Un paseo por Ávila (más allá de las murallas)

Avila Murallas

Ávi­la es una de esas ciu­dades mar­avil­losas, tan castel­lana ella, que jus­ta­mente por su cer­canía a Madrid, a veces parece hac­er­nos olvi­dar su pres­en­cia. Y es que seguro que sois muchos los que, por pon­er un ejem­p­lo, vais con más asiduidad a Barcelona o Valen­cia que a otras ciu­dades que nos cogen a ape­nas una hora de la cap­i­tal. Aca­so porque “ya te lle­varon en el cole­gio”.

 

🚗  Cómo lle­gar a Ávi­la des­de Madrid  🚗

 

🚂  La for­ma más ráp­i­da esta vez no es el coche.  Y no sólo porque no te coja un domin­go a la vuelta un atas­co de esos tan típi­cos nue­stros de regre­so de fin de sem­ana, que es lo más prob­a­ble, sino porque en tren te pre­sen­tas en una hora y media exac­ta (y en coche tar­das unos 20 min­u­tos más yen­do por la A‑6). ¿El pre­cio del trayec­to? 21 euros ida y vuelta. Y además tienes trenes prác­ti­ca­mente cada hora salien­do des­de la estación de Príncipe Pío.

🚌  Si optas por el auto­bús, te sale más bara­to (15 euros ida y vuelta), con entre nueve y diez auto­bus­es diar­ios que salen de la estación de Mén­dez Álvaro.

🚘 Si llevas el coche (que es lo que sole­mos hac­er nosotros), olví­date de él nada más lle­gar porque la ciu­dad es muy recogidi­ta y no lo vas a nece­si­tar.

 

Ruta de un día por Ávi­la

 

Si quieres vis­i­tar Ávi­la, has de recor­dar algo bas­tante impor­tante: es la cap­i­tal de provin­cia situ­a­da a may­or alti­tud y por tan­to una de las más frías. He ido allí varias veces en invier­no y aunque es pre­cioso ver­la neva­da, con las mural­las tan blan­quitas, créeme, la vas a dis­fru­tar bas­tante más en otoño o pri­mav­era.

Aunque el títu­lo de este artícu­lo sea “Un paseo por Ávi­la (más allá de las mural­las)”, jus­to por ellas debe­mos comen­zar nues­tra visi­ta. Porque ¿qué sería de Ávi­la sin sus mural­las y de estas mural­las sin Ávi­la? Son el sím­bo­lo de la ciu­dad, orgul­lo abso­lu­to de los abu­lens­es y razón no les fal­ta ya que Ávi­la (jun­to a Segovia y Luego) for­ma parte del trío de cap­i­tales españo­las amu­ral­ladas y además dichas están con­sid­er­adas las mural­las medievales más impor­tantes de Europa y las mejor con­ser­vadas. Más de dos kilómet­ros y medio de perímetro, 2500 alme­nas, 9 puer­tas y 12 met­ros de altura. Cifras que si impre­sio­n­an aho­ra, imag­i­nad lo que lo hacían hace sig­los.

Avila Murallas

Cuán­do comen­zó a con­stru­irse la mural­la es algo que no está tan claro pues aunque las teorías más exten­di­das son las que sitúan su nacimien­to en el siglo XI, se habla de que existiera pre­vi­a­mente una mural­la romana ya que, entre otros, se hal­laron restos de muros romanos en la calle Cruz Vie­ja. Lo curioso es que para la con­struc­ción de las mural­las (que se cal­cu­la duró cer­ca de nueve años) se lle­garan a usar restos de tum­bas romanas como cis­tas (vasi­jas de cerámi­ca donde los romanos deposita­ban las cenizas de los fal­l­e­ci­dos), este­las e inclu­so ver­ra­cos, escul­turas que rep­re­senta­ban a cer­dos, vacas o toros, propias de los vetones que habitaron tier­ras abu­lens­es; los romanos se apropi­aron de estos mon­u­men­tos funer­ar­ios y algunos de ellos se pueden dis­tin­guir en la mural­la, como el del Cubo de la Mula.

En cualquier caso, lo mila­groso es que hayan logra­do sobre­vivir, pues en el siglo XIX a pun­to estu­vieron de ser der­ruidas para unificar la ciu­dad con los bar­rios exte­ri­ores. Afor­tu­nada­mente, no se llevó a cabo el proyec­to y en 1985 fueron declar­adas Pat­ri­mo­nio de la Humanidad, lo que garan­tizó su super­viven­cia por los sig­los de los sig­los. A día de hoy, aunque pertenece al Esta­do y es admin­istra­da por el ayun­tamien­to, algunos tramos son pri­va­dos al ser propiedad de igle­sias o palacetes.

Visi­ta a las mural­las: De los 2.500 met­ros de mural­la, se pueden recor­rer 1.700 por su parte supe­ri­or medi­ante cua­tro acce­sos (uno de ellos adap­ta­do para per­sonas de movil­i­dad reduci­da): Casa de las Car­nicerías (cer­ca de la cat­e­dral), Arco del Car­men (cer­ca del Archi­vo Históri­co), la puer­ta del Alcázar y la Plaza de Adol­fo Suárez (antes plaza de Cal­vo Sote­lo). Suárez, hijo adop­ti­vo de Ávi­la, tiene tam­bién una estat­ua en la plaza del mis­mo nom­bre: la pobre fue der­rib­a­da por un con­duc­tor (no adrede, que con­ste) hace un par de años y debió ser repara­da.

El horario es de 10:00 a 18:00 en invier­no (ampli­able has­ta las 20:00 en ver­a­no) y la entra­da cues­ta 5 euros, sien­do gra­tui­ta los martes de 14:00 a 16:00. Hay audio­guías disponibles en siete idiomas, en el Cen­tro de Recep­ción de Vis­i­tantes hay maque­tas para inv­i­dentes, fol­letos de lec­tura fácil para per­sonas con dis­capaci­dad int­elec­tu­al y en el Tor­reón del Hom­e­na­je hay una zona mul­ti­me­dia donde se retrans­miten doc­u­men­tales sobre las mural­las.
Avila
Mirador de Los Cua­tro Postes

👉 Una últi­ma recomen­dación: si queréis ten­er una bue­na panorámi­ca de las mural­las (y en aña­didu­ra de toda Ávi­la), podéis acer­caros al mirador de Los Cua­tro Postes, a oril­las del río Ada­ja. For­ma­do por cua­tro colum­nas dóri­c­as sin techar, es un mon­u­men­to rodea­do de mitos y leyen­das, como la que cuen­ta que el tío de Tere­sa de Jesús aquí atrapó a esta y a su her­mano sien­do niños cuan­do se escapa­ban a tier­ras dom­i­nadas por musul­manes con la inten­ción de con­ver­tir­los al cris­tian­is­mo. De Tere­sa de Jesús os hablaré más ade­lante ya que es el per­son­aje históri­co más impor­tante de Ávi­la.

Dejan­do atrás las mural­las, ya en intra­muros, vamos a comen­zar nues­tra visi­ta por la que suele ser la ama y seño­ra de las cap­i­tales de provin­cia: la cat­e­dral. Pre­ciosa en la caso de Ávi­la, la cat­e­dral de Cristo Sal­vador tiene el hon­or de haber sido la primera cat­e­dral góti­ca españo­la. Allí está enter­ra­do, jun­to a su mujer Amparo Illana, el que fue el primer pres­i­dente de la democ­ra­cia tras la dic­tadu­ra fran­quista, Adol­fo Suárez, quien había naci­do en un pequeño pueblo abu­lense, Cebreros.

En su inte­ri­or desta­can el coro y el trascoro, en los que se rep­re­sen­tan difer­entes esce­nas de los evan­ge­lios, el pre­cioso retablo de Berruguete, la fan­tás­ti­ca colec­ción de vidri­eras y el claus­tro al que se abren tres capil­las. Aparte hay un museo donde se exhiben difer­entes obras de arte como pin­turas, escul­turas y has­ta un sar­cófa­go. Como curiosi­dad, comen­tar que hace diez años se des­cubrió un pasadi­zo secre­to en la zona sub­ter­ránea de la cat­e­dral. Aún se desconoce su fun­ción orig­i­nal pero pudiera servir como vía de escape en época de guer­ra o como entra­da de sol­da­dos, ya que durante muchos años la cat­e­dral, aparte de tem­p­lo reli­gioso, cumplió otro cometi­do: el de for­t­aleza mil­i­tar que defendiera a los abu­lens­es.

Avila Catedral

 

La entra­da a la cat­e­dral cues­ta 6 euros ( 2 euros más si quieres subir a la Torre del Cam­pa­nario). ¿Nue­stro con­se­jo? Entra a vis­i­tar­la cualquier martes o miér­coles entre las 08:30 y las 09:30: la entra­da es gra­tui­ta. La desven­ta­ja es que no podrás dis­fru­tar de la audio­guía que te va descri­bi­en­do el mon­u­men­to.


Detalle de la facha­da de la cat­e­dral de Ávi­la.
La Puer­ta Norte, cono­ci­da como la Puer­ta de los Após­toles, cuen­ta con la curiosi­dad de, debido a la com­bi­nación de dos por­tadas, al trasladarse este primer acce­so des­de su ubi­cación orig­i­nal, ten­er una Coro­nación que rema­ta un Juicio Final. Tam­bién se ven esce­nas de la Últi­ma Cena o el Lava­to­rio.

Avila Catedral

La Plaza del Mer­ca­do Chico es, con difer­en­cia, uno de los  lugares más tran­si­ta­dos de Ávi­la. Son muchos los abu­lens­es que lo con­sid­er­an el autén­ti­co corazón de la ciu­dad, ya que se cree que aquí se encon­traría el prim­i­ti­vo cas­tro vetón, Obi­la, sobre el que comen­zarían a con­stru­irse los primeros cimien­tos del Ávi­la actu­al. Aquí se encuen­tra el Ayun­tamien­to y la igle­sia de San Juan ; cada viernes, fiel a la tradi­ción, se cel­e­bra el mer­ca­do de fru­tas y ver­duras que atrae a cien­tos de veci­nos y vis­i­tantes. Además hay unas cuan­tas ter­rac­i­tas, ide­ales para tomar algo en los días solea­d­os.

Plaza Mercado Chico Avila

Debo recono­cer que yo no soy muy dul­cera pero las yemas de Ávi­la, por dere­cho pro­pio, se han con­ver­tido en el mejor sou­venir que pueden lle­varse los que vis­i­tan la ciu­dad. Sou­venir con fecha de caduci­dad, eso sí, ya que son los paste­les más famosos de la provin­cia: verás que los venden por todos sitios. Huevos, canela, hari­na, limón y azú­car: poco más se nece­si­ta para la con­fec­ción de una repostería sim­ple pero efec­ti­va. Se dice que en Ávi­la las mejores yemas se encuen­tran en la pastel­ería La Flor de Castil­la, que para algo fue la que las “inven­tó” hace más de 150 años.

Yemas Avila

Aunque Ávi­la sea una ciu­dad pequeña, cuen­ta en su haber un buen puña­do de pala­cios y palacetes que merece la pena reseñar; son muchos los que se hacen esta “ruta palac­i­e­ga” para des­cubrir las entrañas de Ávi­la. En el caso de Ávi­la hay que destacar la curiosa cir­cun­stan­cia de que estas casas seño­ri­ales, pertenecientes a famil­ias adin­er­adas que solían ten­er miem­bros mil­itares, con­sti­tuían un segun­do cin­turón defen­si­vo tras las mural­las, por lo que se con­struían muy cer­ca de ellas. Entre ellas desta­can la casa de Blas­co Núñez Vela, la de la famil­ia Almarza, la del regi­dor Ochoa Aguirre o el Pala­cio Epis­co­pal (que podéis ver aquí aba­jo).

Palacio Episcopal Avila

Fuera de las mural­las hay más pala­cios como la Casa de las Car­nicerías, la Casa de la Mis­eri­cor­dia, la Casa de los Deanes, el Pala­cio de los Ser­ra­no o el Pala­cio de los Polenti­nos. No hay que olvi­dar la visi­ta a la Basíli­ca de San Vicente.

La Puer­ta del Alcázar es una de las más pop­u­lares de Ávi­la. Es una de las nueve entradas a la ciu­dad a través de las mural­las.

Puerta Alcazar Avila

Aunque hay otra escul­tura más reciente, inau­gu­ra­da hace cin­co años en la Plaza de la San­ta, y otra más en la plaza de San­ta Tere­sa, la más cono­ci­da es esta que se encuen­tra a las puer­tas de la mural­la. La patrona de Ávi­la es muy ven­er­a­da por los locales, que sue­len acer­carse aquí a dejar­le flo­res. La inau­guró el Papa Juan Pablo II cuan­do vis­itó Ávi­la en 1982.

San­ta Tere­sa de Jesús (a la que se han ded­i­ca­do infinidad de obras, quizás quien mejor la rep­re­sen­tó fue en una serie para Tele­visión Españo­la la actriz Con­cha Velas­co). Se puede hac­er un recor­ri­do sigu­ien­do sus pasos por el con­ven­to de San­ta Tere­sa (la que fue su casa natal), la igle­sia de San Juan Bautista (donde fue bau­ti­za­da), el con­ven­to de Nues­tra Seño­ra de Gra­cia (donde fue inter­na­da con­tra su vol­un­tad) o el Monas­te­rio de la Encar­nación, lugar en el que pasó casi 40 años de su vida.

Además, la ciu­dad de Ávi­la ha crea­do un Cen­tro de Inter­pretación de la Mís­ti­ca a raíz de su figu­ra. Tere­sa de Jesús fue cono­ci­da por ataques mís­ti­cos que, según se dice, le llev­a­ban a lev­i­tar, aunque prob­a­ble­mente todos estos esta­dos alu­ci­na­to­rios tuvier­an más que ver con su esta­do men­tal y prob­a­bles ataques epilép­ti­cos, aunque nun­ca se llegó a dilu­ci­dar del todo cuál era la patología exac­ta que dom­ina­ba sus actos.

Estatua Santa Teresa Avila

Otra de las estat­uas se encuen­tra, como comenta­ba, en la pop­u­lar­mente cono­ci­da como la plaza del Mer­ca­do Grande. Esta plaza ha sido el cen­tro de la polémi­ca local ya que, con­sid­er­a­do el corazón de Ávi­la y con sus car­ac­terís­ti­cas casitas con sopor­tales, habi­en­do pres­en­ci­a­do en el pasa­do los juicios de la Inquisi­ción de Torque­ma­da, hoy en día ha vis­to trans­for­ma­da su apari­en­cia con un edi­fi­cio mod­ernista de Rafael Mon­eo. Bajo mi opinión, deberían haber­la deja­do como esta­ba.

Avila estatua santa Teresa

La igle­sia de San Pedro es una de las más boni­tas de la ciu­dad (y tam­bién de las más antiguas, de hecho ape­nas se tienen datos del comien­zo de su con­struc­ción en el siglo XII). Se encuen­tra a las afueras de la mural­la y des­de que fuera declar­a­da Mon­u­men­to Nacional en 1914 ha pasa­do por varias restau­ra­ciones debido al mal esta­do de algunos de sus ele­men­tos.

Iglesia San Pedro Avila

Me encan­ta esta estat­ua que iden­ti­fi­ca a Ávi­la como inte­grante de los seis pun­tos clave del Camino de la Lengua Castel­lana, jun­to a Sala­man­ca, San Mil­lán de la Cogol­la (La Rio­ja), Alcalá de Henares, Silos y Val­ladol­id. En la base de la escul­tura se ha colo­ca­do la frase ‘gran cosa es el saber y las letras para todo’, obra de San­ta Tere­sa. La escul­tura se encuen­tra en un lugar pre­cioso para hac­er un des­can­so, el Jardín del Ras­tro. El nom­bre viene de que antigua­mente al final del paseo se ubi­ca­ba el matadero y al lle­var la carne del matadero a la plaza del mer­ca­do, esta iba dejan­do “ras­tro”. Des­de aquí, a lo lejos, se puede divis­ar la panorámi­ca de la Sier­ra de Gre­dos.

Avila estatua camino lengua castellana

Puedes moverte por el cas­co antiguo en tuk-tuk, esos curiosos vehícu­los que tan­to hemos usa­do en el sud­este asiáti­co. Hacen rutas guiadas por den­tro y fuera de la mural­la con audio­guías en var­ios idiomas.

⭐ Las Jor­nadas Medievales de Ávi­la (que este 2020 cumplen su XXIII edi­ción) son uno de los even­tos más intere­santes de la ciu­dad. Las calles de la antiquísi­ma Ávi­la son el esce­nario per­fec­to para orga­ni­zar esta vibrante feria que ante­ri­or­mente se conocía como Mer­ca­do de las Tres Cul­turas ya que antigua­mente cris­tianos, judíos y musul­manes se repartían el com­er­cio. Actual­mente más de 350 puestos y ten­deretes mues­tran sus pro­duc­tos arte­sanales, com­bi­nan­do la ven­ta con difer­entes activi­dades como pasacalles, tor­neos, músi­ca y rep­re­senta­ciones históri­c­as. El lugar ide­al para acer­carse al pasa­do de Ávi­la y de paso degus­tar algu­nas de las deli­cias gas­tronómi­cas abu­lens­es como las patatas revol­conas, las alu­bias de Bar­co de Ávi­la, la sopa castel­lana o el coci­do morañego.

🍴¿Dónde com­er?🍴

Nues­tra recomen­dación está clara: en Soul Kitchen. Si el día acom­paña, inten­ta sen­tarte en la ter­raza, ubi­ca­da en un acoge­dor calle­jón escon­di­do a la vista de los transeúntes. Si hace frío, entonces refú­giate den­tro: el salón es pre­cioso.

Recomend­able reser­var ya que des­de que se abrió en el año 2013, este es uno de los restau­rantes con más éxi­to de Ávi­la. ¿Los motivos? Un ambi­ente encan­ta­dor, unos camareros ama­bilísi­mos y una car­ta excep­cional, con platos real­mente orig­i­nales: nos quedamos con sus fab­u­losas ham­bur­gue­sas arte­sanas (ya sabéis que la carne de Ávi­la está con­sid­er­a­da de las mejores del mun­do ¿quién no conoce el chuletón de Ávi­la?), el atún de ale­ta amar­il­la y unos postres espec­tac­u­lares para los que nece­sitéis acabar la vela­da con una bue­na dosis de azú­car.

Soulkitchen

Aquí ten­drás ocasión de catar la cerveza Ter­ra Levis, crea­da por el proyec­to arque­ológi­co de dicho nom­bre y que orga­ni­za vis­i­tas guiadas por la sier­ra de Ávi­la para vis­i­tar excava­ciones.

Cerveza Terra Levis

Con­tac­to:

C/ Caballeros 13  📞  920 21 34 83    📭 soulkitchenavila@gmail.com

 


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