Excursiones a tiro de piedra de Milán

verona

Gracias a los bajísimos precios con los que se mueven en los últimos años las compañías aéreas, especialmente desde que surgieron las aerolíneas de bajo coste, muchas veces te supone menos dinero irte a pasar unos días fuera que quedarte en tu propia casa, sobre todo si eres previsor y compras los billetes con bastante antelación. Una de las ciudades europeas más económicas en lo que a vuelos se refiere es Milán: no sólo se encuentra a apenas dos horas de España, también cuenta con la ventaja de que los trayectos para volar allí desde varias ciudades españolas son baratísimos, ha habido ocasiones en las que no he pagado más de 60 euros por un trayecto de ida y vuelta y, además, con buenos horarios. El único problema al que se enfrenta la capital mundial de la moda es que, al contrario de la mayoría de ciudades italianas, quitando el Duomo,la Galería Vittorio Emanuele II, el Castillo Sforza y el Palacio Real, apenas cuenta con atractivos turísticos reseñables, por lo que una vez conocida la ciudad (en mi caso he estado tres veces) la escapada se te puede quedar algo falta de planes. Pero Milán tiene a su favor la ventaja de constituir una buena base para explorar los alrededores o lo que es lo mismo, la región de la que es capital administrativa, Lombardía. Por dicho motivo, hoy vamos a sugerirte unas cuantas excursiones para pasar el día que, en añadidura, te saldrán bastante económicas si sigues nuestros consejos y te permitirán exprimir mucho más el viaje.

Nuestra primera propuesta es la ciudad de Bérgamo. Aunque esta cuenta con su propio aeropuerto, el de Bérgamo-Orio al Serio, si aterrizas en Malpensa puedes ir desde Milán cogiendo los trenes que salen desde la Estación Central: el trayecto apenas dura una hora (Bérgamo sólo se encuentra a 60 kilómetros) y el billete apenas cuesta 5 euros el trayecto.

Bérgamo es una bonita ciudad amurallada de origen medieval dividida en dos partes, la Ciudad Alta y la Ciudad Baja, y al no ser demasiado grande, puede constituir una escapada perfecta para pasar el día. La Ciudad Alta, el casco antiguo, está rodeada por una muralla y para acceder a ella, has de coger el funicular (el precio es bastante bajo, unos 2 euros ida y vuelta). Una vez entres en el casco histórico te parecerá haber dado un salto en el tiempo: calles empedradas y casas antiquísimas nos trasladan al medievo italiano. La Basílica Santa Maria Maggiore, con sus impresionantes frescos en la bóveda, la Cappella Colleoni (que se encuentra muy cercana), la Piazza del Duomo y su catedral, mucho más impactante en su interior que en el exterior, y la bellísima Piazza Vecchia, considerada una de las plazas más bonitas de toda Italia, son algunos de los rincones imprescindibles de la ciudad vieja. No olvides tampoco visitar el Palazzo del Podestá (el antiguo gobernador), con su inconfundible Torre Civica (conocida coloquialmente como el Campanone), el Palacio Nuevo y la Torre Gambito, así como la Rocca (una fortaleza del siglo XIV).

Pavia es otra ciudad que aún se encuentra más cerca de Milán, a apenas 35 kilómetros. Se halla a sólo media hora en tren y aunque es bastante pequeña, apenas 70.000 habitantes, cuenta con suficientes monumentos como para justificar pasar allí una jornada. Además cuenta con la ventaja de tener un centro histórico que se puede recorrer fácilmente andando : su corazón es la Plaza de la Victoria, con sus bellos palacetes medievales y donde podrás adquirir delicias gastronómicas locales como quesos y vinos. El Palazzo Broletto, el más antiguo de Lombardía, el Duomo de Pavia (con una cúpula que es la tercera más alta del país), la Basílica de San Miguel y las Torres Medievales serán puntos clave en tu recorrido, que puede culminar paseando por el Puente Viejo, desde el que verás las aguas del río Ticino.

Aunque Verona se encuentre algo más alejada, a más de 160 kilómetros, si madrugas puede suponer otra buena opción. Comentamos lo de madrugar porque el trayecto en tren se va hasta la hora y media pero a cambio sólo cuesta 18 euros ida y vuelta. Si tienes intención de visitar varios lugares (es lo suyo) te recomendamos que en la oficina de turismo te hagas con la Verona Card, ya que aunque sólo estés un día, te supondrá importantes descuentos. Puedes empezar el recorrido por la Piazza Bra, donde se encuentra el Arena (el coliseo más grande de Italia después del de Roma), los Palacios Barbieri y de la Gran Guardia, la Piazza delle Erbe con su colorido mercado matutino, y la Torre dei Lamberti, donde podrás acceder a su mirador situado a 84 metros de altura. El Duomo de Verona (la catedral), el bonito puente Scaligero (una auténtica obra de arte), la fortaleza Castelvecchio o la acogedora Plaza de Dante (donde se encuentra una estatua dedicada al escritor) pueden ser unos interesantes prolegómenos antes de visitar la gran estrella de la ciudad: la casa de Julieta. Aquí fue donde William Shakespeare situó la trama de una de sus obras cumbres, “Romeo y Julieta”, aunque al parecer basada en hechos reales, es decir, la rivalidad existente entre dos sagas familares, los Montesco y los Capuleto, que impidieron a los dos enamorados disfrutar de una unión feliz. Este palacete, situado en la Via Cappello, ve como cada año, especialmente en San Valentín, miles de enamorados se acercan a admirar el balcón y la estatua de Julieta que ya son las atracciones principales de una ciudad que en sí misma es una oda al amor.

A dos horas de tren de Milán (precio aproximado del billete ida y vuelta 15 euros) tenemos también Génova. Esta ciudad costera, que cuenta con el mayor puerto de Italia y cuyo “hijo” más conocido, junto a Paganini, fue Cristóbal Colón (incluso podrás visitar su casa natal) conserva un centro histórico que se puede recorrer caminando sin problema. Con visitas tan interesantes como la Catedral de San Lorenzo, el cementerio de Staglieno (considerado uno de los más bonitos de Europa), el animado puerto marítimo, los palacios de la Via Garibaldi (Patrimonio de la Humanidad) y el añadido importantísimo de que al no ser una ciudad tan turística comer es bastante más barato que en otras ciudades como Venecia, Génova se convierte en otro destino cercano a Milán de lo más atrayente. Súmale a ello que si vas con tiempo suficiente incluso podrás visitar el cercano pueblo de Portofino, uno de los más bonitos de la riviera italiana.

Si hasta ahora nuestro turismo ha sido básicamente cultural, dejamos para el final las excursiones en las que la Naturaleza es la auténtica protagonista. Y es que los lagos lombardos ofrecen algunas de las imágenes más bonitas del país transalpino, Son accesibles en tren con diferentes precios (lo recomendable es que os informéis en la propia estación). Los más importantes a nivel turístico son el Lago Maggiore, donde os recomendamos que visitéis las Islas Borromeo, el Lago Como (que no sólo es el más cercano a Milán sino también el que cuenta con pueblos más pintorescos como Bellagio o Menaggio), el Lago de Garda (con cercanos asentamientos romanos y el pueblo medieval de Sirmione) y el Lago de Iseo, acaso el más apacible y tranquilo de los cuatro mencionados.

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