Castillo Colomares

En uno de nuestros viajes por Andalucía quisimos ir a visitar uno de los lugares más insólitos de España: el castillo de Colomares. En realidad, Juan ni siquiera sabía de su existencia, por lo que quise darle una sorpresa y no especificarle dónde íbamos realmente. Simplemente metimos en el GPS la dirección… y tendríais que haber visto su cara cuando nos desviamos de la autovía que une Cádiz con Málaga, después de conducir por varias urbanizaciones, y vimos desde lo alto, con el mar de fondo, este castillo de cuento. Vamos, que todavía recuerdo perfectamente el «¡¡joooooderrrr!!» que salió de su boca. Y no era para menos. El castillo de Colomares es una de las construcciones más inesperadas de nuestra ya de por sí curiosa arquitectura. Tanto como para que el equipo de búsqueda de localizaciones de «Juego de Tronos» se planteara incluirlo en la serie (aunque al final se decantaron por otros lugares). 

Colomares

Para entender esta obra tan singular, única en su especie, debemos aprender a situarnos en la época en que el proyecto comenzó a tomar forma. Estamos en el año 1987, a sólo un lustro de que se cumplan 500 años del descubrimiento de América. Y tenemos al doctor Esteban Martín, quien durante casi 30 años (desde los 50 hasta los 80), vivió en Estados Unidos ejerciendo de ginecólogo en Chicago. Durante su estancia allí, se quedó muy impactado acerca de cómo se contaba la historia de España en otros países diferentes al nuestro. Consideraba que en muchos casos se ofrecía una versión distorsionada de los hechos. Y aunque nunca quiso posicionarse, defendiendo si la llegada de los españoles a las Indias Occidentales fue algo bueno o malo, sí comenzó a forjarse en su cabeza una idea: la de construir un monumento único que conmemorase aquel acontecimiento. Y vaya si lo consiguió: 1.500 metros cuadrados nada más y nada menos. El mayor monumento dedicado a Colón del mundo.

Castillo Colomares

El doctor Esteban, aparte de la de ginecología, tenía la carrera de arquitectura, aunque nunca llegó a ejercer (pero, por ejemplo, sí llegó a diseñar la casa donde pasaría buena parte de su vida). Era también un buen dibujante y amante de los edificios y las construcciones grandiosas, por lo que este cocktail de inquietudes acabó dando forma a un proyecto colosal. Aunque no tuvo claro dónde lo ubicaría hasta que a principios de los años 70 vino de vacaciones a la Costa del Sol y se quedó enamorado de Benalmádena. Era el año 1971 y el doctor decidió comprar un terreno en lo alto de una colina, para en un principio construirse una casa en la que retirarse cuando se jubilara. 

Colomares

Años más tarde, a mediados de los 80, aquella idea de construir un monumento conmemorativo seguía dándole vueltas en la cabeza. Tal vez tuviera más sentido hacer este homenaje a Colón en otros lugares que tuvieran una mayor conexión histórica con el descubrimiento de América como Sevilla o Palos de la Frontera, de donde zarparon las tres naves. Pero el doctor sabía que debía adaptarse a los medios y presupuestos con los que contaba. Y teniendo en propiedad esta finca, qué mejor lugar para llevar adelante su singular plan. Con vistas al mar Mediterráneo. Que tampoco es cosa mala.

Castillo Colomares

Previamente al inicio de las obras, Esteban Martín invirtió muchos años de su existencia a la investigación de la historia colombina: se dice que después de Jesucristo, Colón es el personaje histórico al que más libros se han dedicado. El hijo de Esteban, Carlos, heredó este interés de su padre y se licenció en Historia y Turismo, ya que sabía que con el tiempo acabaría dedicándose a mostrar al mundo el maravilloso legado que nos dejó su progenitor. Y así es: la mayoría de los días puede encontrársele en la puerta de entrada, dispuesto a relatar la historia de esta maravillosa obra. Junto a su perrita inseparable, Chloe, la mejor anfitriona de la provincia de Málaga.

Para llevar a cabo el proyecto, Esteban unió fuerzas junto a dos oficiales de albañilería, Domingo Núñez y Juan Blanco, que venían de dos pueblos cercanos, Mijas y Alhaurín el Grande. Ellos dos se encargarían de la construcción más básica y el doctor de añadir todos esos complementos (miradores, jardines, fuentes) que han dotado de una vistosidad envidiable al castillo de Colomares. Todos estos complementos fueron tallados a mano (un trabajo de chinos), con toda la paciencia del mundo. Se tardaron siete largos años en finalizar el 90% del proyecto, ese otro 10% restante (del que desconocemos su contenido) quedó pendiente, ya que la economía no daba para más. Hay que matizar que la construcción de Colomares tiene más mérito si cabe al tenerse en cuenta que nunca se recibió ninguna subvención, ni pública ni privada, y todo el dinero salió de los ahorros de este médico. Pese a que escribió infinidad de cartas a instituciones de todo tipo. Pero ninguna de ella creyó en el proyecto. Y seguro que más de una ahora se está tirando de los pelos.

Colomares

A Colón se le representa casi siempre apuntando con un dedo al horizonte. Hay estatuas de él repartidas por todo el mundo (quizás la más conocida sea la de Barcelona) y por dicho motivo Esteban quiso plantearse un monumento diferente que rompiera esquemas. Porque cuando se visita Colomares, no estamos ante «sólo» un castillo sino ante un libro de piedra que nos va contando poco a poco las líneas de aquel viaje. La idea desde el primer momento fue buscar la interacción humana con el visitante. Todo ello, mezclando en un cuento de fantasía estilos dispares como el gótico, el románico, el bizantino o el mudéjar. Una borrachera para los sentidos.

Por poner de ejemplo un símbolo de lo más descriptivo, aquí puede verse la réplica de la proa de una de las tres carabelas, apuntando al oeste, donde se encuentra América. Se trata de la bellísima Fuente de la Esperanza, una representación en roca de la partida de los tres barcos hacia tierras desconocidas.  Está dedicada al capitán de La Pinta, Martín Alonso Pinzón. Probablemente el lugar más fotografiado del complejo.

Castillo Colomares

El castillo tiene un montón de elementos diferentes, mezclando diferentes estilos arquitectónicos y rindiendo homenaje a las tres religiones mayoritarias de la península en el siglo XV (islámica, hebrea y cristiana). Enumeramos aquí los más importantes.

Pórtico de la Unidad: Es la impresionante puerta de entrada al recinto. Simboliza el matrimonio de los Reyes Católicos y en ella se puede contemplar el escudo de la monarquía de entonces, así como las efigies de Isabel y Fernando.

Fuente de la Culebra: Fuente con agua potable mediante la cual Esteban intentaba representar al hombre y su entorno. 

Casa de Aragón: Hace no mucho tiempo, documentos secretos del Vaticano confirmaron el origen judío de Colón, quien al parecer provenía de una familia conversa de Génova, pese a que él se esforzó mucho en vida para ocultar sus antecedentes familiares.  Mediante la Casa de Aragón se pretende poner de manifiesto ese origen judío, representado con una estrella dorada de David. 

Fuente de los Novios: Conmemora el momento y lugar donde se conocieron por primera vez los Reyes Católicos, quienes financiaron la expedición de Colón.

Casa de Castilla-León: Torre de estilo castellano.

Torre Oriental: De claro estilo asiático, se asocia con los sueños viajeros de Colón, quien partió hacia Oriente buscando un itinerario más corto hacia la Ruta de las Especias y se encontró con un continente completamente desconocido.

Fuente de la Evangelización: Pila bautismal que recuerda los esfuerzos hechos para llevar el cristianismo a aquellas lejanas tierras (e imponérselo por la fuerza a los pobres indígenas, añado yo).

Mapa de la isla de La Española: Copia en piedra del mapa que Colón elaboró de la isla donde se encuentran Haití y la República Dominicana. Allí encalló la Santa María el 25 de Diciembre de 1492: con sus restos se construyó el primer asentamiento español en tierras americanas, que se llamó el Fuente de Navidad.

Faro de la Fe Marinera: Columna y farol que recuerdan a los tripulantes fallecidos en el naufragio de la Santa María.

Fuente de Andalucía: Fuente en homenaje a romanos, tartessos, fenicios y árabes.

Como curiosidad, mencionar que el castillo posee otro récord Guinness, el de tener la capilla más pequeña del mundo, de sólo 1,90 metros cuadrados y dedicada a Santa Isabel de Hungría. Además, hay un mausoleo vacío en el que se tiene la esperanza de que alguna vez reposen los restos de Cristóbal Colón, aunque dudamos que lleguen a salir alguna vez de la Catedral de Sevilla, donde se encuentran enterrados tras pasar por Valladolid, la República Dominicana y Cuba. Y recordad que la intención de Carlos es construir en el interior un pequeño museo, para que podamos disfrutar del castillo de Colomares también desde dentro.

 

Información práctica

Castillo de Colomares

Finca La Carraca.
Ctra. Costa del Sol S/N
29639 Benalmádena, Málaga

Horarios: De 10:00 a 18:00, excepto en verano, que el castillo abre de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00

Tarifas: Adultos 3 euros /  Niños y pensionistas 2 euros

2 comentarios

  1. La verdad es que es un lugar precioso, no tenía ningún conocimiento de él pero es muy recomendable.
    Muchas gracias por compartir estos lugares.

  2. Author

    Gracias a ti por leerme, espero que te haya animado a conocerlo 😉

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