Castle d'Oultremont

Como bien os comentaba en el artículo que en su día dediqué a mis viajes por Holanda, después de España (y probablemente Portugal) este es el país de Europa que mejor conozco ya que he ido allí cerca de treinta veces. Pueden parecer muchas para un país con una extensión tan pequeña pero lo cierto es que está lleno de rincones sorprendentes… ¡y los que aún me quedarán por descubrir! Por este motivo he querido escribir un reportaje en el que os muestro muchos lugares que tal vez no sean tan conocidos ni publicitados pero que hacen de Holanda una nación fascinante. Que ustedes los disfruten.

 

Holanda

 

Giethoorn

Giethoorn

A Giethoorn no sólo te le descubrimos en el artículo dedicado a nuestros viajes por Holanda sino también a otro en el que recorríamos ciudades donde viven tan felices sin coches. Y es que este espectacular pueblo holandés, considerado por muchos el más bonito del país, no sólo no tiene coches sino que casi tampoco calles, por lo que evidentemente sería algo complicado conducir. Sus habitantes, poco más de 2500, se trasladan de un lado a otro en bicicleta, cruzando de puente en puente, o en el medio de transporte más común, las barcas.

Los vecinos de Giethoorn ven de lo más normal ir navegando a comprar el pan o a tomar café a casa de los amigos. Están más que acostumbrados desde la infancia. Y es que aquí las casas están construidas sobre minúsculas isletas separadas por cientos de canales. Lo curioso ya no es sólo moverse de un lugar a otro en barca sino que además en invierno estos canales se hielan y entonces te trasladas patinando. Vamos, que los habitantes de Giethoorn acabarán olvidándose en el futuro de lo que significa caminar.

Kruisherenhotel

Kruisherenhotel

Avisamos que alojarse aquí barato no es (a una media de 215 euros la noche)  pero la experiencia merece la pena. Y es que no todos los días puede uno darse el capricho de despertarse en una iglesia gótica del siglo XV. Es lo que ofrece el Kruisherenhotel, uno de los alojamientos más curiosos de Europa. Se encuentra en la ciudad de Maastricht y ofrece a los afortunados clientes 60 habitaciones de lujo en el mejor de los escenarios.

Biblioteca Book Mountain

Libreria Spijkenisse

Nos vamos a las afueras de Rotterdam, más concretamente a la localidad de Spijkenisse, para adentrarnos en uno de los lugares más sorprendentes de Holanda. Se trata de la biblioteca local Book Mountain, una gigantesca estructura de cristal que, como su nombre indica, parecería intentar emular a una montaña de libros. Pero en realidad los arquitectos que la diseñaron pretendían recordar a esas miles granjas que durante años plagaron este área y que fueron sustento de la economía rural. Con una superficie de más de 9000 metros cuadrados, se ha convertido en la mayor atracción turística de la zona. Y además (y lo más importante): invita a leer.

Laberinto de Drielandenpunt

Drielandenpunt

La pequeña ciudad de Vaals es una excepción en Holanda por dos motivos. El primero, que aquí se encuentre el punto más alto del país, una colina de poco más de 300 metros (ya sabéis que los Países Bajos se llaman así por algo). El segundo, que aquí podamos disfrutar del laberinto de Drielandenpunt, el mayor del país. Inaugurado hace 30 años, ha visto pasar por aquí no sólo a miles de visitantes sino también la celebración de importantes eventos como festivales, juegos ecuestres o conciertos de orquesta.

Templo egipcio de Taffeh

Taffeh

Igual que en Madrid tenemos el templo de Debod (al que dedicamos este artículo), en Holanda también tienen un templo egipcio, el de Taffeh (o Taffa), convertido en el edificio más antiguo del país. Éste también fue regalado por el gobierno de Egipto en agradecimiento por la ayuda prestada para poder trasladar el templo de Abu Simbel a 200 kilómetros de distancia de su emplazamiento original  debido a la construcción de la presa de Assuan. Y al contrario que nuestro Debod, el de Taffeh no se encuentra al aire libre, sino protegido de las inclemencias del tiempo y la contaminación en el Museo Real de Antigüedades de Leiden.

El templo ha sido ubicado en el hall de entrada del museo, por lo que los visitantes no han de adquirir ticket si quieren admirarlo (lo cual es un detallazo): esta fue una de las dos condiciones (la otra la de permanecer a cubierto) que impuso el gobierno egipcio para su traslado. El templo de Taffeh vive, por tanto, una «jubilación» de lo más reposada después de haber servido como sede de culto a la diosa Isis, templo cristiano e islámico, vivienda de familias e incluso un establo.

Cementerio de Beth Haim

Beth Haim

En la pequeña ciudad de Ouderkerk aan de Amstel tenemos el cementerio judío más antiguo de Holanda. Data del año 1614 y acoge 28.000 tumbas, la mayoría de ellas pertenecientes a judíos que emigraron de Portugal, huyendo de la persecución que sufrían en la Península Ibérica ; por dicho motivo la mayoría de las lápidas cuentan con inscripciones en tres idiomas (hebreo, holandés y portugués).

El cementerio se construyó adrede ya que pese a que en el siglo XVII a los judíos se les permitía practicar su religión, se les negaba ser enterrados dentro de los límites de Amsterdam. Como los cuerpos debían ser enterrados en un periodo máximo de 24 horas, se buscó un terreno cercano, a donde podía accederse fácilmente en remolcador.

Beth Haim (que, curiosamente, significa Casa de la Vida) sufre, pese a su importancia histórica, una dejadez preocupante, con tumbas devoradas por el moho y la hierba. Debemos recordar que el suelo holandés es mucho más blando y poroso que los de otros países, debido a la humedad, por lo que el cementerio parece ir hundiéndose poco a poco. Curiosamente, hay otro cementerio judío con el mismo nombre en la colonia holandesa en el Caribe, la isla de Curaçao.

Hotel Inntel Zaandam

Hotel Inntel Zaandam

A apenas quince minutos de trayecto en tren desde Amsterdam se encuentra la ciudad de Zaandam. Son muchos los que vienen al lugar natal del futbolista Ronald Koeman a disfrutar del pintoresco paisaje que ofrecen los cientos de molinos de viento (paisaje que en su día ya enamoró a Claude Monet). Y aprovechando este tirón turístico, se añadió una nueva atracción para los visitantes: un hotel que es un homenaje absoluto al ingenio arquitectónico más alocado.

El hotel Inntel Zaandam se encuentra justo al lado de la estación de tren y su fachada está formada por cerca de 70 casas típicas holandesas, apiladas para moldear este curiosísimo edificio. Las propias habitaciones también están decoradas con pinturas sorprendentes de la vida holandesa, rivalizando con la visión rompedora que ofrece el exterior. Habitaciones a partir de 130 euros.

Brouwerij’tij

Brouwerij’t IJ

Dicen de ella que es una de las cervecerías más espectaculares del mundo y damos fe de que es cierto. He ido a visitarla en varias ocasiones y siempre me sigue sorprendiendo su majestuosidad. Lleva abierta desde el año 1985 en Amsterdam, en una antigua casa de baños, junto al molino De Gooyer, donde precisamente se lleva a cabo el proceso de elaboración de la cerveza. La Brouwerij’tij es una de las primeras breweries que se abrieron en Holanda y sus cervezas, ocho variantes diferentes, gozan de una buenísima reputación.

Homomonument

Homomonument

Que Holanda, y especialmente Amsterdam, es un país líder en la lucha por los derechos LGTBI es algo que nadie cuestiona. A principios de los años 60 dio un ejemplo de mentalidad liberal legalizando el adulterio o el aborto y así mismo fue el primer país del mundo en aprobar el matrimonio homosexual, con derechos de adopción incluido. Por ello no es de extrañar encontrarse en Amsterdam con un monumento tan emotivo como el Homomonument: el nombre lo dice todo.

Inaugurado en 1987 y formado por tres triángulos de granito (puedes ver uno de ellos a la izquierda de la fotografía cubierto de flores y es recuerdo del triángulo rosa que los homosexuales debían llevar sobre la  ropa en los campos de concentración), recuerda a todos los gays y lesbianas que han sido perseguidos, torturados e incluso asesinados durante cientos de años de represión incomprensible.

Tienda El Museo del Queso

Cheese Museum

Sabemos que no es un museo del queso en el sentido estricto (para eso ya tenemos el de Alkmaar) pero debería serlo. Porque pocos sitios vas a encontrar en Holanda con tal cantidad de variantes de queso por metro cuadrado. Y es que Holanda, uno de los países con mayor y mejor tradición quesera, ofrece para los queseros como yo lo más parecido a un Edén gastronómico. Sólo hay que mencionar nombres de pueblos como Edam o Gouda para saber de qué estamos hablando.

El caso es que si no puedes ir al Museo del Queso de Alkmaar que comentábamos y sólo tienes tiempo para una escapada rápida a Amsterdam, te recomendamos pasar por aquí para conocer un poco más de la historia del queso holandés, degustar gratuitamente unas cuantas variedades y de paso llevarte de vuelta a España unos cuantos souvenirs queseros. Tu estómago te lo agradecerá.

Oudemanhuispoort

Oudemanhuispoort

Siempre comento que en pocos lugares soy tan feliz como en el interior de una librería o de una biblioteca. Por ello debo confesar de una de mis debilidades en Amsterdam es este callejón, Oudemanhuispoort, que podríamos traducir como el Corredor de la Casa del Viejo. Forma parte de la Universidad y es una callecita encantadora que desde el año 1886 se dedica a ofrecer a holandeses y turistas uno de los mayores placeres que pueda existir: la lectura. Decenas de mesitas de madera entre las que antiguamente deambulaba un genio como Vincent Van Gogh, haciendo lo mismo que nosotros: buscar joyas escondidas entre miles de libros de segunda mano.

Our Lord in the Attic

Iglesia clandestina

En pleno centro de Amsterdam se encuentra escondido uno de los lugares más curiosos del país. Es una iglesia camuflada en una buhardilla (de hecho, su nombre,  Ons’ Lieve Heer op Solder , significa Nuestro Señor de la Buhardilla).Esta iglesia se construyó, uniendo tres salas en lo alto de un edificio, en el siglo XV y en la más absoluta clandestinidad, ya que en Holanda en aquella época estaba prohibido el culto católico. La mandó construir un comerciante en 1661 y durante más de dos siglos sirvió como refugio para los que querían seguir practicando su religión sin miedo a ser detenidos. Después acabó convirtiéndose en uno de los museos más antiguos de la ciudad (y también de los más sorprendentes).

Museo de la Tortura

Museo Tortura

A lo largo de nuestros viajes hemos tenido la oportunidad de conocer algunos museos dedicados a la tortura ejercida por el hombre para doblegar a sus semejantes. Las excusas pudieron ser diversas (imposición religiosa, guerras, prejuicios moralistas, técnicas de interrogatorios…) pero el resultado es el mismo: una crueldad absolutamente injustificable. El Museo de la Tortura de Holanda fue precisamente el primer museo de este tipo que conocí, precisamente la primera vez que viajé a Holanda cuando tenía 17 años. Después de aquello, en posteriores visitas he regresado varias veces, fascinada por los niveles de maldad que puede alcanzar la retorcida mente del ser humano.

Debo advertir, eso sí, que pese a que en mi opinión los aparatos de tortura que se exponen, así como cuadros y pinturas que muestran los métodos utilizados para doblegar a los desafortunados prisioneros, muestran una interesante parte de nuestra historia (pese a que al mismo tiempo esta pueda resultar repulsiva), este no es un lugar recomendado para mentes impresionables. Tenlo en cuenta.

Parque temático de Efteling

EF

Es el mayor parque temático de los Países Bajos y uno de los más visitados de toda Europa desde que se inauguró en el año 1952. Un lugar que es una oda a la fantasía y que deja volar la imaginación, inspirado en los cuentos de hadas y dividido en cinco «reinos»: el reino salvaje, el misterioso, el de la magia, el de la fantasía y el de la aventura. Todo ello con un ambiente menos comercial que el que ofrecen otros parques como Eurodisney y sí más conectado con ese aire bohemio que tenían los cuentos de nuestra infancia.

Precisamente la sección del parque más antigua, la del Bosque de los Cuentos de Hadas, es la que narra esos relatos que nos ilusionaban de niños. Caperucita Roja, Hansel y Gretel, Pulgarcito, Pinocho… todos están aquí representados, cuentos populares que en su día se internacionalizaron y que hoy son conocidos por niños de todo el mundo. Por otro lado se encuentran las atracciones, para niños y mayores, así como un montón de espectáculos que constantemente se van renovando. 

In’t Aepjen

Int Aepjen

Algo que me encanta de Amsterdam es que es una ciudad donde a veces el tiempo parece haberse detenido, con casitas construidas hace varios siglos y establecimientos que milagrosamente han cambiado poco desde que se fundaron. Esa es la sensación que tienes cuando entras en In’t Aepjen, uno de los pubs más antiguos de Holanda (se inauguró en 1519). Te sorprenderá ver el bar plagado de monos de todo tipo (de peluche, de cerámica, en ilustraciones), debido a la leyenda (que parece tener mucho de verdad) que cuenta que los marineros, cuando se quedaban sin dinero para pagar las rondas, saldaban la deuda con animales exóticos que traían de sus viajes, especialmente pequeños monitos saltarines.

New Ocean Paradise

New Ocean

Este es de esos lugares kitsch cuya existencia no sabes si te fascina o te repugna. Y es que el New Ocean Paradise, ubicado en el puerto de Rotterdam, tiene el honor de ser el hotel más hortera de Holanda. Porque aunque en su día se construyó intentando asemejarlo con un palacio flotante chino, en la práctica el proyecto acabó siendo algo cutre y tiene fama de tener unas habitaciones sucias y malolientes. Pero lo que nadie puede negarle es que supone toda una sorpresa visual para el que va tranquilamente caminando y de repente se lo encuentra sin esperarlo.

Selexyz

SE

En Maastricht tuvieron hace años una idea maravillosa. Convertir una iglesia gótica del siglo XIII en una de las librerías más bonitas de Europa. La Selexyz Dominicanen, que ejerció como iglesia hasta inicio del siglo XIX, se usó después como almacén de bicicletas y galería de arte, antes de ser injustamente abandonada durante bastantes años. Pese a que su estado era deplorable, un valiente equipo de arquitectos se empeñó en reconvertir su interior y así se dio forma a esta increíble librería por la que cada año pasan más de 700.000 clientes.

Molinos de Kinderdijk

Kinderdijk

Que Holanda es tierra de molinos no le sorprende a nadie. Pero no por ello su silueta en el horizonte deja de constituir un elemento de lo más peculiar. Son uno de los grandes orgullos holandeses (no obstante tienen el título de Patrimonio de la Humanidad) y se encuentran a las afueras de Rotterdam, en la ciudad de Dordrecht. Tres de ellos se encuentran abiertos al público (aunque, como imaginarás, su interior no es demasiado grande) y hay la opción de tomar un pequeño crucero que te permitirá disfrutar de la panorámica de los molinos desde el agua.

Pythonbrug

Pythonbrug

Amsterdam, conocida también como la Venecia del Norte y surcada por cientos de canales, está llena de puentes. De todos los tamaños y colores. Entre todos ellos destaca este, el Pythonbrug, el Puente Pitón, llamado así por asemejarse a una serpiente. Enlaza la la isla de Borneo con la península de Sporenburg desde hace más de 20 años y su llamativo aspecto fue utilizado para atraer a los turistas a barrios menos conocidos de la ciudad.

Casas Cubo de Rotterdam

CC

Se las conoce como Kubuswoning , las Casas Cubo, y son una de las grandes atracciones arquitectónicas de Rotterdam. A mediados de los años 70 la ciudad intentaba modernizarse con proyectos modernos e innovadores y una década después se dio forma a este bloque de viviendas que pretenden simular un bosque de casas-árbol. Son un total de 38 viviendas. Viviendas, sí, porque aquí dentro se vive, no son oficinas ni salas de exposiciones. Los inquilinos han debido desarrollar su ingenio para adaptarse a la extraña forma de sus hogares ya que no todos los muebles encajan. Un inconveniente menor si lo comparas con el privilegio de tener tu morada en un  lugar único en el mundo.

Fort Bourtange

Bourtange

En Europa es común encontrar antiguas fortalezas con forma de estrella. Fue un diseño muy popular en épocas en la que guerrear era el pan nuestro de cada día, con multitud de recovecos y alteraciones de nivel que complicaban el asedio al que les sometía el enemigo. Buen ejemplo de este tipo de fortificaciones es el Fuerte Bourtange, situado en el pueblo del mismo nombre. Su construcción se finalizó hace más de 400 años y se llevó a cabo precisamente para repeler los ataques de las tropas españolas.

Corpus Museum

Corpus

Estamos en la ciudad de Oegstgeest, donde se halla uno de los museos más curiosos de Europa: el Museo del Cuerpo Humano. ¿Recordáis la película «El chip prodigioso»? Pues la visita al Corpus Museum te va a proporcionar una experiencia similar. Un paseo por el cuerpo humano en un curioso edificio cuyo exterior también tiene forma de persona. Es  una exposición la mar de didáctica, en la que no sólo los niños sino también los adultos aprenderemos un montón de cosas acerca de cómo funciona nuestro organismo. 

El Kremlin de Winkel

KW

¿Sabéis que Holanda también tiene su propio Kremlin? Tal vez no sea tan grande ni colorido como el de Moscú pero también tiene su encanto. Ger Leegwater, un fanático de la arquitectura rusa, al jubilarse creó su propio Kremlin particular a las afueras del diminuto pueblo de Winkel. Una capilla en la que de vez en cuando se celebran bodas, una fuente dedicada a Neptuno, torres barrocas, estatuas, jardines… todo tiene cabida en esta particular construcción. 

Evoluon

EV

Imagínate. Ir conduciendo por la noche y, de repente, encontrarte allí a lo lejos un platillo volante. Más de un susto se habrán llevado los que llegan por primera vez a Eindhoven y pasan cerca de Evoluon, un futurista centro de conferencias que pese a haber sido construido en 1966, continúa siendo uno de los edificios más innovadores de la ciudad. 

Las casas más estrechas del mundo

Singel 7

En el número 7 de la calle Singel de Amsterdam encontramos la que está considerada la casa más estrecha del mundo: apenas un metro de ancho, prácticamente lo que mide la puerta trasera. Y no es la única vivienda «delgadita» de la ciudad. En las calles Oude Hoogstraat y Kloveniersburgwal podemos encontrar otros curiosos ejemplos. E incluso un callejón que tampoco supera el metro de ancho, Trompettersteeg, en pleno Barrio Rojo.

El Museo del Arte Fluorescente

 Electric Ladyland

Al igual que en Las Vegas se enorgullecen de contar con un museo dedicado a las luces de neón, en Holanda tienen su propio museo de arte fluorescente: Electric Ladyland. Si no fuera porque no lograrías disfrutar en toda su intensidad de las obras expuestas, te aconsejaríamos entrar con unas gafas de sol. Unas obras que además tienen la particularidad de cambiar de color dependiendo desde el ángulo desde el que las mires 

Rem Eiland

RE

Amsterdam continúa sorprendiéndonos con lugares de lo más insólitos. Entre ellos, esta plataforma que se trajo desde Irlanda y que acabó convirtiéndose en un restaurante que actualmente ofrece algunas de las mejores panorámicas de la ciudad. Se encuentra en el puerto de Houthaven y anteriormente fue una emisión pirata de radio y televisión. En el restaurante trabaja uno de los chefs con mejor reputación del país, Bobby Rust, y aún así los menús son de lo más asequibles, con un precio de 46 euros por cuatro platos. 

Museo Tot Zover

Tot Zover

Aunque a priori pueda parecer algo tétrico, el Museo Tot Zover es uno de los más curiosos de Holanda. Por factores culturales condicionados por la imposición del catolicismo, en Occidente la visión de la muerte es mucho más triste y siniestra que en otros lugares del mundo. Pero al mismo tiempo este oscurantismo supone una atracción de amor-odio por parte de mucha gente, así que no nos extraña que esta exposición reciba cada vez más visitantes. Desde el embalsamiento a los rituales de enterramiento en diferentes culturas o los objetos asociados al proceso del fallecimiento, este museo te lleva a un paseo por la relación, a veces anómala, que las personas tienen con el mundo desconocido del más allá.

Puente de Moses

Moses

Estamos acostumbrados a cruzar los puentes sobre el agua pero no por en medio de ríos o canales. Y es aquí cuando encontramos la justificación de su nombre (Moisés), ya que en efecto te parecerá estar caminando sobre las aguas. El puente se construyó con la intención de acceder al Fuerte de Roovere y para ello había que atravesar un foso, el mismo que en la antigüedad protegía a los soldados holandeses de los ataques de ejércitos franceses y españoles. De este modo se intentó construir un puente casi invisible (en realidad es un paso) para preservar el diseño original de las fortificaciones.

Roze Kasteel

Castle d'Oultremont

¿Un castillo de color rosa? ¡Madre mía, mis sueños cumplidos! Pero reconozcamos que el tema tiene truco ya que con este color fue pintado a en los años 80. El castillo, construido hace 800 años, se encuentra situado entre los pueblos holandeses de Nieuwkuijk y Drunen, y curiosamente, a partir de 1989 formó parte de un parque temático para niños, el Land von Ooit. El parque acabó cerrando por problemas económicos pero el castillo se mantuvo con esta peculiar indumentaria.

1 comentario

  1. Un post magnífico, muchas gracias por compartirlo y dar tantas ideas y detalles para futuras visitas

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