Consejos para ahorrar en un viaje por USA

 

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Aunque en los últimos tiempos el dólar esté equiparado al euro, lo que ha encarecido los viajes por Estados Unidos, viajar al país del Tío Sam sigue constituyendo una buena oportunidad de ver mucho sin gastarse tanto. En realidad, ciudades como Nueva York o San Francisco sí pueden resultar algo más caras para el viajero, sobre todo en lo que al alojamiento respecta, pero en el momento que coges el coche y sales a la carretera, los precios bajan una barbaridad. Dormir en moteles de carretera y comer en pueblos perdidos en mitad de la nada no sólo es una experiencia increíble sino que además permite ahorrar bastante, hasta el punto de que pasar un día en el Estados Unidos rural puede suponer hasta un tercio de lo que gastarías en una gran ciudad.

Supongo que irá por gustos pero a mí si me dan a elegir entre la USA urbanita y la USA de pueblos rednecks, en los que la gente descansa en mecedoras a las puertas de sus casas de madera, me quedo con lo segundo. Es la mejor manera de conectar con el auténtico modo de vida americano y además te toparás con lugares donde la palabra “turismo” es prácticamente desconocida. Independientemente de que la gasolina está a la mitad de precio que aquí, lo que ya reduce considerablemente los gastos, afirmo por propia experiencia que un road trip por USA puede salir mucho más barato de lo que piensas si sigues alguno de los consejos que aquí te propongo.

– A la hora de alquilar el coche, que será nuestro primer paso, haz una pre-reserva por internet: puede suponerte un ahorro de cien o doscientos dólares que posteriormente podrás invertir en combustible. Recuerda que es indispensable que vengas con el carnet de conducir internacional. Intenta recoger el coche y devolverlo después en el mismo punto ya que lo contrario puede suponer gastos adicionales. Evita pagar extras por un GPS (puede suponer unos 20 dólares diarios) descargándote en el móvil o la Tablet los mapas de carreteras. Y aunque cueste algo más, contrata un seguro para no llevarte sorpresas después.

– Aunque como comentaba antes, en las zonas rurales los precios de los restaurantes son menores, no es necesario que siempre comas fuera. Puedes pegarte un buen desayuno, que te aportará proteínas suficientes para aguantar la mañana, comer en cualquier restaurante de carretera y tomar una cena frugal a base de comida de supermercado. Es muy posible que viajes en pleno verano y las altas temperaturas demandan cenas ligeras que te permitan dormir bien. Ten en cuenta que en los restaurantes la cena siempre es lo más caro. Muchos supermercados ofrecen además comida preparada que puedes llevarte al motel: la mayoría de las habitaciones suelen incluir microondas. Y muchas de ellas frigorífico.

– La mayoría de los moteles incluyen desayuno. A veces merece la pena pagar un par de dólares más por la reserva si ello significa irte desayunado.

– Si en tu itinerario incluyes ciudades de tamaño medio, puede compensar dejar aparcado el coche en la puerta del hotel y utilizar el transporte público. Te ahorrarás gastos de parking. Muchas ciudades ofrecen pases diarios de transporte público, tenlo en cuenta si vas a usar varias veces el metro o el tranvía.

– A la hora de escoger un aeropuerto de llegada, ten en cuenta que a veces volar a aeropuertos secundarios es mucho más barato. Aunque algunos estén algo más alejados, si vas a recoger el coche en el propio aeropuerto el problema ya queda solucionado. Por poner un ejemplo, San Francisco cuenta con tres aeropuertos cercanos, SFO, Oakland y San Jose, y los tres están bien conectados con la ciudad por transporte público.

– Pilas, champú, crema para el sol, pasta de dientes… hay muchas cosas que en USA son más baratas que en Europa. Aprovecha para comprarlas al llegar y restarás peso a tu maleta.

– En los periódicos locales es habitual encontrar cupones-descuento para actividades y espectáculos. Por mirar no pierdes nada.

– ¡Estados Unidos es enoooooorme! En ocasiones te merecerá más la pena coger un vuelo interior que hacerte cientos de kilómetros, lo que te permitirá ahorrar tiempo y dinero.Hay varias compañías de bajo coste: JetBlue, Southwest Airlines, Virgin America, Allegiant, Spirit, Streamline… incluso tienes bajo coste entre las islas de Hawaii con la aerolínea Go. Si contratas los vuelos directamente en las webs de las compañías aéreas, normalmente los billetes salen algo más baratos.

– Visita los museos en las “free nights”, cuando la entrada es gratuita. Generalmente suelen ser jueves y viernes de 16:00 a 20:00. Además, muchos de ellos los días normales cobran entrada sin que el visitante sepa que en realidad pueden entrar donando sólo una módica cantidad. Infórmate en las taquillas.

– Actividades gratuitas: las hay a montones. En las oficinas de turismo te asesorarán de las que tienes a tu disposición.

– Si no usas coche, tira del bus, con compañías como Megabus o Greyhound. Generalmente los billetes cuestan la mitad que si decides viajar en tren y cubren muchos más destinos. Además, si viajas de noche, en trayectos largos te ahorrarás una noche de alojamiento.

– ¿Tienes intención de visitar varios parques nacionales? Hay un pase anual que cuesta 80 dólares y te permite acceso a la mayoría. Además, podrás acampar y te ahorrarás noches de hotel.

– Las “food trucks”, las caravanas-restaurante, son una buenísima opción para tomar un tentempié sin gastarte mucho dinero. Los restaurantes asiáticos también son bastante baratos.

– Si te hace ilusión asistir a un programa televisivo como público, el acceso es gratuito. Echa un ojo en las webs de las diferentes cadenas para saber cómo, donde y cuando.

– ¿Te gusta moverte en bicicleta? A veces compensa más comprar una que alquilarlas (en Wal-Mart puedes encontrarlas por menos de 100 dólares). Siempre puedes donarla luego a alguna organización benéfica si no te merece la pena pagar las tasas para traértela a casa.

– La mayoría de los outlet y centros comerciales se encuentran en los suburbios. Las diferencias de precio respecto a las tiendas del centro de las ciudades son abismales. Ya sabes donde dirigirte para hacer tus compras.

– Utiliza las lavanderías: hay muchas y son baratas.

– No pagues por tener internet en tu teléfono. Casi todos los moteles ofrecen wifi gratuito, muchos bares y cafeterías también.

– En algunas ciudades el precio de los hoteles es prohibitivo. Lo hemos comprobado este año mientras buscábamos alojamiento en Chicago y Nueva Orleans. Al final nos salía más rentable alquilar casas particulares en ambas ciudades por medio de Airbnb, hasta el punto de ahorrarnos más del 50% del presupuesto inicial. Si viajáis en grupo, es una opción estupenda.

– Acércate a las agencias locales, generalmente tienes ofertas para excursiones de última hora a muy buen precio.

– Evita comer cerca de los lugares más turísticos. Si andas un poco, comprobarás que en calles a diez minutos la comida cuesta la mitad.

– Viajando en coche tienes la posibilidad de dormir en un hotel a las afueras, que siempre será mucho más barato que hacerlo en el centro de la ciudad.

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