la Ueno-dai y la Hongo-dai y da una imagen diferente de lo que son los mercados en el gran Tokio,ya que,como digo,aquí se mantiene intacta la sensación de que te encuentres comprando en un pequeño pueblo japonés.Desde incienso a teteras tradicionales,palillos de madera y kimonos de todo tipo y color,aquí todo se compra y se vende,la Yanaka Ginza es una calle repleta de colorido y con un ambiente muy especial.
 
Aprovechando el buen tiempo (solecito pese a ser diciembre),optamos por comprarnos un bento y comerlo al aire libre.El bento es muy popular en Japón,es un tipo de comida japonesa para llevar muy completo,ya que incluye un poco de todo de diferentes platos (verduras, sushi, fideos, pescado, arroz…),valen muy baratos – entre tres y cinco euros – y te apañan el tema de la comida.Los venden en mogollón de sitios,no tendreis problemas en encontrarlos.
 
En el parque donde comimos entendimos por qué los japoneses son tan cívicos:les enseñan desde niños.Aquí unos estudiantes van de «excursión» a limpiar las calles
 

to18

 
Por muy a gusto que estés con tus compis de viaje,a mí en todos los viajes largos me encanta poder disfrutar de alguna mañana sola a mi are para hacer lo que quiera sin rendir cuentas a nadie ni que me las rindan a mí.Asi que de las que íbamos,una decidió acercarse de nuevo a Akihabara a por algunas compras, las otras tres optaron por excursión a Nikko y yo decidí gastar la mañana en Ginza y los Jardines del Palacio Imperial.
 
La verdad es que Ginza tampoco me dijo gran cosa habiendo visto otros lugares tan bonitos en Tokio.Un barro muy comercial,sí,con millones de tiendas y donde tomarse un café vale un ojo de la cara y la mitad del otro.Me dí una vuelta pero como me parecía bastante aburrido,el refugio de los pijos ricachones tokiotas,enfilé hacia el Palacio Imperial,aún sabiendo que no se puede visitar por dentro ya que allí vive el emperador con su familia (sólo se abre a los visitantes el día del cumpleaños del emperador,el 23 de diciembre, y el 2 de enero, y sólo a los jardines interiores para asistir al saludo del monarca).
 
Aun así,es una visita ineludible ya que hay una parte que sí está abierta,la de Kokyo Higoshi Gyoen,los Jardines del Este,y aquí que me fuí a gastar la mañana,qué lugar más maravilloso! Es una delicia pasear recorriendo todo el perímetro del Palacio bordeando sus murallas mientras te cruzas con un montón de japoneses haciendo footing.Y observaadel impactante contraste de los edificios del Japón más tradicional flanqueados por altísimos rascacielos.
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
No quiero cerrar esta etapa de Tokio sin recomendaros dos últimas visitas.La primera es a la bahía de Odaiba (podeis ir sin problema en metro,de hecho lo bonito es admirarla mientras viajas ya que los metros son exteriores,es como ir en las vagonetas de un parque de atracciones!).Es una zona de la ciudad llena de centros comerciales y restaurantes,donde se encuentra el onsen más grande de Tokio, el Ooedo-Onsen-Monogatari,y hasta una réplica de la Estatua de la Libertad de Nueva York.
 
Y hablando de réplicas,esta es mi última recomendación:que vayas a ver la Torre Eiffel nipona o lo que es lo mismo,la Torre de Tokio.Es practicamente igual a la parisina,aunque mide ocho metros más,y la japonesa está pintada de rojo y blanco,en recuerdo a la bandera de Japón.Tiene dos observatorios,el más alto ubicado a 250 metros de altura,y lo más bonito fue que pese a ser Japón un país sintoista,por las fechas que fuimos nos la encontramos rodeada de puestecitos navideños.Una bonita y original forma de despedirnos de Tokio antes de partir en tren a nuestro próximo destino:la majestuosa ciudad de Kyoto,antigua capital y la ciudad más bonita de todo Japón.Pero eso os lo cuento en el próximo capítulo…
 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 
 

Descubre más desde Mil y un viajes por el mundo

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.