Park City

 

En un país tan inmenso como Estados Unidos, que casi abarca la extensión de Europa, cuesta elegir entre los miles de pueblos y ciudades para hacer un listado de cuáles son las calles más pintorescas del país. Aunque ha estado difícil elegir entre tantas candidatas, aquí van las que consideramos algunas de las más bonitas, para que te sirvan de inspiración en un futuro roadtrip por la tierra del Tío Sam.

 

 

Creek Street – Ketchikan

 

Ketchikan

Al pequeño pueblo de Ketchikan se le conoce como la entrada a la última frontera. Hemos querido elegirle el primero de este artículo justamente para evidenciar la multiculturalidad reinante en un país tan extenso como Estados Unidos. Y es que Alaska, su mayor estado y uno de los pocos, junto a Hawaii y Puerto Rico, que se encuentra bastante alejado de la USA continental, representa como ningún otro esa naturaleza salvaje que tan bien se ha fundido con la llegada de la civilización.

Pocos lugares como Ketchikan para demostrar que la que probablemente sea la calle más bonita del país, Creek Street, puede situarse en un paisaje espectacular, rodeada de bosques frondosos y sobre pilotes de madera. Este idílico paseo marítimo, antiguo barrio rojo durante la llegada de los colonos (se dice que aquí se acumulaban más de veinte prostíbulos y que eran habituales las peleas entre los contrabandistas), es actualmente la calle más animada de Ketchikan, repleta de tiendas souvenirs, cafeterías y restaurantes donde el plato estrella es el salmón pescado en los ríos cercanos.

 

Haight Street – San Francisco

 

HS

Ya te conté en el relato de mi viaje a San Francisco lo enamorada que me quedé del barrio de Haight, donde en 1967 se concentraron miles de jóvenes en lo que fue conocido como el Summer of Love, el verano del amor. Ese mismo verano se celebraba en California el festival de Monterrey, al que asistieron más de 50.000 personas y donde tocaron leyendas como Janis Joplin o Jimi Hendrix (de hecho, el propio Jimi llegó a vivir aquí en el barrio). Dicho evento atrajo a fans de la música de todo el país, que unidos a los universitarios que se manifestaban a diario en repulsa contra la guerra de Vietnam, dieron forma al movimiento hippie más importante del mundo (y sin duda alguna el más conocido).

Actualmente, pasear por Haight Street y sus calles aledañas significa regresar a aquellos animados años 60, por muy lejos que estos queden. Son muchas las tiendas que conservan ese aura vintage y alegre de la década más desenfrenada del siglo XX, cada pocos pasos te cruzarás con músicos callejeros guitarra en mano y el color inunda cada rincón del barrio mientras por alguna ventana se escapan las melodías de un tema de Grateful Dead.

 

Pomander Walk – New York

 

PW

Hace un tiempo escribí un artículo, Rincones secretos de Nueva York de los que no te hablan las guías, en los que te mostraba lugares bastante curiosos de la ciudad que nunca duerme. Ahora añadiremos alguno más a la lista, como el vecindario de Pomander Walk, que cuesta creer que se encuentre escondido entre tanto rascacielos. Pero sí, aquí tienes este pequeño oasis con nombre de obra teatro que se ubica entre la West 94th y 95th Street de Broadway. Ir caminando entre tanto edificio de hormigón y cristal y, de repente, encontrarte con este barrio de cuento así, sin esperártelo, deja a más de uno con la boca abierta.

Este callejón y sus 27 casas de estilo Tudor apenas han cambiado desde que se construyeron en el año 1922, por orden del empresario hotelero Thomas Healy, un inmigrante irlandés que deseaba traerse a Nueva York un recuerdo de la arquitectura europea, imitando mansiones mucho más pretenciosas pero a una escala menor y mucho más agradables a la vista. Desde entonces, ha sido considerada la calle más «codiciada» de la ciudad (aquí incluso llegó a residir el actor Humphrey Bogart) ¿quién querría vender una de estas preciosas viviendas? Para preservar la intimidad de los inquilinos, que acabarían hartos de ver deambular a tanto curioso, el acceso se limita solamente a los residentes. Pero siempre puedes echar un ojo desde la puerta de entrada.

 

Bourbon Street – Nueva Orleans

 

NOLA

Os conté con pelos y señales en nuestro viaje a Nueva Orleans, la ciudad del vudú, lo mucho que me fascinó el Barrio Francés cuando lo recorrimos. Hay muy pocos lugares en Estados Unidos, por no decir ninguno, que hayan sabido combinar tan bien la influencia de los colonizadores europeos con la esencia más genuinamente americana. Y es que aunque al mismo tiempo somos conscientes de que es tremendamente turística o de que tienes que andar con cien ojos por la cantidad de carteristas que deambulan por la zona, debemos reconocer que su calle principal, Bourbon Street, es fascinante. Tanto de día como de noche: a cualquier hora del día la música que se escapa de los múltiples bares inunda todos los rincones.

La calle Bourbon data de principios del siglo XVIII y pese a que, como ves en la foto, al anochecer lo que más destacan son las luces de neón, conserva inmejorablemente ese aire de elegancia francesa que impregnó en Nueva Orleans el fundador Jean Baptiste Le Moyne. Sus edificios de dos plantas, con esos balcones interminables, son los iconos absolutos no sólo de Nueva Orleans sino de toda Louisiana. Cuesta creer que algunos de ellos fueran entonces vulgares establos, cantinas o herrerías, hoy convertidos en algunos de los clubs de jazz más importantes del país.

 

Elfreth’s Alley – Philadelphia

 

Elfreth’s Alley

Si vas alguna vez a Philadelphia, has de encontrar un ratito para acercarte a conocer Elfreth’s Alley. Una calle que comenzó a construirse en 1703 y con un peso histórico tan importante que fue declarada Monumento Nacional. Probablemente la que mejor simboliza, dentro del casco antiguo de Philadelphia, lo que supuso el pasado colonial de la ciudad hace más de trescientos años.

Hay visitas guiadas de algo menos de una hora de duración en la que te explican con detalle la vida durante tres siglos de esta treintena de casas que antaño acogían a la selecta comunidad de comerciantes que agrupaba desde ebanistas a herreros, sastres o zapateros. Dos de estas viviendas antiguamente sirvieron como hogar de dos conocidas modistas y llegaron a alojar a la vez a ocho familias con cerca de treinta miembros; hoy en día son un museo y una tienda de souvenirs. La mejor época para visitar Elfreth’s Alley es en Diciembre, cuando los propietarios abren las puertas de las casas a los visitantes para enseñarles sus decoraciones navideñas, se brinda con sidra y se cantan villancicos.

 

Historic Main Street – Park City  (Utah)

 

Park City

Park City es una pequeña ciudad de Utah (conocido como el estado mormón) que pese a su diminuto tamaño – cuenta con poco más de 7000 habitantes – es famosa en todo el país por contar con algunas de las mejores estaciones de esquí de Estados Unidos (aquí se llegaron a celebrar los Juegos Olímpicos de invierno de 2002) pero también por acoger cada año, desde 1978, Sundance, considerado el festival de cine independiente más importante del mundo. Cada año miles de turistas, principalmente estadounidenses, vienen hasta aquí, preferiblemente en invierno, para disfrutar de la nieve y de los lujosos hoteles del cercano Deer Valley, convertido por derecho propio en uno de los estandartes de la clase adinerada.

Aunque los entornos naturales que rodean a Park City, antiguo pueblo minero, dan mucho juego (puedes hacer senderismo por la Guardsman Scenic Pass Backway, esquiar en Canyons Village, disfrutar de una montaña rusa al aire libre o tomarte una copa en la High West, la única destilería del mundo situada en una estación de esquí), el propio centro histórico de Park City justifica una visita. Restaurado tras el atroz infierno que devoró en 1898 los edificios originales, el centro está dominado por la Main Street, donde se acumulan las galerías de arte y las boutiques y cada domingo por la mañana los agricultores locales celebran un mercadillo de productos artesanales y orgánicos.

 

Beale Street – Memphis

 

Beale Street

En nuestro viaje por Memphis te contamos que tras visitar el hogar de Elvis Presley, Graceland, tuvimos la oportunidad de conocer una de las calles más emblemáticas del mundo: Beale Street. Tan icónica como para que nada más llegar te reciba un inmenso cartel que reza «Home of the Blues» para que tengas claro que aquí la música lo es todo. Casi teníamos la obligación de comer donde lo hicimos, en el restaurante de B.B. King, ya que él ha sido el mejor embajador de Beale Street. No obstante, hace ochenta años él tocaba en los clubs de esta calle cada noche, forjando una leyenda que iría ya siempre ligada a su inseparable Gibson.

Beale Street fue fundada en 1841 y aunque sufrió tiempos duros, como la epidemia de fiebre amarilla que arrasó entre las familias de la zona, revivió con la explosión de la música blues. Se convirtió también en hogar de multitud de negocios, desde clubs o restaurantes a la sede del primer diario antisegregacionista, cuya oficina, curiosamente, se encontraba en la primera iglesia evangelista fundada por esclavos liberados. Era evidente que la comunidad negra había encontrado en Beale el lugar idóneo para levantar la voz después de tantos años de injusticias. Años después lo confirmaría el propio Martin Luther King, quien apoyó en esta calle las manifestaciones de los trabajadores de la ciudad, pocos días antes de ser asesinado en el mismo Memphis tras dispararle un francotirador. Tenía sólo 39 años y había sido galardonado con el premio Nobel de la Paz por su lucha por los derechos civiles.

A partir del siglo XX, Beale Street se convirtió además en un referente para la música, tanto blues como jazz o rock n´roll. Músicos como Louis Armstrong, Muddy Waters, aparte del propio BB King, fueron habituales en los clubs locales y los encargados de forjar el que se conocería después como «el sonido Memphis».

 

Paseo del Pueblo – Taos 

 

Taos

Nos vamos al estado de New Mexico para conocer uno de los pueblos más bonitos del sur del país. Hablamos de Taos, la única comunidad nativa norteamericana que cuenta en su haber con dos títulos tan ilustres como el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y el de National Historic Landmark.

Aunque este fue uno de los primeros asentamientos de los colonos españoles en este área, lo cierto es que los indígenas vivían aquí muchos siglos antes de que Colón descubriera América. De hecho, la mayor parte de los edificios que se conservan tienen una antigüedad de entre quinientos y mil años, siendo una de las comunidades habitadas más antiguas de Estados Unidos. Las casas están hechas de adobe (barro y paja) y vigas de madera que soportan los cinco pisos que alcanzan algunas de las estructuras más altas. Aunque ahora veáis que estas casas tienen puertas y ventanas, antaño carecían de ellas, siendo gigantescas «cajas» a las que sólo se podía acceder por la parte superior.

Actualmente sólo viven 150 indios en el propio pueblo, aunque la cifra se va hasta las 2000 personas si contamos los asentamientos de las tierras cercanas. La comunidad está gobernada por un consejo tribal en el que la voz cantante la llevan los ancianos y que designan al gobernador y el jefe de guerra, quienes se ocupan de los problemas de la ciudadanía y de la protección del territorio.

 

Ocean Avenue – Carmel by the Sea

 

Carmel

Cuando viajamos en coche por California, tuvimos la oportunidad de visitar Carmel by the Sea, uno de los pueblos más bonitos que puedes encontrar en la Highway 101 que va de Los Angeles a San Francisco (por supuesto, fuimos escuchando en el coche una y otra vez el temazo que Social Distortion dedicaron a aquella mítica carretera). Cuando se dice de Carmel que es un pueblo de cuento, no es por decir, ya que su arquitectura (a la que se conoce por muy diferentes nombres, como Hansel y Gretel o de cuento de hadas) en realidad parece extraída de un libro infantil: las casas parecen las de Blancanieves ¡son una preciosidad!

Este tipo de arquitectura, cuyo origen puede encontrarse hace un siglo en Los Angeles, cuando las primeras estrellas cinematográficas de Hollywood se construyeron villas excéntricas en las que parecían vivir brujas y duendes, predomina no sólo en Carmel sino en otros pequeños pueblecitos de California. Sin embargo, es en Carmel by the Sea donde alcanzan su máximo esplendor, especialmente en Ocean Avenue, una calle encantadora que desemboca en la playa bañada por aguas del Pacífico.

 

Spring Street – Eureka Springs

 

ES

A Eureka Springs, en el estado de Arkansas, llegamos en uno de los tramos de nuestro viaje por la Ruta 66. Aunque sea una localidad bastante conocida y de los destinos turísticos más relevantes de Arkansas gracias a las propiedades curativas de las aguas que emanan de los manantiales, no te dejes engañar, su población apenas llega a los 2000 habitantes. Lo comento porque ese aroma rural que se respira aquí, donde incluso un sábado por la noche los bares del centro están de lo más tranquilos, está siempre bien presente.

Eureka se encuentra en un entorno natural alucinante, las montañas Ozark, rodeada de lagos, ríos y bosques, así como infinidad de cuevas subterráneas. Os aseguro que es uno de los paisajes más chulos que hemos disfrutado en nuestros roadtrips americanos. Pero es que el propio pueblo en sí es también encantador. Especialmente su calle principal, Spring Street, que serpentea por una colina mientras te ofrece vistas de los bosques cercanos o las actuaciones espontáneas de artistas callejeros. Este casco histórico está considerado uno de los mayores y mejores exponentes de arquitectura victoriana del centro de Estados Unidos; el transporte público aún es de tranvías, lo que incrementa esa bonita sensación de que Eureka se ha quedado congelada en el tiempo.

 

Colorado Avenue – Telluride

 

Telluride

Vamos ahora hasta Colorado, uno de los estados de USA donde la nieve es protagonista durante buena parte del año, para conocer Telluride, otro pueblo que, al igual que Park City, es conocido por sus estaciones de esquí. Este antiguo pueblo minero, fundado en la época de la fiebre del oro, se encuentra rodeado de montañas que superan los 4000 metros de altitud, sólo hay que echar un ojo a la fotografía para constatar que pese a la nieve acumulada, Colorado Avenue es una de las calles más hermosas del país.

 

Copenhagen Drive – Solvang

 

Sv

Estados Unidos es, a fin de cuentas, un país al que han ido dando forma millones de inmigrantes, por lo que es habitual encontrarse, especialmente en áreas rurales, con comunidades que parecen haberse extraído de cualquier rincón europeo. Es el caso de Solvang, un «pueblo danés» en el condado de Santa Bárbara en California. Solvang, al que se conoce como «la capital danesa de América», fue fundado por inmigrantes daneses que huían del frío de otros estados y decidieron construir un pueblo en el que no echaran tanto de menos su Dinamarca natal. 

Es entonces de esperar que una de sus calles principales se llame Copenhagen Drive y que en ella la arquitectura se haya mantenido de lo más fiel al pequeño país nórdico. Podemos encontrar un molino, un busto de Hans Christian Andersen, una réplica de la estatua de La Sirenita y cenar en restaurantes como The Viking Garden, donde ofrecen platos tan típicos como el biksemad.

 

Ocean Drive – Miami

 

OD

Cuando uno se imagina la vida en Miami ¿qué le viene a la cabeza? Exactamente lo que se va a encontrar en Ocean Drive, ese larguísimo paseo marítimo en la zona de South Beach por donde se pasean (o más bien se pavonean) los coches descapotables, las chicas en bikini patinando, los paseadores de perros de los ricachones y donde a cualquier hora del día y de la noche se escucha música cubana (sólo en Florida viven más de un millón de cubanos, la mayor comunidad fuera de la isla).

A Ocean Drive la popularizaron películas como «Scarface» o series como «Corrupción en Miami», por lo que su imagen es de las más famosas de América. La arquitectura art decó, exaltando el dineral que se mueve en esta ciudad, es la predominante, con bellísimos hoteles boutique cuyas habitaciones fácilmente superan los 800 euros la noche. Al anochecer, es la hora bruja de las discotecas y los clubs de baile, muchos de ellos con piscina incorporada, donde las fiestas se sabe cuando comienzan pero no cuando finalizan.

 

Chestnut – Stillwater

 

ST

Stillwater es un pueblecito de Minnesota fundado en 1848 junto al río Saint Croix. Está considerada una de las localidades más pintorescas de Estados Unidos (en dicho río se pueden ver navegando desde barcos de palas a góndolas) y, curiosamente, ha sido votada como una de las más fotogénicas, por lo que es habitual encontrarse con estudiantes de bellas artes que viajan desde otras partes del país para retratar sus calles. 

Conocido además por sus exquisitas tiendas de antigüedades, Stillwater ofrece recorridos en tranvía para admirar sus bien conservadas mansiones victorianas, paseos en barcos de época, rutas para bicicleta, visitas a bodegas y viñedos (los vinos locales gozan de buena reputación) o festivales como el Harvest Fest, donde las calabazas son las protagonistas, o los Lumberjack Days.

 

Saint George – Saint Augustine

 

ST

Acabamos el recorrido en el encantador pueblo de Saint Augustine en el estado de Florida, donde el sol parece lucir los 365 días del año. Está considerada una de las ciudades habitadas de origen español más antiguas del país (de hecho, muchos la conocen como «la primera ciudad de Estados Unidos») y se han conservado muchos edificios coloniales hispanos.

Saint Augustine es un lugar bastante atípico, donde podrás encontrar rincones tan curiosos como una fuente regalada por el pueblo asturiano de Avilés, el fuerte de San Marcos (que estuvo asediado por los piratas durante muchísimos años), el hotel Alcazar (actual sede del museo Lightner) o el faro de 50 metros de altura, que sorprendentemente no se encuentra en la playa sino tierra adentro.

5 comentarios

  1. Muy interesante todas estas calles, algunas las he visitado, otras, gracias a ustedes, lo haré. Excelente artículo. Saludos.

  2. El problema de Bourbon Street es cuando esta abarrotada de gente, algunos dicen que mucho mejor otros todo lo contrario, cosas de gustos.
    Muchas gracias por compartir estos lugares.

  3. Author

    Evidentemente es muy turistica pero es el precio que hay que pagar a veces en ciertos lugares… Un abrazo!

  4. Author

    Gracias por tus palabras, Adriana!

  5. Que bonitas calles, muchas estilo cuento de hadas ciertamente, me encanta el estilo que va sacando cada uno y pensar que todos están dentro de los Estados Unidos.

    Gracias por compartir, excelentes fotos por cierto.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.